Economia
nuevas soluciones energéticas, metas superadas y proyectos

El 2025 se convirtió en un año bisagra para ISA. Mientras la región enfrenta presiones económicas y una agenda pública de infraestructura que avanza con lentitud, la compañía logra superar sus proyecciones financieras, ejecuta un plan estratégico ambicioso y da un paso decisivo hacia un nuevo negocio que la conectará con la transición energética: las soluciones energéticas distribuidas, un mercado en crecimiento en el que espera participar inicialmente en Colombia y Chile.
Al mismo tiempo, ISA afianza su presencia en concesiones viales en tres países —Chile, Panamá y Colombia—, despliega la primera red de electrolineras de carga rápida en una concesión del Caribe colombiano y proyecta oportunidades relevantes hacia 2026. Su presidente, Jorge Andrés Carrillo, analiza en diálogo con Portafolio esta nueva etapa de expansión y los retos del sector en un momento determinante para la infraestructura nacional.
Este ha sido un año de cambios y nuevos negocios para ISA. ¿Cómo evalúa el desempeño de la compañía en 2025?
Nos ha ido muy bien. Estamos superando nuestras proyecciones y, en términos del valor de la acción, hemos tenido una de las mayores valorizaciones en la Bolsa de Colombia. Al inicio del año divulgamos nuestra estrategia y durante estos meses la hemos socializado, consolidado e implementado con resultados muy satisfactorios.
En lo financiero, aunque el contexto es complejo, estamos teniendo un año exitoso. Lo vemos en tres frentes: hemos ganado nuevos negocios; teníamos una meta de ejecución muy ambiciosa y la estamos cumpliendo, lo que demuestra que ampliamos nuestra capacidad de ejecución, uno de los retos clave para 2025; y fortalecimos la confiabilidad, operación y mantenimiento en todos nuestros negocios. Además, este año lanzamos un nuevo negocio: soluciones energéticas distribuidas, un segmento con enorme potencial en Colombia y Chile.
La transición energética se ha convertido en un eje estratégico. ¿Qué representa este negocio para ISA?
Representa una evolución natural. Las soluciones energéticas distribuidas tienen un potencial enorme y estamos iniciando su despliegue en Colombia y Chile. Queremos contribuir con servicios que acompañen la transición energética, complementen nuestras capacidades y agreguen valor a los territorios donde operamos.
Proyecto El Copey de ISA Intercolombia. Foto:Cortesía: ISA
En infraestructura vial, ISA mantiene presencia relevante en tres países. ¿Cómo avanza esta vertical?
El balance es muy positivo. En Chile somos protagonistas del sector de concesiones viales; somos un actor ampliamente reconocido, con usuarios y gobierno satisfechos con nuestro nivel de servicio. En Panamá avanzamos en una geografía nueva y desafiante, pero el ritmo del proyecto es favorable. Y en Colombia operamos el corredor Barranquilla–Cartagena, emblemático por su paisaje, obras y servicio. Es un negocio que queremos seguir creciendo, pese a que se ha vuelto más competido.
Panamá es una operación más reciente. ¿Qué avances registra este proyecto?
Entramos bien. Es una rehabilitación vial de aproximadamente 250 kilómetros, con plazos exigentes y una geografía nueva para nosotros, pero los avances son los previstos. Va por buen camino y las perspectivas son positivas.
En Colombia, ISA implementará la primera red de electrolineras de carga rápida en una concesión del Caribe. ¿Qué se está preparando?
Todos los países están apostando por la movilidad eléctrica, pero para que sea viable deben cumplirse tres condiciones: que existan vehículos, que haya oferta de energía y que exista una red suficiente de electrolineras. En este último punto queremos aportar.
En el corredor Barranquilla–Cartagena estamos instalando puntos de recarga rápida. Será la primera concesión del Caribe con esta disponibilidad. Los usuarios no tendrán que esperar horas: podrán realizar una recarga rápida y continuar su viaje. Esto es lo que estamos anunciando y poniendo en servicio.
¿Cuáles son los principales retos futuros para esta concesión?
El tráfico crece, y el reto principal es anticiparnos a esa demanda. Estamos preparados para ampliarla si así se nos solicitara. Además, queremos seguir integrando la transición energética al negocio vial: comenzamos con electrolineras, utilizamos luminarias LED alimentadas con fotovoltaica y fortalecemos nuestro concepto de corredores sostenibles.
Hacemos infraestructura, generamos impacto, pero mantenemos una relación sólida con el territorio, los ecosistemas y las comunidades. No se trata solo de construir vías sino de que sean sostenibles, amigables y cuidadas por su entorno.
El sector ha vivido cambios y desafíos recientes. ¿Qué retos estructurales ven hacia adelante?
El reto principal es tener claridad sobre las oportunidades que definan este gobierno o los que lleguen. ISA opera en varias geografías y nuestra capacidad es finita; por eso requerimos señales claras sobre el rumbo de Colombia para equilibrar nuestro portafolio y decidir dónde apostar.
¿Qué otros desafíos enfrenta el sector de infraestructura?
Debe mantenerse el desarrollo de infraestructura porque por donde pasa una vía pasa desarrollo. Mejora el empleo, reduce la pobreza y aumenta la competitividad. La inversión en infraestructura vial permite cerrar brechas estructurales en países como los nuestros. Por eso es tan importante garantizar su continuidad.
ISA. Foto:
Al gobierno actual le resta un año y no se han licitado nuevas vías en este periodo. ¿Algún mensaje para esta última etapa?
Por política, no opinamos sobre los gobiernos. Nuestra relación es agnóstica: colaboramos con todos.
Sin embargo, siempre será importante incentivar el despliegue de infraestructura y fortalecer la confianza inversionista. Son factores permanentes. En Colombia y en las demás geografías hemos tenido buenos resultados.
¿Y qué esperar del nuevo gobierno en términos de infraestructura? ¿Alguna recomendación?
Creo que podrían sacarle mayor provecho a ISA. Tenemos experiencia en otras geografías y aprendizajes valiosos que podemos poner al servicio de Colombia en diseño, planeación y ejecución de proyectos. Sería muy valioso para el país.
¿Qué viene para ISA en los próximos años dentro del negocio vial?
Crecer. Queremos que el negocio esté más conectado con la transición energética y consolidarnos aún más en geografías donde ya tenemos alta participación, como Chile. Y, como ocurre en Panamá, demostrar que donde llegue ISA se genera un cambio significativo.
Está próxima la licitación del proyecto El Estanquillo–Payano. ¿Participarán?
Por el momento no.
Evaluamos todos los proyectos que aparecen. Así funciona nuestra dinámica de portafolio. Dependiendo de sus especificaciones y oportunidades, decidimos invertir o no. Hoy no tenemos uno específico en la mira.
Pensando en 2026, ¿qué expectativa deben tener los mercados y los usuarios sobre ISA en infraestructura?
Seguir creciendo. Tenemos muy buenas oportunidades en el pipeline de Chile y queremos perseguirlas. Pero el foco estará donde haya buenas oportunidades en la región.
¿Exploran nuevas geografías o reforzarán las que ya operan?
Nuestra estrategia es consolidar el negocio en las tres geografías donde hoy tenemos preferencia. Uno de nuestros grandes desafíos es desarrollar corredores sostenibles. No solo construimos carreteras: buscamos trasladar beneficios integrales a todos los grupos de interés, cuidamos el planeta, contribuimos a la transición energética y somos actores relevantes para la movilidad.
PAULA GALEANO BALAGUERA
Periodista de Portafolio







