Colombia
Toque de queda y ley seca en El Carmen tras ataques armados y hostigamientos en Norte de Santander
La Alcaldía de El Carmen, Norte de Santander, ha implementado un toque de queda y ley seca tras los recientes incidentes violentos en la localidad, vinculado a acciones del ELN. Esta decisión se tomó tras un nuevo ataque a la estación de Policía a las 6 de la mañana del 11 de febrero de 2026.
De acuerdo con la información de Semana, el alcalde José Reinel Contreras Yaruro anunció estas medidas orientadas a salvaguardar a la población civil debido a la continuidad de la violencia. Este municipio, situado en el Catatumbo y declarado Bien de Interés Cultural de la Nación, ha enfrentado múltiples ataques armados este año.
El ataque más reciente se suma a seis ofensivas contra la fuerza pública durante el año 2026. En este contexto, la administración local optó por restringir la movilidad y el consumo de alcohol para mitigar los riesgos y prevenir consecuencias más graves para la comunidad.
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El toque de queda se establece desde las 6 de la tarde del miércoles 11 de febrero hasta el lunes 16 de febrero a las 6 de la mañana. Durante este período, los ciudadanos deben permanecer en sus hogares y evitar la circulación en las calles dentro del horario indicado por el decreto municipal.
Paralelamente, se ha implementado la ley seca en el mismo intervalo en que se limita la movilidad, es decir, entre las 6:00 p. m. y 6:00 a. m.. Esta medida prohíbe la venta y consumo de alcohol durante ese tiempo, como parte de las acciones de prevención ante la situación de orden público.
La decisión llegó después de que hombres armados abrieran fuego contra la estación de Policía la mañana del 11 de febrero, lo que generó temor en la población. Este incidente interrumpió la rutina del municipio y forzó a cancelar actividades para proteger a sus ciudadanos de posibles enfrentamientos.
En este contexto, se suspendieron también las clases presenciales en el área urbana. Más de 400 estudiantes no asistieron a la institución educativa como medida preventiva, debido a la presencia de hombres armados en la zona, que portaban rifles y estaban vestidos de civil.
Además del toque de queda y la ley seca, la administración municipal ordenó suspender la atención al público en las oficinas de la Alcaldía, tanto en el centro urbano como en la localidad de Guamalito. Esta medida tiene como objetivo reducir la exposición de empleados y ciudadanos ante posibles actos de violencia.
El 9 de febrero, en Guamalito, un francotirador asesinó a un miembro de la Policía, Andrés Felipe de la Hoz, subintendente de la institución. Este incidente precedió a los nuevos ataques y fue uno de los factores que llevaron a implementar medidas extraordinarias.
En un comunicado difundido a través de las redes sociales oficiales, el alcalde expresó: “Solicitamos a los grupos armados que respeten la vida de nuestra población, evitando acciones que perjudiquen a nuestra comunidad y garantizando los derechos humanos y las libertades.”
Este año, el municipio ha sido escenario de tres atentados graves, que resultaron en un oficial muerto, otro herido y daños a la población civil. La repetición de estos eventos ha llevado a las autoridades locales a reforzar las medidas restrictivas como herramienta de prevención.
Aunque no se han hecho acusaciones oficiales en la localidad, se ha indicado que la zona está influenciada por el ELN, el cual tiene presencia en el Catatumbo. En este contexto, las restricciones de toque de queda y ley seca se mantendrán vigentes hasta la fecha establecida, mientras las autoridades evalúan el progreso de la situación de seguridad en la región.
