Colombia
secretario de seguridad de bogota

Entre este miércoles y viernes se realizará en Bogotá el II Encuentro Internacional de Seguridad Urbana (RISU)que reúne a autoridades y expertos de más de 13 países en torno a la seguridad y la convivencia en las ciudades.
El espacio, liderado por César Restrepo, secretario Distrital de Seguridadtiene como objetivo compartir conocimiento en torno a las estrategias de seguridad y convivencia, para así fortalecer las capacidades y conocer en profundidad cómo se han transformado las dinámicas criminales con el fin de atenderlas de manera más precisa.
LEA TAMBIÉN
En entrevista, el funcionario explicó la importancia del evento y los temas que allí se tratarán.
¿Por qué se hará en Bogotá este encuentro de autoridades de seguridad y qué se pretende?
La primera reunión de la Red Internacional de Seguridad Urbana (RISU) ocurrió en Buenos Aires (Argentina) hace un año y fue una conversación entre alcaldes de las ciudades capitales de Sudamérica sobre la necesidad de alinearse en la comprensión de los problemas urbanos de seguridad e identificar qué elementos comunes tenían esos problemas, qué estrategias están implementando y qué daba o no resultado.
Cuando se realizó la primera reunión se decidió que Bogotá sería el siguiente punto, porque para las ciudades participantes representan un lugar donde el gobierno ha tomado como una de sus banderas principales identificar las causas estructurales de los problemas de seguridad, convivencia y violencia y, a partir de eso, generar cambios institucionales, mejorar capacidades y ampliar la comprensión de las razones que dan lugar a comportamientos violentos e incívicos que no obligatoriamente están ligados de manera estricta al delito, sino al urbanismo, al uso de la tecnología, a la articulación entre gobiernos o, incluso, entre ciudades.
Como en Bogotá tenemos esa visión y la compartimos, las ciudades que conforman la red decidieron que hiciéramos acá el encuentro. Nos vamos a reunir del 3 al 5 de diciembre para conversar sobre el uso de la justicia para mejorar la seguridad en las ciudades, la atención de emergencias como un factor fundamental, el uso de la tecnología, la articulación intergubernamental y, adicionalmente, reflexionar sobre cuáles son los factores de riesgo que enfrentamos y cómo nos podemos unir para ir construyendo una seguridad urbana nueva.
Red Internacional de Seguridad Urbana (RISU) Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
Las ciudades están cambiando. ¿Cuáles son los fenómenos de inseguridad que están enfrentando? ¿Se comparten problemas?
Cuando nos reunimos entre secretarios de Seguridad de diferentes capitales y ciudades grandes del mundo, nos encontramos con que todos tenemos los mismos problemas: extorsión, hurto de vehículos, uso de motocicletas para la comisión de delitos, homicidio, violencia social, violencia contra las mujeres, hurto, violencia intrafamiliar, entre otros. Ese listado nos lleva a una certeza: no es un problema de qué delito ocurre, es un problema de cómo se desarrolla y se entienden las ciudades y, a partir de eso, cómo se atienden fenómenos que, si bien tienen expresiones diferenciales, corresponden a los mismos comportamientos de manera sistemática.
LEA TAMBIÉN

¿Cómo enfrentar estos conflictos que se están dando en las ciudades?
Estos encuentros ayudan a entender que no somos los únicos afectados, que no somos los únicos que tenemos desafíos y que el problema, una vez más, es comprender la ciudad contemporánea. Así podremos volver a ponernos a la vanguardia frente al crimen. De hecho, esa ha sido, en estos 23 meses del gobierno del alcalde Galán, la postura: la ciudad necesita una transformación general para quitarle espacios al crimen, a la violencia ya las incivilidades. La ciudad debe comprenderse como una sociedad moderna, del siglo XXI, y debe atenderse con respuestas acordes a esa realidad, no con respuestas cíclicas del pasado que ya no funcionan.
Con base en esa premisa, los participantes del encuentro nos sentamos a exponer qué estamos haciendo, dónde hemos tenido éxito y dónde no lo hemos logrado, para que otros puedan identificar alertas y aprender cómo evolucionar para no cometer fallas que ya han ocurrido en otras ciudades.
Hoy en día existe una sociedad física —la ciudad en la que habitamos— y una ciudad virtual en la que pasamos muchas horas del día y donde realizamos cada vez más actividades. Esa ciudad virtual, que interactúa estrechamente con la física, es un espacio sin reglas que ofrece ventajas a los criminales. Por eso es importante entender esa interacción para transformar la forma como se crea convivencia y seguridad, y cómo se aplica la ley. Esta red de ciudades tiene esa perspectiva y busca, a partir de ella, mitigar riesgos y amenazas en cada uno de los gobiernos humanos. El mundo tiene hacia adelante un desafío muy grande: romper con la idea de que la ciudad virtual es un centro de aprovechamiento para criminales en redes transnacionales.
Alcalde Carlos Fernando Galán y secretario de Seguridad, César Restrepo. Foto:Mauricio Moreno/EL TIEMPO
Todo indica que así como la delincuencia o el crimen ha ido mutando, también debemos innovar y apoyarnos más en la tecnología…
La seguridad urbana es un asunto local que está íntimamente relacionado con cómo el crimen se integra y se desarrolla en el ámbito global. Hay que entender esos dos niveles y conversar entre ciudades, porque ese diálogo es lo que nos permitirá recuperar la iniciativa contra el delito en todo el mundo.
¿Qué autoridades vendrán a este encuentro sobre seguridad?
Van a participar los jefes de seguridad, en su gran mayoría, de Sudamérica, así como representantes de algunas ciudades de Europa, Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe. También vendrán funcionarios policiales, especialmente aquellos directamente relacionados con la gestión de los problemas de seguridad urbana.
Más allá de los convenios o alianzas del gobierno nacional, Bogotá también tiene, a través de esta red de ciudades, espacios de cooperación, intercambio de información y estrategias. Eso es lo que pretendemos fortalecer.
Es muy importante desarrollar el diálogo entre ciudades y construir relaciones fluidas y de cooperación, porque en unos 25 años quizás el diálogo entre ciudades será incluso más fuerte que el diálogo entre naciones.
LEA TAMBIÉN

A propósito del tema, ¿cómo está Bogotá en los indicadores de seguridad?
A esta altura del año identificamos que solo los indicadores de lesiones personales, violencia intrafamiliar y secuestro están alza; sin embargo, en este último caso no se trata de un aumento del secuestro como se conoce ordinariamente, sino de un cambio en la tipificación del hurto agravado en los casos de paseos millonarios.
¿De qué depende que la violencia intrafamiliar y las lesiones personales estén alza?
Es un asunto cultural, en el cual se favorece la violencia como mecanismo de resolución de conflictos. Nuestra sociedad debe avanzar en desescalar sus comportamientos violentos y, en su lugar, hacer uso de la justicia, el diálogo y la mediación como mecanismos para resolver problemas.
Otro elemento tiene que ver con la intoxicación que sufre la sociedad por sustancias psicoactivas —alcohol, drogas lícitas o ilícitas— que se usan sin control y terminan afectando el comportamiento de las personas, derivando en hechos violentos.
Además vivimos una época muy complicada, en la que el consumo de violencia y los comportamientos extremos en redes sociales generan el imaginario de que esos comportamientos son validados socialmente. Esa combinación tóxica presiona la ocurrencia de actos de violencia e intolerancia.
Bogotá presidirá la Red Internacional de Seguridad Urbana (RISU) durante el 2026. Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
Desde la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia llevamos dos meses impulsando una campaña para invitar a la ciudadanía a reflexionar, pensar y respirar antes de actuar, recordando que un comportamiento violento puede, en tan solo un segundo, convertirnos en criminales, causar una tragedia para otra familia o para la nuestra y cambiar por completa nuestra vida.
Este fin de año será retador en esos dos temas: se dispara el consumo de sustancias psicoactivas, las emociones afloran y, como la violencia está latente y rondando por todos lados, cualquier chispa puede convertirse en un detonante.
MIGUEL CASTELLANOS
GUILLERMO REINOSO
REDACCIÓN BOGOTÁ
EL TIEMPO







