Economia
Atlántico: Hito Histórico en Reducción de Pobreza Multidimensional al 8.2% en 2025

La reducción pobreza Atlántico marcó un hito en 2025, con el índice de pobreza multidimensional descendiendo a un 8.2%, según los datos más recientes revelados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). La pobreza multidimensional es un indicador que mide las privaciones estructurales en al menos dos dimensiones clave de la vida diaria de los hogares, más allá del ingreso económico. Este logro posiciona al departamento con cifras de un solo dígito, superando los promedios históricos regionales y nacionales.
El informe, presentado en abril de 2026, precisó que el Atlántico pasó de un 9.5% a un 8.2% en este indicador durante el último año, lo que representa una caída de 1.3 puntos porcentuales. El gobernador Eduardo Verano destacó que este descenso es el reflejo de una tendencia sostenida de bienestar en el territorio.
¿Qué implica la pobreza multidimensional en el Atlántico?
Comprender la reducción pobreza Atlántico requiere entender el concepto de pobreza multidimensional, la cual evalúa diversas carencias que afectan la calidad de vida de las familias. Un hogar se considera en esta categoría si presenta privaciones en al menos dos de las siguientes dimensiones clave:
Condiciones de vivienda: Acceso a agua mejorada, calidad de materiales en los pisos.
Salud: Existencia de barreras para el acceso a servicios médicos.
Mercado laboral: Dependencia exclusiva del trabajo informal.
Educación y bienestar juvenil: Analfabetismo, bajo logro escolar, rezago educativo, inasistencia escolar o trabajo infantil.
Claves para la Reducción pobreza Atlántico
La reducción pobreza Atlántico es el resultado de una estrategia departamental que combinó la inversión pública con el dinamismo del sector privado. El gobernador Eduardo Verano informó que la administración tiene en ejecución un plan de choque con una inversión proyectada de 7 billones de pesos de recursos propios durante el cuatrienio. Estos fondos están destinados a transformar las condiciones estructurales que inciden en la pobreza, enfocándose en la eliminación de barreras de acceso a la salud y la mejora de servicios básicos.
La Gerencia de Capital Social, liderada por Karina Llanos, ha implementado programas específicos como “Misión Atlántico – Hambre Cero”, que busca estabilizar la nutrición, y estrategias educativas para reducir la deserción escolar en los municipios. Según el DANE, estas acciones han sido determinantes para que las familias salgan de la vulnerabilidad de manera sostenible, validando la planificación del Plan de Desarrollo Atlántico para el Mundo.
El fortalecimiento de la infraestructura pública y la expansión de las redes de agua potable han sido pilares para cerrar las brechas de desigualdad en la vivienda y garantizar un bienestar real para los ciudadanos. El reto para el departamento es mantener esta cifra por debajo del 8% y asegurar que las inversiones futuras blinden a la población contra posibles crisis económicas, garantizando el acceso efectivo a derechos fundamentales.
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