Economia
Los colombianos que conectan a Meta con los creadores de contenido latino desde Miami
En un escenario donde el crecimiento de las audiencias latinas en Estados Unidos se ha convertido en prioridad para las plataformas tecnológicas, su agencia, We Love Media, agencia creada por Juan Manuel Salazar y Laura Malagón funciona como articuladora entre creadores en español y campañas impulsadas por Meta, matriz de Facebook e Instagram.
El auge del público hispano no es una tendencia marginal. Es uno de los segmentos de mayor expansión en redes sociales en Estados Unidos. Para compañías globales, conectar con esa audiencia exige algo más que traducción: requiere códigos culturales, referentes propios y creadores con comunidades reales. Ahí se inserta el trabajo de esta pareja colombiana.
Juan Manuel Salazar y Laura Malagón Foto:Suministrada
Antes de dirigir una agencia, ambos fueron creadores digitales. Salazar, ingeniero de telecomunicaciones, comenzó produciendo contenido humorístico y obtuvo el Kids’ Choice Award Colombia como revelación digital en 2017, además de un premio Telly Gold en Estados Unidos. Esa experiencia lo llevó de la producción individual a la estrategia de campañas vinculadas a grandes marcas y eventos internacionales.
Malagón se enfocó en el componente narrativo y de posicionamiento. Su trabajo se centra en estructurar identidades digitales y construir reputación online en un entorno donde la visibilidad depende tanto del algoritmo como de la coherencia del mensaje. Esa combinación de experiencia técnica y comprensión cultural dio origen a We Love Media.
Entre los talentos con los que ha trabajado la agencia figuran el comediante Peter Albeiro, la cantante y compositora mexicana Elan y el creador digital Goette, además de perfiles emergentes en América Latina. La operación incluye gestión de imagen, activaciones digitales y participación en campañas de alto alcance.
Juan Manuel Salazar y Laura Malagón Foto:Suministrada
El modelo responde a una transformación más amplia: la economía de los creadores dejó de ser un fenómeno informal. Las marcas ya no buscan solo cifras de seguidores; priorizan afinidad cultural y capacidad de movilizar comunidades específicas. En ese esquema, agencias especializadas en talento hispanohablante cumplen un rol de filtro y curaduría.
Miami se convirtió en su centro de operaciones por razones estratégicas. La ciudad concentra productoras, oficinas regionales de compañías tecnológicas y una amplia comunidad latina. Desde allí gestionan campañas en Estados Unidos, América Latina y España, en un mercado cada vez más integrado.
Más allá de la intermediación, el caso de Salazar y Malagón refleja un movimiento mayor: profesionales colombianos que participan en la economía digital global sin desligarse de su identidad cultural. El crecimiento del contenido en español y la profesionalización del talento latino muestran que la conversación digital ya no es periférica, sino parte central del ecosistema tecnológico.
En ese entorno, los desafíos no se limitan al crecimiento de audiencia. Malagón señala que la autenticidad se convirtió en la principal variable de diferenciación en un ecosistema saturado, donde miles de perfiles compiten por visibilidad diaria. La permanencia en el tiempo, explica, depende de construir comunidad más allá de un video viral y de comprender las normas que rigen cada plataforma, desde políticas de monetización hasta lineamientos de contenido.
Como media partner de Meta, We Love Media actúa como canal de soporte ante amonestaciones y guía a los talentos en el cumplimiento de reglas comunitarias, un aspecto que incide directamente en la sostenibilidad económica de los creadores. En un mercado donde algunos perfiles alcanzan grandes cifras a partir de polémicas o prácticas que bordean las infracciones, la monetización estable y la confianza de las marcas terminan siendo el verdadero filtro.
