Colombia
San Juan de Urabá: qué causó la columna de fuego y las grietas en Antioquia y por qué no fue una erupción volcánica
La aparición de una columna de fuego y fisuras en el suelo en San Juan de Urabá, Antioquia, generó preocupación entre los residentes y las autoridades ante la posibilidad de una erupción volcánica. Luego de una evaluación inicial, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y el Servicio Geológico Colombiano (SGC) determinaron que el fenómeno es un proceso de diapirismo, y no actividad volcánica magmática.
Según la Ungrd, este fenómeno está relacionado con un proceso geológico en el que lodos, arcillas y gases, acumulados a presión, emergen a la superficie. Esto se produce debido a la diferencia de presión y densidad entre las capas profundas y las superficiales del terreno.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro canal de WhatsApp
El SGC explicó que, al moverse, estos materiales pueden fracturar las rocas superiores y crear aberturas hacia el exterior, generando fisuras y, en ocasiones, columnas de fuego si los gases inflamables encuentran oxígeno.
El evento no implica la presencia de magma ni actividad volcánica convencional. Según el Servicio Geológico Colombiano, la región no cuenta con estructuras magmáticas activas, lo que permite descartar la hipótesis de una erupción volcánica planteada inicialmente.
La columna de fuego observada por residentes y organismos de emergencia es resultado de la liberación de gases inflamables, como el metano, que pueden encenderse al entrar en contacto con una fuente de ignición en la superficie. Este fenómeno se presenta en áreas con acumulaciones de materiales plásticos y gases a presión subsuperficial.
Según el SGC, los volcanes de lodo y sus erupciones son completamente diferentes a los volcanes magmáticos. En Colombia hay más de cien volcanes de lodo, especialmente en el Caribe, apropiándose frecuentemente de eventos de baja magnitud. La principal amenaza radica en el flujo de lodo en áreas agrícolas o pobladas, la formación de grietas y la potencial explosividad de los gases.
La afectación inicial reportada por el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de San Juan de Urabá y el Dagran Antioquia incluye el agrietamiento de una vía rural y alteraciones en un sistema de almacenamiento de agua. Las autoridades confirmaron que no ha habido víctimas, heridos ni fallecidos. Como medidas preventivas, tres viviendas cercanas al fenómeno han sido evacuadas temporalmente.
El Cuerpo de Bomberos de San Juan de Urabá y el equipo técnico de gestión del riesgo están realizando un monitoreo constante para identificar posibles riesgos adicionales, especialmente debido a la liberación de gases que podrían ser peligrosos en caso de acumulación.
Las autoridades han señalado que estos fenómenos naturales requieren seguimiento especializado, pero hasta el momento no se ha encontrado evidencia de un volcán magmático activo ni de un peligro inminente para la población.
Dagran Antioquia comunicó que la emergencia fue atendida de inmediato, con evacuaciones preventivas de las viviendas más cercanas y coordinación de maquinaria para restablecer el acceso a la vía afectada. Además, se mantiene una comunicación constante con el equipo local de gestión del riesgo para apoyar la atención y evaluación técnica del sitio.
El Servicio Geológico Colombiano destacó que la mayoría de los volcanes de lodo en Colombia se localizan en áreas de baja densidad poblacional y que las erupciones explosivas por liberación de gas metano han sido poco frecuentes. También se recordó que, dado el número y la distribución de estos fenómenos, no es viable establecer un sistema de monitoreo individual para cada uno, por lo que las comunidades deben informar a las autoridades sobre cualquier anomalía.
Videos compartidos por residentes del área muestran grietas que se abren lentamente en el suelo y la inestabilidad del terreno. Algunos testimonios indican que la tierra comenzó a agrietarse antes de que se viera el fuego, lo que coincide con la dinámica del diapirismo según los expertos.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado una conexión directa entre todas las grietas reportadas y el fenómeno principal. El equipo técnico de Dagran continúa evaluando la magnitud y el alcance de los daños para determinar si hay riesgos adicionales para la infraestructura o la población.
La Ungrd y el SGC instan a la población a informarse únicamente a través de los canales oficiales y a evitar la propagación de rumores que puedan aumentar la alarma. Se mantiene un monitoreo constante del área y la atención a la emergencia está bajo coordinación de las entidades de gestión del riesgo a nivel nacional y departamental.
Las autoridades reiteran que no hay evidencia de actividad volcánica magmática y que la situación no representa un riesgo mayor para los residentes de San Juan de Urabá. El seguimiento geológico continuará en los próximos días para descartar la posibilidad de nuevas afectaciones o la aparición de otros puntos de emisión de gases y lodo.
