Colombia
uno de cada cuatro agresores tenía antecedentes por violencia de género

Entre enero y octubre de 2025 se han tipificado 15 feminicidios en Bogotá, según la Fiscalía General de la Nación. Esta cifra representa una reducción del 25 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.
En ese mismo lapso, la ciudad registró 88 homicidios cuya víctima fue una mujer, un indicador más amplio que incluye asesinatos donde no se ha identificado —o no se ha demostrado aún— un móvil de género.
La diferencia entre ambos tipos es clave para entender el fenómeno de la violencia contra esta población. De acuerdo con la Secretaría de la Mujer, el feminicidio es el asesinato de una mujer por su condición de mujer o por razones asociadas a su identidad de género.
Entre enero y octubre de 2025 se han tipificado 15 feminicidios en Bogotá, Foto:secretaria de la mujer
Los feminicidios tipificados, por su parte, son los casos reconocidos e investigados por la Fiscalía como un delito autónomo, lo que implica comprobar las causas de género.
Con este panorama, y en el marco del Día Distrital contra el Feminicidio, la Secretaría de la Mujer, en convenio con la Universidad Javeriana y la Universidad de Antioquia, presentó el estudio ‘Vidas que importan, datos que cuentan: comprensión del feminicidio en Bogotá’, que evidencia ocho hallazgos para entender cómo ocurre el feminicidio en la capital y qué factores lo anteceden.
Durante la presentación del análisis, la jefa de la cartera, Laura Tami, afirmó que “Sabemos cómo actuar las violencias contra las mujeres en esta ciudad, tenemos los elementos para poder decir cómo se ve este fenómeno. en la capital del país y esa información la tenemos que poder dar porque creemos que prevenir es la clave”.
Laura Tami, secretaria de la Mujer Foto:secretaria de la mujer
El estudio investigó tres puntos importantes: el feminicidio como delito y fenómeno social, las múltiples modalidades de este delito y la continuidad de la violencia antes y durante la materialización del hecho.
Contexto de los casos de feminicidio en la ciudad
La investigación, que tuvo en cuentas 2023 y 2024, evidencia que hubo 47 feminicidios tipificados por la Fiscalía. De estos, el 77 por ciento de las víctimas tenían entre 20 y 49 años, es decir, se encontraban en la etapa reproductiva y en el punto máximo de su productividad laboral.
El 74 por ciento de los casos se concentraron en siete localidades: Suba, Ciudad Bolívar, Bosa, Usme, Usaquén, Los Mártires y Kennedy.
Ocho encuentra para entender el feminicidio en Bogotá, según el estudio
El primer hallazgo evidencia que en la mayoría de los casos, el feminicidio no aparece como un hecho arrepentido, sino como el punto final de trayectorias prolongadas de violencia. En el 49 por ciento de los casos se identifican múltiples agresiones previas ejercidas por el victimario, muchas veces naturalizadas o invisibilizadas.
La investigación tuvo en cuenta los años 2023 y 2024. Foto:secretaria de la mujer
Las violencias más comunes fueron la física (70 por ciento), seguida de la psicológica (65 por ciento), la verbal (48 por ciento), la económica (30 por ciento), la patrimonial (26 por ciento), la sexual (17 por ciento), la vicaria (13 por ciento) y el acoso (4 por ciento).
El segundo hallazgo indicó que el feminicidio íntimo fue la principal modalidad identificada y representa el 87 por ciento de los casos: Del total, el 72 por ciento fue cometido por la pareja o expareja de la víctima, y un 13 por ciento por familiares a mujeres adultas (4 por ciento) y niñas entre 1 y 11 años (9 por ciento).
Todos los agresores fueron hombres; el 26 por ciento tenía antecedentes por violencia de género y el 24 por ciento contaba con acceso o puerta de armas de fuego antes del crimen.
El 38 por ciento tuvo como detonante la terminación de la relación.
El tercero demuestra que los feminicidios infantiles representan el 9 por ciento de los casos analizados, correspondientes a cuatro niñas entre 1 y 11 años. En todos los hechos, los responsables fueron hombres con quienes las niñas tenían vínculos familiares o de parentesco. En uno de los casos se encontró que el presunto agresor ya había ejercido violencia física con arma blanca contra la madre de la niña.
Juliana Martínez Londoño, subsecretaria del Cuidado y Políticas de la Igualdad, mencionó que “tenemos unos retos institucionales enormes relacionados con no normalizar la violencia contra las niñas y, en esa misma medida, no desestimar las señales de alerta que se realizan por parte de ellas y de otros familiares”.
El impacto del feminicidio se extiende más allá de la víctima directa: el 81 por ciento de los casos dejaron víctimas indirectas, principalmente niñas y niños. En el 62 por ciento hubo hijos como víctimas indirectas, la mayoría, menores de edad, y en el 23 por ciento estuvieron presentes en el hecho.
En un 19 por ciento adicional, las madres de las víctimas también resultaron afectadas como víctimas indirectas.
La investigación muestra que la violencia feminicida no afecta a todas las mujeres por igual: su impacto es mayor en quienes viven en contextos de discriminación y desigualdad estructural. Del total de casos analizados, el 13 por ciento eran mujeres migrantes, la mitad venezolanas y la mitad sin nacionalidad determinada.
Además, el 4 por ciento ejercía actividades sexuales pagadas, otro 4 por ciento fueron víctimas del conflicto armado y el 2 por ciento pertenecía a comunidades indígenas.
El análisis también reveló un subregistro: Entre 2023 y 2024, además de los 47 feminicidios tipificados oficialmente, se identifican 43 homicidios de mujeres con indicios de motivación de género que no fueron reconocidos jurídicamente como feminicidios.
Si se amplía la mirada al periodo 2020–2024, la Fiscalía tipificó 97 feminicidios en Bogotá, con una distribución desigual entre localidades. Las tasas más altas se registraron en Los Mártires (6,1 %), Tunjuelito (4,4 %), Ciudad Bolívar (3,6 %), Santa Fe (3,3 %) y Usme (3,1 %).
Por el contrario, Chapinero, Teusaquillo, Antonio Nariño, Puente Aranda, La Candelaria y Sumapaz no reportaron ningún caso tipificado en esos cuatro años.
El estudio identifica cuatro determinantes estructurales que explican por qué algunas localidades registran tasas más altas de feminicidio que otras.. Estas variables son: la seguridad integral, la proporción de mujeres cuidadoras no remuneradas, la informalidad laboral femenina y la informalidad laboral masculina.
Los resultados dejan claro que el feminicidio en Bogotá no se distribuye de manera uniforme ni al azar. Por el contrario, tiende a centrarse en zonas específicas de la ciudad, lo que evidencia diferencias territoriales marcadas.
Esta desigualdad refuerza la necesidad de intervenciones focalizadas, orientados a los sectores donde el riesgo es mayor y las mujeres enfrentan mayores vulnerabilidades.
Juliana Cortés Guerra, subsecretaria de Fortalecimiento de Capacidades y Oportunidades, explicó que la Fiscalía no siempre tipifica estos casos como feminicidio. Por esta razón, desde la Secretaría representamos a las víctimas indirectas para “poder tener un litigio estratégico y poder incidir en el marco del proceso para que se reconozca el feminicidio”.
SARA MALAVER
Escuela de Periodismo MultimediaEL TIEMPO







