Los Títulos de Tesorería (TES) de largo plazo en Colombia se acercan nuevamente al 13% de rendimiento este jueves 17 de septiembre de 2026, según reportes del mercado financiero, en una reacción directa a la aprobación del presupuesto general de la Nación para 2027. El monto aprobado fue de $634,9 billones, el mayor de la historia del país, y el mercado ya empieza a ponerle precio a ese nivel de deuda.
¿Qué son los TES y por qué importa que estén cerca del 13%?
Los TES (Títulos de Tesorería) son los bonos con los que el Gobierno colombiano se financia en el mercado local. Cuando su rendimiento sube, significa que los inversionistas exigen más interés para prestarle plata al Estado. Una tasa del 13% es de las más altas en la historia reciente del país.
Felipe Campos, gerente de inversión de Alianza Valores y Fiduciaria, lo describió con claridad en diciembre de 2025, cuando el Gobierno realizó una colocación directa de $23 billones en TES a un único inversionista extranjero a una tasa promedio del 13,15%, con vencimientos entre 2029 y 2040: en silencio, sin mucho aviso, Colombia entró a una nueva etapa de financiamiento. Campos añadió que el problema de fondo es estructural: se están buscando nuevos inversionistas antes de que las tasas lleguen a 14% o 15%, por toda la deuda que habrá que renovar el próximo año, mientras el déficit primario del Gobierno sigue en automático (El Colombiano, 22 de diciembre de 2025).
Por qué sube la tasa después del presupuesto récord
La lógica es directa: a mayor gasto público, mayor necesidad de endeudamiento. El presupuesto de $634,9 billones para 2027 fue aprobado por el Congreso el 16 de septiembre de 2026 y ya generó señales de alerta en el mercado de deuda pública.
José Ignacio López, presidente de Anif, calificó la emisión de diciembre como una operación poco transparente que refleja la mala programación fiscal y falta de caja. Con los TES a 10 años rondando el 13%, esa rentabilidad supera la tasa hipotecaria promedio del país, cercana al 12,4%, lo que genera una cascada que afecta el crédito y los préstamos de vivienda.
Qué significa para el bolsillo de los colombianos
El impacto no es abstracto. Diego Montañez-Herrera, magíster en Economía de la Universidad Eafit, lo explicó con precisión: hoy, para un banco es más rentable prestarle al Gobierno que a un hogar. Así se enfría el crédito y las tasas hipotecarias no bajan. En términos concretos, el efecto es triple:
- Créditos más caros: los bancos tienen menos incentivo para bajar sus tasas al consumo si el Estado les paga más.
- Vivienda más difícil de financiar: las hipotecas no bajan mientras el Gobierno compite con tasas altas por el mismo dinero del mercado.
- Deuda pública que se acumula: la abogada Carolina Restrepo Cañavera, con formación en Harvard, recordó que refinanciar también es endeudarse; cada nueva emisión suma al saldo total.
El exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo fue directo: siempre habrá bancos oportunistas, operando desde paraísos fiscales opacos, dispuestos a prestarle al país a costos extravagantes.
Qué dijo el Gobierno Petro
El presidente Gustavo Petro argumentó en diciembre que la deuda se emite para refinanciar bonos que ya están venciendo, una práctica conocida como rollover. Esto se hace desde hace siglos y conviene o no, dependiendo de la tasa de interés, señaló. El debate de fondo, según la abogada Restrepo, no es si el mecanismo es nuevo o antiguo, sino si Colombia mantiene la confianza del mercado para seguir financiándose a tasas sostenibles. Con el presupuesto más alto de la historia aprobado y los TES de nuevo cerca del 13%, esa pregunta vuelve con urgencia.
