Colombia
Sicariato en Usaquén: hombre recibió 4 disparos
Sicariato en Usaquén dejó a un hombre herido con 4 disparos en la calle 161 con 19. Autoridades investigan móviles y buscan a los responsables.

Un sicariato en Usaquén estremeció a los habitantes del norte de Bogotá durante las últimas horas, luego de que un hombre fuera atacado a tiros en la calle 161 con carrera 19, uno de los sectores considerados más exclusivos y tranquilos de la capital colombiana. La víctima recibió al menos cuatro disparos y fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario, donde los médicos luchan por preservar su vida.
Sicariato en Usaquén: así ocurrió el ataque en el norte de Bogotá
Según los primeros informes de las autoridades, el ataque ocurrió en plena vía pública, en horas del día, cuando el hombre se desplazaba por la zona. Testigos del hecho relataron que una o varias personas se acercaron a la víctima y abrieron fuego sin mediar palabra, en un esquema de acción que las autoridades identifican como propio de sicarios contratados. Tras los disparos, los atacantes huyeron del lugar, dejando a la víctima tendida en el pavimento mientras transeúntes llamaban a los servicios de emergencia.
La localidad de Usaquén, ubicada en el extremo norte de Bogotá, no es ajena a este tipo de hechos violentos, aunque su frecuencia en este sector suele ser menor que en otras zonas de la ciudad. El hecho generó pánico entre los residentes y comerciantes del sector, quienes denuncian que la inseguridad ha ido en aumento en los últimos meses.
¿Quién es la víctima del sicariato en Usaquén?
Las autoridades no han revelado públicamente la identidad completa del hombre herido, aunque fuentes cercanas a la investigación señalan que se están explorando varias líneas sobre sus posibles vínculos con organizaciones criminales o disputas personales. Según reportó El Espectador, la víctima recibió cuatro impactos de bala y su estado de salud es delicado pero estable. La Policía Metropolitana de Bogotá acordonó la zona para recolectar evidencias y buscar cámaras de seguridad que permitan identificar a los responsables.
Este sicariato en Usaquén se suma a una cadena de hechos violentos que han sacudido a la capital en semanas recientes. Según cifras alarmantes, tres personas son asesinadas al día en promedio en Bogotá, y los móviles van desde ajustes de cuentas entre bandas criminales hasta robos que terminan en tragedia.
El contexto de violencia que rodea el sicariato en Usaquén
El norte de Bogotá ha registrado en fechas recientes varios episodios de violencia armada. Solo días antes de este ataque, se reportó un tiroteo en el mismo sector del norte que dejó una persona muerta, y las autoridades investigan si ese caso se trató de un robo o de un sicariato. La coincidencia geográfica encendió las alarmas entre los investigadores, quienes no descartan que pueda existir algún tipo de relación entre los hechos.
Expertos en seguridad urbana señalan que el aumento de estos crímenes en zonas de estrato alto responde a una reconfiguración del crimen organizado en Bogotá, donde grupos armados ilegales disputan territorios y rutas de microtráfico incluso en sectores que históricamente permanecían al margen de la violencia. Asimismo, el fenómeno del sicariato ha evolucionado: ya no se concentra exclusivamente en zonas periféricas, sino que opera con mayor frecuencia en áreas céntricas y residenciales.
- Lugar del hecho: Calle 161 con carrera 19, localidad de Usaquén
- Víctima: Hombre adulto, identidad bajo reserva
- Impactos de bala: Al menos cuatro disparos
- Estado: Herido, trasladado a centro hospitalario
- Responsables: Huidos, en búsqueda activa por la Policía
La respuesta de las autoridades ante el sicariato en Usaquén
La Policía Metropolitana de Bogotá activó un operativo de búsqueda en la zona tras el ataque. Se desplegaron patrullas en el sector y se solicitó el acceso a grabaciones de cámaras de vigilancia tanto del sistema de seguridad del Distrito como de negocios privados aledaños. La Sijín quedó a cargo de la investigación para determinar el móvil del crimen y la identidad de los autores materiales e intelectuales.
Este episodio también pone en evidencia las falencias del sistema de seguridad en la ciudad. Recientemente se conoció la condena que recibió un uniformado de la Policía que se quedó dormido en horas de servicio en Kennedy, un hecho que refleja los problemas internos que enfrenta la institución en su labor de proteger a los ciudadanos.
Mientras las autoridades avanzan en la investigación, los habitantes de Usaquén exigen más presencia policial y medidas efectivas para frenar la ola de violencia. El sicariato en Usaquén deja una vez más la pregunta sobre qué tan segura es Bogotá, independientemente del estrato o la localidad en la que se viva.













