Colombia
¿Por qué no apeló la sentencia?
“Después de ver el estado en el que dejaron a la niña, no entendemos cómo se le hace una rebaja de la pena inicial a este dementepero además no vemos que la Fiscalía haya hecho algo para realmente esclarecer lo ocurrido”.
La frase, dicha entre lágrimas por un familiar de Sara Michel Vargas Vegaresume la indignación de la familia materna de la niña de 11 años, hallada desmembrada y enterrada 21 días después de su desapariciónocurrida en la madrugada del 25 de diciembre de 2024.
Para los allegados de la menor, el proceso judicial ha estado marcado por vacíos y contradicciones que nunca fueron aclaradas: “Es que son muchas cosas raras en este caso y precisamente por eso pedimos que la misma fiscal general revise lo que viene ocurriendo”.
Además, aseguran que la Fiscalía insiste en que la niña salió corriendo de su casa, cuando ella vivía en Sogamoso y estaba en Firavitoba con familiares paternos cuando pasó algo grave que todos conocen, pero que nunca se investigó a fondo”, aseguró otro pariente en diálogo con EL TIEMPO.
nos hablaron de 42 años de prisión y ahora nos dicen que son 27 años y siete meses por una rebaja del 35 por ciento.
El feminicidio de Sara Michel, sucedido en Sogamoso (Boyacá), conmocionó a Colombia meses atrás. Foto:Suministrada a EL TIEMPO / Archivo particular
La molestia se profundizó cuando la familia fue notificada de la condena final contra el hombre que se llevó a la niña y ocultó su cuerpo.
“Inicialmente nos hablaron de 42 años de prisión y ahora nos dicen que son 27 años y siete meses por una rebaja del 35 por ciento. Yo no sé de leyes, pero esa pena no es acorde al acto demencial que cometieron con nuestra pequeña”, dijo una de las tías de Sara Michel, quien, como otros familiares, pidió reserva de su identidad y cuestionó que la Fiscalía no hubiera apelado la reducción de la condena.
Frente a estas inquietudes, una fuente judicial enterada del caso explicó a este medio que nunca se habló de una pena fija de 42 años, sino que esa corresponde al máximo previsto para el delito de desaparición forzada, y que el Código Penal es claro en establecer los descuentos aplicables cuando el imputado se declara culpable. Eso fue lo que ocurrió en este caso: el juez impuso la pena más alta permitida por la norma y aplicó el menor descuento posible.
“Es cierto que la Fiscalía no apeló la decisión, pero tampoco lo hicieron el defensor de víctimas, ni el abogado de la familia, ni las demás partes intervinientes, justamente porque eran conscientes de que esa era la pena máxima que permitía la ley y que posteriormente fue confirmada por el Tribunal de Santa Rosa de Viterbo. Además, todos saben que el procesado deberá enfrentar el juicio por feminicidio agravado, delito que no admite rebajas y que podría aumentar de manera significativa la condena”, señaló la fuente.
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Velorio Sara Michel Vargas Vega en Sogamoso Foto:Suministrada a EL TIEMPO
Agrega que los detalles sobre cómo y por qué ocurrió el crimen, y si hubo más personas implicadas, hacen parte de una investigación que aún avanza y sobre la cual la Fiscalía no puede pronunciarse públicamente, pues está recopilando pruebas para sustentar ante un juez la imputación por feminicidio agravado, como lo reclaman los familiares.
El crimen que conmocionó
a Sogamoso en 2025
Un año y un mes después, la familia materna de Sara Michel Vargas Vega sigue pidiendo justicia, pero sobre todo conocer los detalles de lo ocurrido en el asesinato de la niña de 11 años a manos de su primo, e incluso que la Fiscalía determine si hubo más personas involucradas.
Los hechos siguen siendo confusos y difíciles de establecer. Aunque Juan Carlos Rodríguez Vargas reconoció su responsabilidad en la desaparición forzada, tras ser identificada en un video, se ha negado a revelar qué ocurrió entre las 12:30 y la 1:00 de la madrugada del 25 de diciembre.
Lo que inicialmente se conoció es que se presentó una discusión entre familiares en el sector de Vanegas, en Sogamoso, cuando regresaban en varias motocicletas desde Firavitoba pasada la medianoche. En ese momento, la niña salió corriendo y solo fue encontrada 21 días después, cerca de la casa de una hermana del asesino, en la vereda Cartagena, en límites entre Firavitoba y Sogamoso, en avanzado estado de desarrollo.
Sarita, como era conocida, vivía con su hermana mayor, su madre, de 39 años, y su padre, de unos 40, en la vereda Vanegas de Sogamoso, a unos 20 minutos del centro de la ciudad, cerca del Batallón Tarqui. Estaba feliz porque había aprobado quinto grado en la Institución Educativa Silvestre Arenas y se preparaba para iniciar el bachillerato.
La noche del 24 de diciembre, la familia se había reunido con parientes paternos en Firavitoba y, de regreso a casa, se presentó el altercado que terminó con la desaparición de la niña. Solo el 12 de enero, Medicina Legal confirmó que los restos de un cuerpo desmembrado correspondían a Sara Michel.
La sangre fría de su primo asesino.
Juan Carlos Rodríguez Vargas, de 24 años, recibió días después de su captura su responsabilidad en el crimen de su prima. Incluso participó en las manifestaciones realizadas a finales de diciembre y en enero de 2025 por familiares y vecinos, primero para exigir su aparición y luego para clamar justicia.
El joven fue capturado el 17 de enero, luego de que las autoridades lo identificaran en un video conduciendo a la niña hacia el centro de Sogamoso y de que, durante un allanamiento a la vivienda donde residía, se encontraran algunos elementos que portaba la menor el día de su desaparición.
Sepelio Sara Michel en Sogamoso el 21 de enero de 2025. Foto:Suministrada a EL TIEMPO
El Juzgado Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo lo condenó a 27 años, siete meses y 15 días de prisión por el delito de desaparición forzada agravada, decisión confirmada por el Tribunal Superior de esa misma localidad boyacense.
Actualmente, Rodríguez Vargas permanece recluido en la cárcel de Girón, en Santander, mientras enfrenta el juicio por feminicidio agravado que adelanta la Unidad de Delitos Priorizados contra Niños, Niñas y Adolescentes de la Fiscalía.
“Más allá de la pena que le puedan imponer, lo que reclamamos es la verdad. Que la Fiscalía nos ayude a esclarecer lo ocurrido, porque solo condenarlo no es hacer justicia. Necesitamos, por duros que sean los detalles, respuestas a todos los interrogantes sobre el asesinato de nuestra pequeña”, insistió uno de sus familiares.
Aunque ningún familiar ni investigador ha querido referirse a la escena del hallazgo del pasado 12 de enero, trascendió que los restos fueron encontrados en avanzado estado de análisis, luego de que perros del sector El Ciral, en la vereda Cartagena, desenterraron parte de ellos, a unos 15 minutos de la casa de la pequeña Sara Michel Vargas Vega.
Jineth Bedoya retrata la realidad de centenares de niñas. Foto:
Stefanía León Arroyave
Periodista de Nación
EL TIEMPO
