Colombia
parques, cerros y caminatas para empezar el año

Mientras gran parte de la ciudad despierta lentamente tras la celebración de Año Nuevo y la mayoría de los comercios permanecen cerrados, Bogotá viva mantiene una tradición que se repite cada primero de enero. Familias que no viajaron ocupan parques, senderos y espacios emblemáticos de la ciudad y así respirar aire libre y comenzar enero sin afán.
Desde temprano, la ciudad se ve distinta. Menos ruido, menos tráfico y almuerzos preparados desde casa como el ajiaco, el plato típico para el ‘desenguayabe’ para quienes se pasaron de tragos el día anterior. El paseo del primero de enero no es un plan de consumo, más bien de encuentro y pausa antes de iniciar el nuevo año.
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El Simón Bolívar, tradicional punto de encuentro
El parque Simón Bolívar es uno de los destinos más concurridos. familias completas llegan desde la mañana para instalar carpas pequeñas, mantas extensoras y compartir lo que algunos llaman ‘paseo de olla’, aunque estos suelen ser fuera de la ciudad y frente a un río, los bogotanos saben a la perfección como acomodarlo a la ciudad.
El Simón Bolívar abre sus puertas a nuevas formas de vivir la música en vivo. Foto:Alcaldía de Bogotá
También hay caminatas, juegos con balón, bicicletas y la famosa discoteca fresbee. No hay oferta comercial formal, pero algunos vendedores ambulantes ofrecen bebidas y snacks. El plan suele extenderse durante varias horas.
Muchas personas llegan solo a caminar alrededor del lago, los senderos amplios, hacer ejercicio suave, conversar. o simplemente estirar el cuerpo después de las celebraciones. Es uno de los aviones más comunes desde temprano.
Ciclistas aficionados y familias con niños aprovechan los senderos para rodar sin presión. No es un día de entrenamiento intenso, sino de paseo tranquilo, bicicletas prestadas, niños aprendiendo y recorridos cortos.
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Balón, frisbee, lazos para saltar y juegos de mesa portátiles aparecen en distintos puntos del parque. Son algunas de las actividades espontáneas, que reúnen a jóvenes y adultos el primer día del año.
Más allá del picnic, muchas personas llevan ollas térmicas, asados pequeños portátiles, o comidas típicas del primero de enero para compartir: ajiaco, tamales, lechona o sopas calientes.
Parque Timiza, típico ‘del barrio’
En el sur de la ciudad, El parque Timiza concentra a vecinos que mantienen la costumbre del paseo familiar. Aquí predominan los picnics, los juegos infantiles y las caminatas suaves. Muchos llegan después del mediodía con almuerzo preparado en casa. Es un plan económico y cercano, ideal para quienes buscan tranquilidad tras la noche del 31.
Paque Timiza. Foto:Alcaldía de Bogotá
El parque dispone de amplios senderos peatonales, plazoletas y una cicloruta asfaltada. Además, cuenta con un estadio con cancha de fútbol de grama natural y una pista de atletismo.así como un recorrido por el lago para trote suave o caminata, y recreación en los espacios del bosque.
La Candelaria y el Chorro de Quevedo
El centro histórico se convierte en un escenario de caminatas tranquilas. Aunque museos y entidades culturales permanecen cerrados, algunos cafés y heladerías abren de manera parcial.
Turistas y bogotanos recorren las calles empedradas, toman fotografías y se sientan a conversar en plazas y escalinatas. El Chorro de Quevedo mantiene su ambiente bohemio, con músicos espontáneos y visitantes que despiden el año.
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En este lugar es común encontrar vendedores de obleas, dulces típicos y bebidas tradicionales. Aunque no todos los locales abren, los puestos ambulantes mantienen viva la zona.
La Candelaria llena de historia. Foto:César Melgarejo. EL TIEMPO.
Muchas personas recorren el centro histórico aprovechando que hay menos tráfico y menos ruido. Se camina por la carrera Séptima, la calle 12, la calle 10 y los alrededores de la Plaza de Bolívar.observando fachadas, murales y balcones coloniales con tranquilidad.
La Candelaria es uno de los lugares más buscados para fotos familiares, retratos y videos. Las calles semivacías, la arquitectura colonial y los grafitis hacen que muchas personas vayan solo a capturar imágenes del primer día del año.
Parque de los Novios
El parque de los Novios recibe a quienes buscan un plan más calmado. Caminatas, lectura, mascotas y conversaciones largas marcan la jornada. Algunos vendedores de helados y bebidas aparecen durante el día.pero la dinámica se centra en disfrutar el espacio sin eventos ni actividades programadas.
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Uno de sus principales atractivos es el lago, habitado por patos, gansos y peces, donde los visitantes pueden navegar en botes de remo, bicicletas acuáticas o kayak.
El Parque de los Novios también es un buen escenario para volar cometas. Foto:Alcaldía Mayor de Bogotá
Escapadas cortas fuera de Bogotá
Para quienes optan por salir de la ciudad sin viajar lejos, Guatavita es uno de los destinos más frecuentes. El pueblo recibe visitantes de día, con caminatas alrededor del embalse y restaurantes que abren de forma limitada.
El parque del Neusa es otro clásico del primero de enero: familias que llegan desde temprano con carpas, picnic y abrigo para pasar el día completo en contacto con la naturaleza.
Guatavita Foto:José Guerrero / EL TIEMPO.
Las Piedras de Tunja, por su parte, atraen a quienes buscan un plan más contemplativo, con caminatas, fotografía y poco flujo de visitantes.
Otros lugares frecuentes
También son populares el Cerro de Guadalupe, el Cerro de Suba, miradores de La Calera, parques de barrio y zonas como El Virrey.
El jardín Botánico también se vuelve una opción para quienes prefieren contemplar la flora y fauna de manera más pausada, el lugar abre de martes a viernes de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, mientras que los fines de semana y festivos el horario es de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
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Muchas personas visitan estos centros comerciales. Foto:iStock
En centros comerciales, algunos cines, heladerías y cafés operan con horarios reducidos, convirtiéndose en el cierre del paseo.
Qué tener en cuenta
El primero de enero la ciudad funciona a medio ritmo. La recomendación es llevar comida, agua, bloqueador, abrigo, efectivo y respetar las normas de cada parque. La mayoría de los aviones no requieren reserva, pero sí paciencia y disposición para compartir el espacio.
Más que un día de consumo, este día en Bogotá es un ritual urbano de pausa, donde la ciudad se recorre caminando, se comparte en familia y se empieza el año con calma, al aire libre y sin afán.
SARA MALAVER
Escuela de Periodismo MultimediaEL TIEMPO







