Durante el seminario Los desafíos del sistema fiscal en México, organizado por la Comisión Independiente para la Igualdad con Justicia Fiscal, el experto advirtió que este estancamiento no es un accidente coyuntural, sino el reflejo de una estructura presupuestaria sometida a crecientes tensiones en ingresos, gasto y deuda.
Alejandro Werner, director fundador del Georgetown Americas Institute, coincidió en que, aunque México no enfrenta una crisis inmediata, sí transita hacia una mayor vulnerabilidad financiera.
El sexenio con menor crecimiento por habitante
El sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) cerró con el menor crecimiento por habitante en cuatro décadas, con varios años negativos y otros apenas positivos.
“La inversión pública está en un nivel precario de 2.5% del PIB, y eso explica por qué no hemos sido capaces de generar un proceso de arrastre hacia la inversión privada”, señaló Esquivel, al explicar por qué el dinamismo económico ha sido tan bajo y no logra traducirse en mejoras de bienestar.
Ingresos insuficientes frente a un gasto en ascenso
Aunque el SAT reportó cifras récord de recaudación en los primeros meses de 2025, Esquivel subrayó que a nivel agregado los ingresos públicos están estancados.
Los ingresos presupuestarios se han mantenido prácticamente estables en 21% del PIB, pero el gasto tiene una tendencia creciente
Gerardo Esquivel, economista y ex subgobernador de Banxico.
La caída estructural de los ingresos petroleros y el aumento de programas sociales han ensanchado la brecha fiscal, lo que hace difícil que la sola expansión tributaria pueda revertir el déficit.
El peso del costo financiero
El costo financiero de la deuda también limita el margen de maniobra del Estado. El incremento en las tasas de interés y la acumulación de pasivos hacen que los intereses se conviertan en un gasto rígido y cada vez más elevado.
Este panorama llevó al ex subgobernador a cuestionar la viabilidad del escenario planteado en el Paquete Económico 2026 , donde se prevé una contención gradual del déficit. Según Esquivel, el ajuste proyectado descansa en supuestos poco realistas, especialmente en lo referente a gasto social y a la estabilización de ingresos petroleros.
Entre los sexenios de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público aumentó entre 7 y 8 puntos del PIB en cada administración, es decir, más de un punto porcentual por año.
En 2024 el déficit llegó a niveles cercanos al 5% del PIB, lo que obligó a plantear un ajuste en el Paquete Económico 2026 . En contraste, durante el sexenio de Vicente Fox, la deuda se redujo ligeramente, expuso Esquivel.
Además, señaló que para sostener los equilibrios, el ajuste más visible en los últimos años ha sido por el lado de la inversión pública física, hoy en niveles precarios de 2.5% del PIB. Lo cual conlleva bajo crecimiento económico.

