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no saben qué hacer tras un batacazo en taquilla y dos series en proyecto canceladas

El que Indiana Jones y el dial del destino se quedara muy lejos de ser el taquillazo que esperaba Disney trastocó todos los planes de los estudios respecto a más posibles entregas en forma de largometraje y también series. La única de las cinco películas que no dirigió Spielberg, pero con un eficiente James Mangold tras las cámaras, no logró cautivar al público, ni con la presencia de un insustituible pero octogenario Harrison Ford. Tal vez porque con la anterior, Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal en 2008, a pesar de su éxito en taquilla no acabó de estar a la altura de las expectativas generadas, o porque de momento estos no son precisamente los mejores tiempos para una propuesta aventurera como la del arqueólogo más intrépido y célebre de la historia del cine.
Ahora, tras el anuncio de Kathleen Kennedy de que dejaba la presidencia de Lucasfilm tras más de 13 años en el cargo, no solo quedaba en el aire conocer el estado actual de los proyectos relacionados con Star Wars, también estaban los vinculados a Indy. “No creo que Indy termine nunca, pero tampoco creo que ahora mismo nadie esté interesado en explorarlo. Son películas atemporales, e Indy nunca acabará”, aseguró Kennedy en una entrevista para Deadline. Sin embargo, preguntada por si había la posibilidad de más películas, tampoco cerró la puerta. “Nunca se sabe. Pero todos seguimos aquí: Steven (Spielberg), Frank (Marshall), yo, Harrison (Ford) y George (Lucas). Así que nosotros decidimos si habrá más”.
La triste actualidad es que, de momento, no hay planes de futuro o al menos inmediato. Como informaba The Wrap, Disney había cancelado las dos series que tenía en mente. Una era de animación, bajo el título provisional de Reggie, el nombre de la serpiente mascota de Jock Lindsey, el piloto que transportaba a Indiana Jones en la primera película, En busca del arca perdida. Una producción que debía desarrollar Rodrigo Blass, de Star Wars: Visions y cuya acción tendría lugar entre las principales películas de la saga.
La otra era una serie de acción real, un spin-off que se centraría en Abner Ravenwood, el egiptólogo y arqueólogo padre de Marion Ravenwood y mentor de Indiana Jones. Un personaje mencionado en En busca del arca perdida, pero que nunca ha aparecido en ninguna de las películas o series, como la de Las aventuras de joven Indiana Jones en los 90.
El caso es que, para mala fortuna de Disney, propietaria actual de los derechos de Lucasfilm, Indiana Jones no ha logrado lo que por ejemplo sí se ha hecho durante décadas con el agente secreto más famoso de la ficción, James Bond, renovándose a base argumentos convenientemente puestos al día y de encontrar nuevos rostros para interpretarlo y que, por supuesto, gozaran igualmente del favor del público y fans.
Así que, lamentablemente, lo más épico de El dial del destino fue su estrepitoso fracaso comercial en cines. Con un enorme presupuesto de 352 millones de euros solo logró recaudar a nivel mundial 384, cuando lo que le harían hecho falta eran más de 850 millones. Sin duda, la osadía de su desorbitado presupuesto acabó siendo su peor enemigo.
Incluso el infalible James Cameron se está planteando seriamente si proseguir o no con más entregas ambientadas en el mundo de Pandora. Son películas de más de tres horas y en las que se necesita invertir un dispendio astronómico, Avatar: Fuego y ceniza habría costado entre 350 y 400 millones de dólares, y pese a que es un taquillazo, lleva más de 1.322 millones recaudados ahora mismo, la recaudación va a la baja respecto a las dos anteriores. No superará la barrera de los 2.000 que sí logró la anterior, El sentido del agua, ingresando 2.334, ni el récord de 2.923 de la primera en 2009.







