La reciente aprobación del Concejo de Bogotá para ampliar el tiempo transbordo TransMilenio y SITP a 150 minutos representa un cambio significativo para los millones de usuarios del transporte público en la capital. Esta medida, que suma 25 minutos al plazo actual, busca garantizar que los ciudadanos puedan completar sus recorridos multimodales sin incurrir en costos adicionales, un transbordo es el paso de un bus o servicio a otro dentro del sistema con el pago de una única tarifa o tarifa diferencial. La iniciativa, propuesta por el concejal Rubén Torrado, del Partido de la U, espera la sanción del alcalde Carlos Fernando Galán para entrar en vigencia.
La ampliación del plazo surge como una respuesta directa a la creciente dificultad que enfrentan los bogotanos para llegar a sus destinos dentro de la ventana de tiempo previa. Esto se debe, en gran medida, a la reducción sostenida de la velocidad operativa del SITP zonal, que ha caído entre un 6% y un 8% aproximadamente, según datos de TransMilenio. Las obras de infraestructura que se desarrollan en la ciudad y el aumento del tráfico son factores clave en esta desaceleración.
¿Cómo impacta el aumento del tiempo transbordo TransMilenio a los bogotanos?
El aumento del tiempo transbordo TransMilenio tiene implicaciones directas para la calidad de vida y la economía de los habitantes de la capital, especialmente aquellos que residen en las periferias. TransMilenio reportó que el tiempo máximo promedio de transbordo en el sistema pasó de 103,28 minutos en 2024 a 117,32 minutos en 2025, evidenciando que los recorridos reales superan cada vez más el límite anterior de 125 minutos. Esta medida busca mitigar el gasto extra y la evasión que se producen cuando los usuarios deben validar un nuevo pasaje por exceder el tiempo permitido.
Los usuarios de estratos bajos y medios, particularmente de localidades como Ciudad Bolívar, Bosa, Usme, Rafael Uribe y Kennedy, son quienes más se beneficiarán. Para ellos, cada minuto adicional en el sistema es crucial para completar trayectos largos y complejos sin impactar su presupuesto.
Las principales razones detrás de la ampliación del tiempo de transbordo incluyen:
Reducción de costos adicionales para los usuarios, evitando que paguen un nuevo pasaje.
Respuesta a la disminución de la velocidad operativa del sistema, afectada por el tráfico y las obras.
Equidad para residentes de zonas periféricas, quienes suelen tener trayectos más largos y complejos.
Medida para combatir la evasión del pasaje, conocida como “colados”, al eliminar una de sus causas.
Desafíos de la movilidad urbana y el futuro del SITP
La decisión del Concejo se inscribe en un contexto más amplio de los desafíos de movilidad que enfrenta Bogotá. La ciudad, con una densa población y múltiples proyectos de infraestructura en curso, requiere soluciones que se adapten a su dinámica. Según el análisis técnico de diciembre de 2024 de la Subgerencia Económica de TransMilenio, la velocidad promedio en hora pico matutina cayó de 26,8 km/h a 24,9 km/h (6,8%) entre 2023 y 2024, mientras que en la hora pico de la tarde la reducción fue del 7,7%, pasando de 25,64 km/h a 23,8 km/h. Estos datos resaltan la urgencia de medidas como esta. Puede consultar más detalles sobre los proyectos de infraestructura en Bogotá en El Tiempo.
Aunque el aumento del tiempo de transbordo se plantea como una medida transitoria, mientras mejoran las velocidades promedio, el Concejo estableció la obligación de la Alcaldía de Bogotá de estandarizar el beneficio de transbordo en todos los medios de pago (tarjetas personalizadas, de débito y crédito, o TransMiPass). Además, el Distrito deberá implementar un mecanismo para que los usuarios conozcan los minutos restantes de su ventana de tiempo. Esta visión integral busca un sistema de transporte más justo y eficiente.
Para conocer más sobre el impacto de las decisiones del Concejo en los ciudadanos, consulte más noticias de Colombia.
