Colombia
Los Misterios Detrás de la Falta de Firma del Convenio en el Distrito

el ferrocarril de Zipaquirá mismo Regiotram del Norte, se va afianzando. Este fin de semana, el Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca anunciaron la firma de un acuerdo de cofinanciación por 15,4 billones de pesos para la edificación de este proyecto ferroviario que unirá a Zipaquirá, Cajicá, Chía y Bogotá.
No obstante, el acuerdo no contó ni con la contribución financiera de Bogotá, ni con una firma esencial en el proyecto: la del alcalde Carlos Fernando Galán. Esto, para ciertos sectores políticos, implicó un rechazo del mandatario a la propuesta. Sin embargo, la razón de la carencia de la firma y los más de dos billones de pesos que debe invertir la capital no sería por desinterés, sino que, han explicado desde el Distrito, se debe a la falta de tiempo de esta administración, en vista del inicio de la Ley de Garantías para la aprobación de esos recursos.
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Todo se remonta al 30 de agosto pasado, cuando el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) aprobó y destacó la relevancia estratégica del ferrocarril de Zipaquirá, lo que facilitaba asegurar los recursos para su ejecución.
Esta determinación permitió al Gobierno Nacional cofinanciar esta iniciativa ferroviaria con una aportación de 11,9 billones de pesos, lo que equivale al 68,4 % del valor total proyectado en 17,45 billones de pesos.
La cantidad restante, es decir, cerca de 5,5 billones de pesos para el proyecto, corresponde a la Gobernación de Cundinamarca y al Distrito. Sin embargo, aquí enfrentaban un inconveniente temporal, debido a que el 8 de noviembre comenzaba la Ley de Garantías; es decir, solo contaban con entre cuatro y cinco días hábiles para realizar los trámites y aprobar los recursos.
Gobierno Nacional y de Cundinamarca firman un acuerdo para construir el ferrocarril de Zipaquirá Foto:redes sociales
La Gobernación habría tenido suerte, ya que la Asamblea de Cundinamarca tomó acciones para avanzar en el proyecto y puso a disposición del acuerdo cerca de 3,5 billones de pesos.
Por su parte, la capital, cuyo aporte será de un poco más de dos billones de pesos, no contuvo la misma suerte. Fuentes cercanas a este proceso aclararon a EL TIEMPO que el trámite era “muy complicado”, dado que para su avance se necesitaba aprobar vigencias futuras extraordinarias a través del Concejo de Bogotá, además de realizar un Confis, lo que suponía un procedimiento adicional.
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Una de las opciones que analizó el Distrito estaría relacionada con la posibilidad de autorizar unas vigencias ordinarias, pero esto, según la fuente, implicaba llevar a cabo otro procedimiento, que podría ser más extenso, ya que no solo consistía en modificar el monto de la inversión, el cual se ajustó durante la planificación del proyecto. En resumen, ninguna de las acciones podía realizarse en el tiempo disponible que tenía el Distrito antes del inicio de la Ley de Garantías.
Miguel Silva Moyano, secretario general del Distrito, a través de su cuenta de X, aclaró a quienes han cuestionado la falta de Bogotá en el convenio que la puerta al Regiotram del Norte no se ha cerrado y que continuarán trabajando en estos meses para asegurar que el proyecto sea viable en la ciudad.
“El Conpes del Gobierno Nacional estuvo listo apenas una semana antes de que entraran en vigencia las restricciones de la Ley de Garantías. Desafortunadamente, eso nos impuso plazos muy breves para cumplir con todos los requisitos legales y técnicos que nos permiten garantizar una correcta inserción en la ciudad”, comentó el funcionario, quien reiteró que, una vez finalizada la Ley de Garantías, Bogotá tomará las medidas necesarias para participar en el convenio.
Imagen del proyecto del Regiotram de Occidente, similar al del Norte. Foto:Gobernación de Cundinamarca
¿Qué sigue ahora?
Dado que Bogotá no firmó dicha cofinanciación, se podría argumentar que el proyecto está estancado, puesto que cualquier acción en materia de ejecución tendría que realizarse sin considerar a la capital, es decir, únicamente desde el lado de Cundinamarca.
Según Darío Hidalgo, profesor de Transporte y Logística de la Universidad Javeriana, ahora existen dos opciones. La primera está relacionada con iniciar el proceso de licitación solo con los recursos ya garantizados (15,4 billones), sin incluir la parte que le corresponde a Bogotá.
Mientras que la segunda alternativa sería esperar a que concluya la Ley de Garantías para que el Distrito se una al convenio con los recursos que tiene asignados y con las vigencias futuras ya aprobadas. En ese momento, podría iniciarse la licitación completa.
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“Surge la inquietud hacia la Gobernación de Cundinamarca y la compañía ferroviaria regional: ¿Es posible abrir la licitación sin que los recursos del Distrito estén garantizados? La impresión es que sí se podría iniciar parcialmente el proceso, condicionado a la llegada de los fondos de Bogotá”, indicó Hidalgo.
Aunque aún no se puede formalizar un contrato, agregó Darío, sí se podría iniciar el proceso licitatorio con el respaldo presupuestario parcial que existe en el proyecto; no obstante, no se podría incluir la sección o fase que depende de poco más de dos billones de pesos asignados a Bogotá.
En relación a este asunto, Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, comunicó a este medio que ya ha comenzado el proceso de estructuración integral de la licitación con la Corporación Financiera Internacional, entidad ligada al Banco Mundial.
Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca Crédito: Daniel López Foto:Daniel Lopez
“Esto significa que la licitación se publicará en el primer semestre del año entrante y esperamos adjudicar el contrato de construcción antes de que termine la vigencia 2026”, apuntó Rey, lo cual coincide con el término de la Ley de Garantías y la inclusión de Bogotá en el acuerdo, de modo que el proyecto no sufrirá retrasos.
El impacto en la ciudad
En un mensaje difundido a través de redes sociales, Miguel Silva, el secretario general del Distrito, subrayó que la administración tiene el deber de asegurar que el tren se integre adecuadamente a la ciudad.
A pesar de que desde la Alcaldía no se ha confirmado la existencia de irregularidades respecto al impacto del Regiotram del Norte en la ciudad, fuentes han aclarado que este sería uno de los temas en los que ha estado trabajando el Distrito en las mesas con el Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca.
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Fuera de eso, aclararon que no se debe considerar eso como el motivo por el cual no se ha firmado el convenio de cofinanciación, sino que, reiteraron, se debió a los tiempos requeridos para la aprobación de los recursos.
Según información del Ministerio de Transporte, el tren de Zipaquirá será un sistema 100% eléctrico, silencioso y de emisiones nulas, diseñado para fomentar una movilidad limpia y sostenible.
El proyecto abarcará 49 kilómetros y contará con 17 estaciones: 11 en Bogotá, 1 en Chía, 3 en Cajicá y 2 en Zipaquirá, moviendo a más de 187.000 pasajeros diariamente. Este sistema ferroviario también permitirá reducir 136.000 toneladas de CO2 al año y disminuir significativamente los tiempos de desplazamiento en toda la región.
Vías similares a estas, que corresponden al regiotram de occidente, contarán con el tren de Zipaquirá. Foto:Gobernación de Cundinamarca
En cuanto a la capital, que es donde habrá el mayor número de estaciones, las fuentes consultadas por este medio han señalado la necesidad de definir cómo serán las intersecciones en el recorrido que habrá en la ciudad y otros aspectos técnicos.
Por lo tanto, en los próximos seis meses, mientras se concluye la Ley de Garantías, la Alcaldía de Bogotá se encargará de resolver estas inquietudes y asegurar una correcta inserción urbana. Otro punto a tratar será garantizar que dentro del modelo financiero se contemple el costo real de toda la infraestructura y las elevaciones que tendrá el sistema.
MIGUEL CASTELLANOS
EN X: @LOQUEOLVIDO
EL TIEMPO







