[ad_1]
Como ya hizo carrera, la convocatoria de la Selección Colombia para los partidos finales de las Eliminatorias al Mundial 2026 se conocerá cuando no haya más remedio.
Dirán que esperan hasta último momento para evitar lesiones y cambios en la lista, pero también tendrán que aceptar que el juego del misterio y la incertidumbre, poco eficiente por demás, les produce cierta fascinación.
LEA TAMBIÉN

Será un baile de los mismos con las mismas, como no podría ser de otra manera: esos que despilfarraron los ahorros y generaron la presión de ganar a cualquier precio contra Bolivia (4 de septiembre) y de sumar contra Venezuela (9) tienen que poner la cara y terminar por fin la tarea, aplazada de manera insólita hasta el final del torneo clasificatorio.
Ausentes obligados, candidatos suficientes
Por si hiciera falta tensión, Colombia llega al duelo en Barranquilla con dos bajas obligatorias que deben resolverse con jugadores del medio local, que son los que tienen más rodaje. Basta de la excusa de la experiencia y el roce internacional, pues los de afuera no solo vienen sin ritmo suficiente (las temporadas apenas empiezan en Europa, por ejemplo) sino que difícilmente tendrán tiempo de acoplarse a un equipo que, por confianza o por terquedad (o ambas), Néstor Lorenzo ha intentado mantener cerrado y sin mayores novedades.
La primera baja es un indiscutible como Daniel Muñoz, siempre bien en Crystal Palace y sin reemplazo en el elenco nacional. Más allá de alguna ventaja que pueda dar en marca, lo del antioqueño es lamentable pues su proyección por la zona derecha alcanza a veces hasta para cubrir al extremo por ese sector, que desde la final de Copa América 2024 no es tan claro.
Daniel Muñoz Foto:EFE
Era una ficha clave para abrir el campo y buscar los centros con un rival limitado en ese ítem como Bolivia, pero vio la amarilla que lo sacó del juego y no hay tiempo ni para extrañarlo. ¿Otra vez Santiago Arias? No será el mejor momento de Andrés Román pero da más y mejores opciones a la hora de atacar, que será la obligación primaria.
Basta de minimizar la Liga
Otro ausente, que terminó muy bien en la pasada doble fecha, particularmente en el 1-1 contra Argentina, es Kevin Castaño, quien, aunque no lo pasa tan bien en River Plate, es parte del proceso y puede cubrir a un hombre sin suficiente rodaje como Lerma, que es indiscutible pero acusa falta de minutos en el Palace. Es el peor momento para ausentarse, sin duda. Pero es lo que hay.
Kevin Castaño Foto:Efe/Jiji Press Japan
Lo bueno es que también hay opciones y es la oportunidad para dejar de lado el prejuicio y el castigo para abrirles la puerta a quienes hace tiempo piden pista. El primero es Rafael Carrascal (América de Cali), a quien ya llamó una vez, básicamente para acumular millas, pero al menos lo dejó en el radar para un momento de urgencia como el actual.
Pero si en una de sus habituales sorpresas el DT decidiera ignorarlo, otra alternativa se abre paso y es Jorman Campuzano (Atlético Nacional), otro con pasado en la Selección, con pase, con visión y con la personalidad suficiente para hacerle frente al reto. Si alguien sabe jugar en Barranquilla, administrar presión y dosificar esfuerzos son los que cada semana van al ‘Metro’. No es tan difícil de considerar.
Jorman Campuzano, volante de Colombia. Foto:AFP
Si fuéramos más atrevidos pensaríamos en Álvaro Angulo, un fenomenal atacante que brilló en Colombia, Argentina y ahora México por la banda izquierda, donde no hay un indiscutible. Pero es demasiado pedir. Si solo dejamos de minimizar lo que hay en casa, que es donde se asegurará la clasificación al Mundial, estaríamos bien servidos.
Opinión
Jenny Gámez
Editora de Futbolred
@JennyGamezA
Más noticias de Deportes
[ad_2]
