Colombia
Tras las impresionantes imágenes del volcán de lodo en San Juan de Urabá, recuerdan las más trágicas erupciones en la historia de Colombia
En Colombia se han identificado al menos 38 volcanes, de los cuales 21 o 22 están bajo monitoreo continuo por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Estas formaciones se encuentran principalmente en la Cordillera Central y Occidental, abarcando departamentos como Tolima, Nariño, Cauca, Caldas, Risaralda, Huila y Antioquia.
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Aunque muchos están en alerta amarilla o verde, varios han experimentado erupciones históricas que dejaron daños significativos, y recientemente han surgido emergencias por actividad volcánica y flujos de lodo.
El SGC dirige su enfoque hacia los volcanes que han tenido erupciones previas o que representan un riesgo actual. Entre los más destacados se encuentran el Nevado del Ruiz, Galeras, Puracé, Doña Juana, Sotará y Nevado del Huila. También son relevantes Cerro Bravo, Cerro Machín, Nevado de Santa Isabel, Nevado del Tolima y Azufral. Según la editorial educativa en línea, Twinkl, 22 volcanes son prioritarios para vigilancia dado el peligro que representan para las comunidades adyacentes.
La actividad volcánica en Colombia ha causado tragedias y transformaciones en el paisaje.
Ejemplos de ello son:
- Nevado del Ruiz, considerado el más activo del país, tuvo su erupción más devastadora el 13 de noviembre de 1985. Esta erupción, acompañada de otras actividades geológicas y errores humanos, destruyó la ciudad de Armero y causó aproximadamente 25.000 víctimas, según datos del SGC. Desde 2010, el volcán ha estado en un ciclo de erupción continua.
- El Galeras, ubicado en Nariño, ha tenido erupciones frecuentes a lo largo de los siglos, con eventos destacados en 1989, 1993 y 2010. Twinkl reporta que tiene aproximadamente 4.500 años y es uno de los volcanes más estudiados en Colombia.
- El Puracé, situado en Cauca, sufrió una explosión mortal en 1949 durante una excursión universitaria, resultando en la muerte de 16 estudiantes, según documentos históricos y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.
- El Nevado del Huila también experimentó una gran erupción en 2008, generando flujos de lodo que dañaron las comunidades circundantes.
- Otros como Sotará y Doña Juana tienen antecedentes de actividad eruptiva entre los siglos XIX y XX.
Entre 2025 y 2026, la actividad eruptiva volvió a provocar alarma en la región. El 25 de febrero de 2026, una erupción en el volcán de lodo de San Juan de Urabá expulsó lodo y fuego a cinco metros de altura.
Esto llevó a evacuaciones preventivas en zonas rurales de Antioquia, según publicaciones en Facebook y del SGC. El evento ocasionó bloqueos en la carretera principal hacia Siete Vueltas, cortes de energía y pérdidas de ganado, aunque no se reportaron heridos. Las autoridades aconsejaron mantener una vigilancia estricta ante el riesgo de nuevas emisiones.
En diciembre de 2025, el volcán Puracé lanzó columnas de ceniza de hasta 700 metros bajo una alerta naranja. Esta actividad llevó a la activación de recursos de emergencia y a un monitoreo intensificado tanto en Puracé como en San Juan de Urabá.
- La alerta roja indica una erupción inminente o en curso; la naranja sugiere una posible erupción en días o semanas, como fue el caso recientemente en Puracé, tras un aumento de la actividad sísmica desde noviembre de 2025, y en el Nevado del Ruiz.
- La alerta amarilla señala actividad detectada a través de cambios en el comportamiento; y la verde indica un estado de reposo, como en los volcanes Azufral y Cerro Bravo.
En la actualidad, la mayoría de los volcanes monitoreados están en alerta amarilla o verde, lo que sugiere un riesgo inmediato bajo. No obstante, se mantiene una vigilancia constante. El SGC combina análisis sísmico, geoquímico y visual para reaccionar rápidamente a cualquier modificación en los parámetros volcánicos.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y el SGC generan mapas de amenaza para los volcanes activos más relevantes.
Los volcanes Galeras y Puracé también presentan mapas detallados que resaltan áreas críticas cercanas a Pasto, Coconuco y Paletará. Estos mapas clasifican las áreas de riesgo mediante colores: la zona roja corresponde a flujos piroclásticos; la zona naranja, a la caída de ceniza densa y lahares en valles distantes; y la zona amarilla, a dispersión de ceniza fina.
El SGC proporciona visores interactivos y archivos digitales para facilitar la planificación comunitaria y definir rutas de evacuación.
Los entornos volcánicos en Colombia suelen ser atractivos turísticos, como el volcán de lodo de San Juan de Urabá y el volcán de Arboletes, que atraen visitantes interesados en sus baños de lodo y su biodiversidad.
Sin embargo, las emergencias recientes han llevado a restringir accesos y establecer cercas de seguridad alrededor de las zonas activas.
Las autoridades aconsejan evitar viajar a zonas rurales afectadas y esperar la confirmación oficial antes de visitar cualquier área volcánica. Para información en tiempo real sobre carreteras y riesgos, el SGC y organismos regionales actualizan regularmente sus plataformas digitales y redes sociales.
