Colombia
Por no recibir medicamentos de EPS Sura, médico que padece dos enfermedades huérfanas pidió que le autoricen la eutanasia
Un video que se volvió viral el jueves 26 de febrero de 2026 reveló la dura realidad de un médico con dos enfermedades crónicas.
Por su condición y las quejas sobre la demora en la entrega de medicamentos necesarios para su tratamiento, el médico Diego Alejandro Parra solicitó la eutanasia para acabar con el dolor crónico que sufre.
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Con problemas para hablar, se presentó y compartió su situación: “Soy el doctor Diego Alejandro Parra, médico general. Tengo dos enfermedades raras: esclerosis múltiple y síndrome de persona rígida”.
En cuanto a su condición, Parra señaló: “Además de las secuelas que tengo tras el Covid, esto es otra secuela. También tengo fibromialgia, discopatía periférica, dolor crónico intratable, leucopenia y carcinoma escamocelular grado tres.”
Más adelante, el médico explicó las razones que lo llevaron a tomar esta decisión drástica.
“EPS Sura no está cumpliendo con la entrega completa de mis medicamentos. Me autorizan los medicamentos, pero no me proporcionan las fórmulas. Ya no puedo soportar el dolor, no me tratan adecuadamente”, explicó.
Por lo tanto, Parra destacó: “Por eso pedí la eutanasia, porque ya no aguanto el dolor. No he podido dormir; llevo tres días sin poder hacerlo porque no me dan los medicamentos necesarios para descansar”.
Diego Alejandro Parra tomó esta decisión debido a las demoras en la entrega de medicamentos por parte de la Nueva EPS – crédito @karencortesmd/X
La muerte de Cecilia Quintero, una mujer de 70 años, en un dispensario de la Nueva EPS en Cúcuta, puso de manifiesto la grave crisis en el suministro de medicamentos y la desprotección de los pacientes crónicos en el sistema de salud colombiano.
Quintero se desmayó momentos después de reclamar, en cámaras y ante el personal, la falta reiterada de medicamentos vitales para ella y su hijo con discapacidad, un desenlace que, según testimonios y autoridades, revela un patrón extendido que ha sido denunciado por diversas familias afectadas en todo el país.
El incidente ocurrió la mañana del 24 de febrero de 2026, cuando Quintero había acudido nuevamente al dispensario del barrio Los Caobos.
Su presencia era habitual desde hacía meses: llegaba a las 6:00 a. m., repetía trámites y enfrentaba constantes negativas para obtener medicamentos prescritos como la eritropoyetina.
Cecilia fallece durante una protesta en el dispensario Cafam, denunciando demoras en la entrega de insumos básicos para su familia – crédito Redes sociales/La Opinión
Este medicamento, una hormona esencial en el tratamiento de insuficiencia renal, debía administrarse diariamente para asegurar la producción de glóbulos rojos y un adecuado transporte de oxígeno en el cuerpo, responsabilidad que el sistema y la Nueva EPS aparentemente no cumplieron, como Quintero relató en sus últimas palabras.
Jorge Alberto Rodríguez Quintero, su hijo, comentó a Noticias RCN que la falta de eritropoyetina no solo afectó rápidamente la salud de su madre, sino que provocó el paro cardíaco fatal.
“La falta de eritropoyetina, un medicamento que debía inyectarse diariamente, generó su colapso. Al no tener el medicamento, su corazón falló”, explicó Rodríguez.
El camino de Quintero para acceder al tratamiento era agotador. Además de las negativas en los dispensarios, debía trasladarse frecuentemente desde Chinácota hasta Cúcuta, en largos viajes para conseguir medicamentos para ella y su hijo.
Bernarda Quintero, su hermana, expresó con tristeza al medio: “Es un dolor muy intenso, duele profundamente saber que perdió la vida por la falta de una droga”.
Otros pacientes presentes confirmaron que su muerte fue causada por una crisis aguda mientras esperaban la entrega de medicamentos.
El periodista Jorge Emilio González, quien fue testigo y habló con Quintero poco antes de su fallecimiento, también mencionó que no había recibido sus tratamientos en tres meses.
Según su testimonio, Quintero mencionó su lucha por conseguir pañales para su hijo discapacitado y la falta de otros medicamentos esenciales para su esposo.
Pocos minutos después, la mujer de la tercera edad comentó que sentía un inminente infarto y se desmayó: “Me va a dar un infarto, me va a dar un infarto”, dijo antes de caer.
La respuesta de emergencia fue limitada por la falta de una ambulancia o personal médico.
González narró: “No había ambulancia ni Policía. Un hombre la levantó y una joven le empezó a dar los primeros auxilios, asistiendo su respiración. La vi pálida y pensé que iba a morir”.
La falta de recursos básicos complicó el desenlace.
Uno de los presentes describió cómo Cecilia Quintero se desvaneció en el dispensario de Cafam, un caso que se volvió viral en redes sociales – crédito Nechi Estereo 107.4 fm / Facebook
Después de la muerte de Quintero, la Defensoría del Pueblo de Colombia condenó la situación y culpó a la Nueva EPS por no garantizar la provisión oportuna de tratamientos esenciales.
En un comunicado, la entidad sostuvo: “La crisis de medicamentos y salud ha alcanzado límites inhumanos. Esto es inaceptable. La realidad en nuestro sistema de salud es que la salud y la vida no son derechos humanos, sino trámites, autorizaciones y pendientes. No se puede aceptar la muerte por falta de medicamentos esenciales”. Además, recalcó: “Morir por falta de atención no es una causa natural”.
