A pesar de que el mercado preveía que el tercer trimestre de este año proporcionaría un notable resultado en términos de crecimiento, el dato final superó las expectativas. El PIB de Colombia anotó un crecimiento anual de 3,6 % en ese lapso, cifra que sorprendió al alza y se posicionó por encima del consenso de los analistas.
De esta manera, se transformó en el mejor resultado de los últimos tres años, durante el Gobierno de Gustavo Petro, etapa en la que, incluso, en algún instante se estuvo al borde de una recesión. El crecimiento acumulado hasta ahora es de 2,8 %.
Sin embargo, este avance ha mostrado características particulares y motores que, como advierten ciertos expertos, podrían recalentarse en el mediano plazo y poner en duda la sostenibilidad de esta dinámica.
Estos son los diez aspectos más destacados del comportamiento de la economía en el tercer trimestre y las proyecciones.
1. El consumo de los hogares, el motor del crecimiento
El crecimiento anual de 3,6 % se justifica por la resistencia del mercado laboral, evidenciada en mayores niveles de ocupación formal, junto a la robustez en el flujo de remesas. Hasta ahora, estos elementos han sido cruciales para la fortaleza de la demanda interna y el consumo de los hogares, a pesar del contexto de tasas de interés elevadas y las constantes presiones inflacionarias, indica un informe de Bancolombia. Destaca, según Banco Popular en un análisis, el dinamismo en el consumo de los hogares, que registró un crecimiento del 4,2 %.
2. … Sin embargo, el impulso provino del gasto del Gobierno
Aunque la atención se ha centrado en el consumo de los hogares, un análisis del área de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá señala que los resultados del tercer trimestre pusieron de manifiesto el impacto del aumento del gasto público en la actividad. “Sin esto, el crecimiento no habría sido de 3,6 % sino de 1,8 %, es decir, el 50 % del buen resultado fue atribuido al incremento del gasto público”, añade. El gasto gubernamental experimentó un aumento del 14,2 %, su ritmo de crecimiento más elevado durante el siglo XXI. Actualmente, el Gobierno es la tercera entidad que más emplea personas en el país (hace 10 años ocupaba el cuarto lugar) en medio de un mayor gasto. Según el Banco de Bogotá, el gasto primario alcanzaría el 19,5 % del PIB en 2025, la cifra más alta desde la pandemia.
3. El rol central del Gobierno
El sector público ha adquirido cada vez más importancia en la actividad. Según el Banco de Bogotá, en términos de empleo, de los más de 769.000 puestos de trabajo que se han creado en 2025, alrededor de 113.000 (15 % del total) han sido generados por el sector público, convirtiéndose en la tercera fuente más significante de empleo después de la industria y los servicios de alojamiento y alimentación. De hecho, tras el comercio y la agricultura, el sector público es la
tercera sector que más utiliza individuos en el país (2,9 millones, el 12,1 % del total), en comparación con hace 10 años que ocupaba el cuarto puesto (11,2 % del total en 2015). El mayor desembolso público se originó, según el Dane, por el incremento de personal policial y militar, así como retroactividades, especialmente en el ámbito judicial y un mayor desembolso de la Registraduría por las consultas y el año pre-electoral.
4. Desembolso público, al igual que en pandemia, pero sin ella
Estimaciones del departamento de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá indican que la velocidad de ejecución presupuestaria ha alcanzado en 2025 niveles recientes, gracias a la mayor disponibilidad de fondos del Gobierno debido a la acción de Crédito Público. “Todo parece sugerir que el gasto primario (operación e inversión) del Gobierno Nacional Central concluiría 2025 en 19,5 % del PIB, un máximo que solo ha sido superado por los años de pandemia (2020-21). En otras palabras, el desembolso público en 2025 ha aumentado y se asemeja al de pandemia sin estar en una. Dado un ingreso débil, los buenos resultados en actividad por el aumento del gasto se han dado a expensas de la sostenibilidad de las finanzas públicas, un aspecto que tarde o temprano tendrá consecuencias para la actividad debido a los altos desbalances presupuestarios.”

5. El consumo privado sigue en aumento
Por otro lado, el consumo privado continuó en ascenso. Según el Banco Popular, exhibió un crecimiento robusto, expandiéndose 4,2 %, superior al 3,6 % registrado en el segundo trimestre. Dentro de este rendimiento resalta el consumo de bienes duraderos (vivienda y automóviles), que crece a un ritmo del 17,2 % (su mejor registro en tres años), impulsado principalmente por la venta de vehículos. El gasto en servicios se aceleró al pasar de crecer 2,3 % en el segundo trimestre a 2,9 % en el tercero, afirma el Banco de Bogotá. “Este es el resultado de una solidez en sus fuentes de ingresos (de los hogares), tanto laborales (desempleo en mínimos históricos) como no laborales (remesas, transferencias gubernamentales, arrendamientos, turismo, café, entre otros). Según el departamento de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, en el primer semestre, mientras el gasto de los hogares creció 3,7 %, los ingresos aumentaron 4 %.

6. Sectores: crecimiento desigual
La dinámica estuvo marcada por una desigualdad sectorial. Indica Bancolombia: los servicios presentaron ritmos de avance sobresalientes, mientras que minería y construcción permanecen en contracción anual. 11 de las 12 grandes ramas de actividad lograron una expansión en su actividad en comparación con el segundo trimestre de este año. 6 de los 12 sectores además registraron variaciones trimestrales superiores al promedio histórico prepandémico, lo que fue consistente con la aceleración del PIB en su conjunto. Los sectores de servicios (actividades
Las industrias terciarias continúan siendo el motor del desarrollo económico. En esta ocasión, el impulso provino del sector público (3,4 % trimestral), actividades financieras (2,3 %) y entretenimiento (1,0 %). El ámbito del entretenimiento volvió a experimentar un crecimiento en términos trimestrales, lo cual estuvo alineado con un avance anual de 5,7 % en la serie original.
En el comercio, mientras que en lo transcurrido del año los sectores con mayores ventas fueron los dispositivos informáticos y móviles (53 %), automóviles (28 %), equipos de audio y video (24 %), electrodomésticos y muebles (22 %), en la industria, los de mayor expansión han sido los de procesado de café (42%), alimentos para mascotas (13 %), ropa (11 %) y productos lácteos (10 %). Finalmente, de acuerdo con el Banco de Bogotá, la agroindustria ha representado el 50 % del crecimiento de la manufactura durante 2025.
7. Los afectados
Según el Banco Popular, a pesar de que la agricultura mantiene un crecimiento positivo del 2,4 %, en los últimos trimestres ha presentado una desaceleración constante, dado que en el segundo trimestre del año había crecido 3,8%. Esto se debe a la caída en el precio del café en los últimos meses, que, aunque sigue en niveles atractivos, se ha separado de los máximos observados a inicios del año. Los sectores que generan más inquietud debido a su impacto negativo en el crecimiento son la construcción, con una contracción del -1,5 %, y la minería, que disminuyó -5,7 %. En el caso de la construcción, resalta la caída en vivienda (-8,3 %), que acumula nueve trimestres en terreno negativo. Esta reducción ha sido parcialmente compensada por la recuperación en obras civiles (carreteras, vías, ferrocarriles, etc.), que experimentaron un crecimiento del 13,1 %.
Según Anif, la extracción de minas y canteras decreció 5,7 % anual (contribución de -0,3 puntos porcentuales), completando siete trimestres de contracciones, atribuido en gran medida a la reducción de 18,2 % en la extracción de minerales metálicos, 3,7 % en la extracción de petróleo y gas natural y 5,6 % en la extracción de carbón en comparación con el año anterior.

8. Inversión, se reintegra, pero no es suficiente
A diferencia de la dinámica del consumo, la inversión sigue rezagada, “reflejando la escasa confianza de los mercados y manteniendo niveles bajos que ponen en duda la sostenibilidad del crecimiento a mediano plazo”, apunta el Banco Popular.
Para Bancolombia, la inversión fija reportó un avance de 1,9 % trimestral, gracias a un mayor registro en maquinaria y equipo e infraestructura. La inversión en maquinaria y equipo acumuló cinco trimestres consecutivos de aumento (1,8 % trimestral). En contraste, la inversión en vivienda registró un retroceso de 0,2 % trimestral, que fue compensado por un incremento de 3,8 % en otros edificios y estructuras. La inversión representó el 17,4 % del PIB en el tercer trimestre de 2025, lo que significa una leve mejora respecto al 16,2 % del 2T25. Sin embargo, sigue muy por debajo del 22,2 % prepandémico.
9. Más importaciones
Aunque los sectores económicos que más dependen del gasto, como el comercio, la industria y un conjunto de servicios (ocio, financiero, hospedaje, alimentación, transporte, etc.) han experimentado mejoras notables, la diferencia entre el avance del comercio y la industria evidencia que, en este ciclo positivo del consumo, las importaciones han cobrado mayor relevancia. El mercado interno no ha logrado satisfacer el fuerte aumento de la demanda interna, lo que ha llevado a un agravamiento del desequilibrio externo debido a las crecientes importaciones, señaló el departamento de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
Anif señala que, en lo que respecta al comercio exterior, las exportaciones aumentaron 2,2 % anual (contribuyendo 0,4 puntos porcentuales), mientras que las importaciones se incrementaron 10 % anual (contribuyendo -2,1 puntos porcentuales).

10. Las inquietudes
El intenso dinamismo de la demanda interna continúa generando presiones inflacionarias. Desde julio de 2025, la inflación ha retomado una tendencia de aumento; el dato más reciente, correspondiente a octubre (5,51 %), refleja un deterioro frente al 5,41 % registrado en el mismo mes del año anterior. Al mismo tiempo, la situación fiscal del país constituye un riesgo latente para el rendimiento económico en los próximos años. El aumento del gasto público y la gestión de la deuda comprometen la sostenibilidad de las finanzas públicas locales, configurando un panorama cada vez más complicado, explica Banco Popular.
Los expertos opinan que el crecimiento de este año se aproximará al 3%, mientras que para 2026 podría mantener esa tendencia. Sin embargo, como señaló José Ignacio López, presidente de Anif, en una reciente entrevista con SEMANA, ante la preocupación sobre si es sostenible seguir creciendo a través del consumo de los hogares, su respuesta fue: “No”. Y añadió: “Aunque somos optimistas este y el próximo año, nos angustia mucho que, si no adoptamos medidas correctivas, este modelo se agotará. Y uno podría prever que, en el 2027, 2028, estemos creciendo más cerca del 2 % que del 3 %.”
Para Bruce Mac Master, presidente de la Andi, aunque se trata de un resultado positivo en el tercer trimestre, “la economía está impulsada por el consumo, especialmente, el gasto gubernamental. Esto, sin duda, no es sostenible a largo plazo. Adicionalmente, el gasto del gobierno no se está reflejando en mejorar la competitividad del país, es decir, inversión en infraestructura, construcción de vivienda, mejora de la calidad educativa y aumento de la capacidad del sistema sanitario”, explicó.
Además, advirtió que sectores con sólidos encadenamientos productivos, generadores de empleo y con alto potencial para transformarse en motores de la economía, como el sector minero-energético y la construcción, están mostrando un rendimiento muy bajo.

