Colombia
ocho meses de investigación destapan red de microtráfico

Durante ocho meses, mientras San Bernardo seguía abatido por el deterioro, el miedo y las economías ilegales, una investigación avanzaba en las entrañas del microtráfico que persisten en este sector del centro de Bogotá. Vigilancias, entrevistas, análisis de información y cruces en bases de datos permitieron a las autoridades reconstruir, pieza por pieza, el funcionamiento de una organización criminal que operaba con la lógica de una empresa: roles definidos, rutas de transporte, precios estandarizados y control territorial.
El resultado fue la desarticulación del grupo delincuencial conocido por la Policía como ‘Scarface’, una estructura dedicada a la comercialización de estupefacientes que, según las autoridades, generaba rentas criminales cercanas a los 300 millones de pesos mensuales.
Elementos incautados: armas, estupefacientes, dinero y celulares. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
El operativo, adelantado por la Seccional de Investigación Criminal de la Policia Metropolitana de Bogotaen coordinación con la Fiscalía General de la Nacióndejó 11 personas capturadas y volvió a poner en evidencia la persistencia del microtráfico en San Bernardoun territorio marcado históricamente por estas dinámicas ilegales.
La investigación permitió establecer que el modus operandi de la red incluía el uso de habitantes de la calle y menores de edad para la venta directa de sustancias psicoactivas en la vía pública. Las dosis, según el material recopilado, se ofrecían a precios que oscilaban entre los 2.500 y los 15.000 pesos, lo que facilitaba una rápida rotación del producto y una presencia constante del gasto en el sector.
Para evadir los controles de las autoridades, la organización utilizaba vehículos de transporte público como medio para trasladar la droga, conectando puntos de abastecimiento en localidades como Usme y Ciudad Bolívar con las zonas de expendio en el centro de la ciudad. Este esquema logístico permitió sostener, durante meses, el flujo permanente de estupefacientes hacia San Bernardo.
Miembros de la banda capturados. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
El golpe se concretó mediante diez diligencias de allanamiento y registro realizadas en las localidades de Santa Fe, Usme y Rafael Uribe. Allí capturaron a 11 personas: nueve por orden judicial y dos en flagrancia. En los procedimientos, las autoridades incautaron dos armas de fuego, tres kilos de bazuco, 11 teléfonos celulares y más de dos millones de pesos en efectivo, elementos que, según la Policía, evidencian la magnitud y rentabilidad de la actividad ilegal.
Entre los capturados figura alias ‘Domingo’, señalado como cabecilla principal y responsable de coordinar la distribución y comercialización de la droga. También fue capturado alias ‘Pipe’, quien cumplió funciones logísticas relacionadas con el transporte del estupefaciente desde el sur de la ciudad. A ellos se suman los cuatro hermanos Ruiz Álvarez, identificados como responsables de liderar varias líneas de gasto conocidas como Scarface, Calavera, América, Azul Naranja, Santa Fe, Chuky y Pistolo.
De acuerdo con la información oficial, el accionar delictivo de esta organización se remonta a la época del extinto Bronx, lo que refuerza la continuidad de estas estructuras en el centro de Bogotá, pese a las intervenciones institucionales de los últimos años. En total, la red mantenía el control de al menos diez líneas de microtráfico en el sector de San Bernardo.
Tráfico de drogas en las calles de San Bernardo. Foto:Policia Metropolitana de Bogota
Los capturados registraban antecedentes judiciales por delitos como tráfico, fabricación o puerta de armas de fuego y concierto para delinquir. Un juez de la República les impuso medida de aseguramiento en el centro carcelario.
Este operativo se suma a un balance más amplio entregado por la Policía Metropolitana de Bogotá: en lo corrido de 2025 se han desarticulado 18 estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes, capturadas 6.635 personas por este delito e incautado más de 8,1 toneladas de marihuana, 312 kilos de bazuco y 266 kilos de cocaína. Cifras que, aunque muestran resultados operativos, también reflejan la dimensión del problema que persiste en sectores como San Bernardo.
Mientras las autoridades reiteran su llamado a denunciar a través de la línea 123 y su compromiso de continuar las acciones investigativas, el caso de Scarface vuelve a dejar una pregunta abierta sobre el futuro del sector: cuántas estructuras más operan bajo la misma lógica y cuánto tiempo tarda en recomponerse un mercado ilegal que, pese a los golpes, no desaparece.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
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