La Confederación Colombiana del Algodón (Conalgodón) denunció la promulgación del Decreto 1197 de 2025, dado a conocer por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, al estimar que la disminución del arancel para las importaciones de hilos del 10 por ciento a 0 por ciento “destruye la producción nacional de algodón” y perjudica la comercialización de la cosecha actual.
De acuerdo con el gremio, esta medida deja sin mercado interno las 20.000 toneladas de fibra proyectadas para la cosecha Costa–Llanos 2025/2026 y pone en peligro 8.000 empleos directos y 30.000 indirectos, mayormente ocupados por mujeres cabeza de familia vinculadas al sector hilandero.
Conalgodón indicó que el anuncio anterior sobre esta resolución ya había impactado la cosecha del segundo semestre del año, debido a que ocasionó una disminución en el nivel de siembras. El gremio aseveró que la implementación del decreto “concluye por ofrecer a los productores la estocada final”, al mantener en duda la comercialización de la fibra que proveía a la industria nacional.
Decreto “terminaría producción nacional de algodón y afectaría comercialización de cosecha en curso”. Foto:iStock
La organización, que representa a pequeños y medianos productores, aclaró que la situación del sector ha sido crítica en años recientes. No obstante, manifestó que los agricultores han mantenido el cultivo “a pesar de las condiciones desfavorables del mercado”, tales como los altos costos de producción, los reducidos precios internacionales y la caída de la tasa de cambio.
Conalgodón enfatizó que, en regiones como los Llanos Orientales, se realizaron inversiones para incrementar la producción, adquirir maquinaria y adecuar infraestructura, incluyendo una desmotadora con capacidad para procesar más de 15.000 hectáreas en el municipio de Puerto López, Meta.
El gremio aseguró que la cadena del algodón ha contribuido al equilibrio agrícola de los cultivos de ciclo corto, así como a la seguridad alimentaria en productos como arroz, maíz y soya. También subrayó que los servicios ecosistémicos asociados al cultivo han favorecido rendimientos superiores en las áreas algodoneras de Tolima, Huila, Valle del Cauca, Córdoba, Cesar, La Guajira, Meta, Casanare y Vichada.
Medida pone en riesgo 8.000 empleos directos y 30.000 indirectos, en su mayoría de mujeres cabeza de hogar Foto:Sergio Acero Yate/ El Tiempo
Conalgodón criticó que el Decreto 1197 “no tuvo en cuenta ningún tipo de protección para la industria nacional como en su momento se sugirió por parte de los productores e hilanderos a los Ministerios de Comercio y Agricultura; como establecer que, una vez absorbida la producción nacional, se permitiera que la demanda restante se satisfaciera mediante importaciones a cero arancel, bajo esquemas de cupos o aranceles inteligentes que previenen la competencia desleal y aseguran condiciones equitativas de mercado, atendiendo a la propuesta de la ministra de Comercio en el mes de octubre, considerando además, los desafíos a nivel internacional en relación a limitaciones para el acceso a mercados externos, el cumplimiento de requisitos, los mayores
costos relacionados para este propósito, entre otros factores”.
La llegada masiva de hilos importados, de acuerdo con el sindicato, conducirá al “desmantelamiento de la producción hilandera” y al posible cierre de las principales fábricas de hilados del país: Fabricato, Colhilados, Hilandería Universal, Miratex y Lafayette. Estas compañías poseen la capacidad para procesar 45.000 toneladas de fibra de algodón y dan empleo directa e indirectamente a 38.000 trabajadores, cifra que, según el sindicato, se vería afectada por la pérdida del mercado interno de la fibra nacional.
“El depender de insumos importados podría restringir la competitividad de la cadena”. Foto:iStock
El sector subrayó que conservar la industria de hilados es esencial para garantizar la adquisición de la producción nacional, mantener el empleo y fomentar el desarrollo exportador de productos de algodón. Según el sindicato, estas exportaciones deben satisfacer requisitos de origen exigidos por mercados como Estados Unidos, México y la Unión Europea, por lo que depender de insumos importados podría restringir la competitividad de la cadena.
Conalgodón declaró que el decreto evidencia “un doble estándar del Gobierno Nacional”. A juicio del sindicato, mientras se llevan a cabo diálogos técnicos con el Ministerio de Agricultura, “no hay provisión de recursos” y, al mismo tiempo, se emite una medida que consideran en desacuerdo con la política agrícola, rural, industrial y de reindustrialización.

