[ad_1]
La Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) ha declarado que, en los años 2025 y 2026, el programa Pollo Shares distribuirá cerca de 19 toneladas de proteína avícola para asegurar una alimentación de calidad a 2.200 niños y niñas en condiciones vulnerables. Este programa se llevará a cabo en diez regiones del país, utilizando esquemas logísticos diferenciados para mantener la cadena de frío y garantizar la entrega segura del alimento.
Fenavi ha señalado que, desde 2019, se ha mantenido un enfoque sostenido en la asistencia, priorizando la entrega continua de proteína a los mismos grupos de niños para mejorar su desarrollo nutricional.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Durante el período 2025–2026, el objetivo es distribuir 320.000 raciones de pollo en Bogotá, Zipaquirá, Villavicencio, Bucaramanga, Barranquilla, Santa Marta, Medellín, Cali, Pereira y La Guajira.
La organización ha detallado que, hasta ahora, ya se ha hecho una entrega sustancial del volumen planificado y que el programa beneficia anualmente a entre 2.000 y 2.500 niños. En áreas como La Guajira, donde la infraestructura limita las operaciones, se han implementado entregas más frecuentes y soluciones logísticas específicas que aseguran la calidad del producto.
El anuncio de Fenavi llega en un momento de inquietud por la nutrición infantil en Colombia. Durante el Día Mundial de la Alimentación, la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco) reveló los resultados del Índice de Vulnerabilidad Alimentaria Infantil (Ivai) 2024, una herramienta que identifica las causas y ubicaciones del hambre infantil en el país.
Según el Ivai, la pobreza representa el 28% del hambre infantil en Colombia, seguida por la desigualdad y los bajos ingresos, que alcanzan el 20,8%. El informe también destaca que la falta de acceso a agua potable y servicios de saneamiento básico “es una de las principales deudas que se tienen con la infancia”.
“La transparencia y replicabilidad de este modelo son esenciales para fortalecer la toma de decisiones en todos los niveles del gobierno”, enfatizó Camilo Montes, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Alimentos de la Andi.
Luis Rodolfo Álvarez, director de Pollo Shares, subrayó que el programa ha mantenido un apoyo constante a los mismos niños y comunidades desde su inicio. “Pollo Shares se trata de un programa de impacto sostenido. En estos seis años hemos estado acompañando de manera continua a los mismos niños y comunidades, asegurando su acceso habitual a la proteína de pollo en un momento crítico de su desarrollo”, afirmó Álvarez en el balance presentado por Fenavi.
Esta operación se lleva a cabo en colaboración con bancos de alimentos, fundaciones y comedores comunitarios, bajo estrictos protocolos de trazabilidad y cadena de frío. Esto asegura la calidad e inocuidad del producto desde su origen hasta su entrega final, según destacó la federación.
El Ivai muestra que los departamentos de La Guajira y Chocó presentan las mayores brechas de vulnerabilidad, con puntuaciones de 83,0 y 77,7 respectivamente. Les siguen Vichada, Córdoba, Sucre, Vaupés y Guainía, todos con altos niveles. En contraste, Quindío, Risaralda, Santander y Caldas presentan los indicadores más favorables.
Juan Carlos Buitrago, director ejecutivo de Abaco, afirmó que el índice “ofrece a Colombia una guía precisa para actuar basada en datos concretos”. Según sus palabras, el desafío inmediato consiste en intervenir sistemáticamente para disminuir los casos de desnutrición crónica, que afectan a más de 392.000 niños menores de cinco años.
El estudio también indica que las regiones del Caribe y Pacífico tienen los mayores retrasos, mientras que el Eje Cafetero mejora en sus indicadores año tras año. El Ivai no solo mide la presencia del hambre, sino también las condiciones estructurales que la originan, como la disponibilidad de alimentos y el acceso a servicios básicos.
La Federación Nacional de Avicultores de Colombia enfatiza que la colaboración con organizaciones locales y nacionales es crucial para mantener la cobertura y el impacto del programa. Según la federación, el acceso regular a proteína de alto valor biológico como el pollo contribuye al desarrollo cognitivo y mejora las oportunidades futuras para la niñez.
El tablero interactivo “Los mapas del hambre”, accesible en el Observatorio de Abaco, permite examinar los resultados por departamento y año, facilitando así el diseño de intervenciones específicas.
Con este informe, Fenavi reafirma su compromiso con la seguridad alimentaria y la protección de la infancia, convencido de que la continuidad de iniciativas como Pollo Shares puede cambiar el acceso a una alimentación digna en las regiones más necesitadas.
[ad_2]
