Colombia
una fue atacada en gasolina familiar

El asesinato, en las últimas horas, de una mujer que atendía una bomba de gasolina sacudió a los habitantes del municipio de Algeciras, Huila.donde la celebración de la Navidad se ha visto empañada por el temor y la zozobra ante la seguidilla de homicidios que aún no han podido ser esclarecidos.
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En esta oportunidad, la víctima fue identificada como Camila Andrea Camacho Betancourt, quien fue ultimada a tiros en la estación de servicio de propiedad de su padre, en la que laboraba diariamente expendiendo combustibles.
Camila Andrea Camacho murió en la estación de servicio de su padre, donde laboraba. Foto:Cortesía del periódico local La Nación
Los hechos violentos ocurrieron en la zona urbana del municipio, en la tarde del 23 de diciembre, en el barrio La Florida, a donde llegaron hombres en motocicleta que, sin pronunciar palabra alguna, la atacaron con armas de fuego.
Informe de la Policia
El coronel Carlos Eduardo Téllez, comandante de la Policía del Huila, afirmó que El asesinato se presentó de manera arrepentida mientras Camila Andrea trabajaba en la estación de gasolina.
Noralba Lamilla se desplazaba a su casa. Ambos casos sucedieron en Algeciras. Foto:Cortesía del periódico local La Nación
“Activamos de manera inmediata todas las capacidades investigativas y operativas para esclarecer lo sucedido en Algeciras”, dijo el coronel Téllez, quien agregó que se busca identificar y capturar a los responsables.
Agregó que la víctima fue interceptada por dos personas que se movilizaron en una motocicleta “y le ocasionaron la muerte mediante el uso de armas de fuego”.
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Sin embargo, por ahora, las autoridades no han dado a conocer las posibles causas de este asesinatoocurrido en una región limitada con Caquetá y con alta presencia de grupos disidentes.
Asesinato en zona rural
La situación se ha complicado en esta población de 25.000 habitantes, ubicada a dos horas en carro de Neiva, ya que al crimen de Camila Andrea Camacho Betancourt se suma el de la ciudadana. Noralba Lamilla Esquivel, asesinada el pasado 17 de diciembre en la vereda Las Brisas, zona que comunica con el departamento del Caquetá.
Algeciras es un municipio ubicado a dos horas en carro de Neiva. Foto:Fábio Arenas. EL TIEMPO
De acuerdo con las investigaciones, Noralba Lamilla Esquivel fue atacada por desconocidos cuando caminaba entre la vereda Las Brisas y el centro poblado El Paraíso, adonde había llegado procedente de la ciudad de Neiva.
La mujer fue interceptada cerca de su vivienda por hombres armados que le dispararon en reiteradas oportunidades, causándole la muerte de manera instantánea. Según testigos, el cuerpo quedó sobre la carretera, por lo que de inmediato se dio aviso a las autoridades de Policía.
“Lo que se conoce es que dos sujetos armados la abordaron cuando se dirigió hacia su casa en la zona rural”, aseguró Juan Carlos Casallas, secretario de Gobierno del Huila.
Algeciras, Huila, Foto:mapas de google
No se descarta que detrás de los dos asesinatos de mujeres haya hombres pertenecientes a las disidencias, pero esta información no ha sido confirmada por las autoridades.
No paran los asesinatos
Otro de los hechos de sangre que no olvida la comunidad se presentó el pasado 18 de noviembre contra Evert González Ortiz, miembro del Cuerpo de Bomberos de Algeciras, quien fue atacado a tiros por desconocidos en la vereda Las Morras.
Imagen de referencia Foto:Ernesto Guzmán Jr. / EFE
En esa misma fecha también fue asesinada Karen Yulieth Lima. La mujer se movilizaba en su motocicleta por una vía de la vereda Bellavista y, pese a las investigaciones, no se tienen pistas sobre los autores del crimen.
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Otro hecho rechazado por la comunidad fue la muerte de la señora Evangelina Rumiqué Álvarez, atacada a tiros por desconocidos el pasado 24 de noviembre. Se cree que la mujer se interpuso para proteger a su hijo en el momento en que varios delincuentes le dispararon a quemarropa.
El temor crece, hoy que Algeciras ha registrado este año 28 asesinatos a manos de grupos violentos, tres más que el año anterior.
Fabio Arenas
Ibague, Tolima
Especial para Nación, EL TIEMPO







