Colombia
Wadith Manzur y Karen Manrique: captura ordenada por corrupción
Wadith Manzur y Karen Manrique reciben orden de captura de la Corte Suprema por el escándalo de corrupción en la UNGRD que sacude al Congreso colombiano.

Wadith Manzur y Karen Manrique, congresistas reelegidos para el período 2026-2030, fueron objeto de una orden de captura emitida por la Corte Suprema de Justicia de Colombia en el marco del escándalo de corrupción que sacude a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La decisión, que conmocionó al país, pone a dos legisladores con mandato popular vigente tras las rejas antes de posesionarse en sus nuevas curules.
Wadith Manzur y Karen Manrique, capturados por el caso UNGRD
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia determinó que existen méritos suficientes para privar de la libertad a los representantes a la Cámara Wadith Manzur, de La Guajira, y Karen Manrique, en el contexto de las investigaciones por la supuesta desviación de recursos públicos destinados a la atención de emergencias humanitarias. Según los hechos conocidos, ambos congresistas habrían participado en un esquema mediante el cual contratos de la UNGRD fueron direccionados a cambio de prebendas políticas y económicas.
La decisión judicial se produce apenas semanas después de que la Corte Suprema analizara en detalle la situación procesal de los implicados. Desde el pasado 11 de marzo, la Corte venía evaluando si los congresistas debían ir a juicio y prisión por corrupción, y finalmente la balanza se inclinó hacia la medida privativa de la libertad.
Un escándalo que salpica a todo el Congreso
El caso de Wadith Manzur y Karen Manrique no es un hecho aislado. La investigación por corrupción en la UNGRD ha generado una cadena de consecuencias judiciales que afecta a figuras clave del Gobierno Petro y del Legislativo. Además de los dos representantes capturados, la Corte Suprema llamó a juicio a cinco congresistas más, lo que amplía considerablemente el espectro del escándalo y plantea preguntas serias sobre los mecanismos de control interno en el Estado colombiano.
El caso había cobrado notoriedad previa cuando el exministro de Hacienda Ricardo Bonilla fue vinculado a las irregularidades. El Tribunal ordenó que Bonilla permaneciera en prisión mientras avanzan las diligencias, en una señal clara de que la justicia colombiana está decidida a no permitir impunidad en este proceso. Paralelamente, el exministro Bonilla fue capturado y procesado, mientras Luis Fernando Velasco se entregó voluntariamente en Cali, sumando más nombres de peso político al expediente.
¿Qué pasará con las curules de Manzur y Manrique?
Una de las preguntas más debatidas tras la orden de captura contra Wadith Manzur y Karen Manrique es la suerte de sus escaños en el Congreso. Ambos fueron reelegidos en las elecciones legislativas de 2026, lo que genera una situación jurídica y política inédita: dos representantes con mandato popular reciente enfrentando detención preventiva antes de su posesión.
De acuerdo con expertos en derecho constitucional y lo establecido en la Constitución Política de Colombia, la pérdida de investidura o la condena penal ejecutoriada son las causales principales para quedar inhabilitado permanentemente. Sin embargo, una detención preventiva, aunque grave, no implica automáticamente la pérdida de la curul. El Consejo Nacional Electoral y el Consejo de Estado podrían tener que pronunciarse sobre si opera la figura de la silla vacía o si los partidos deben designar reemplazos temporales.
El respaldo popular que no bastó para frenar la justicia
Un elemento que llama la atención es que Wadith Manzur obtuvo un respaldo electoral masivo en La Guajira, incluso cuando su nombre ya aparecía vinculado al escándalo de la UNGRD. Esta paradoja revela la complejidad del electorado colombiano en regiones donde el clientelismo político sigue siendo determinante al momento de emitir el voto, y donde la imagen de quien lleva recursos —así sea de forma irregular— puede pesar más que las denuncias de corrupción.
La UNGRD, epicentro de la corrupción
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres fue creada para proteger a las poblaciones más vulnerables del país frente a emergencias naturales y humanitarias. Sin embargo, según las investigaciones de la Fiscalía General y la Corte Suprema, sus recursos habrían sido utilizados como botín burocrático por redes de corrupción que involucran funcionarios del Ejecutivo y miembros del Congreso afines al Gobierno.
El caso UNGRD se ha convertido en el mayor escándalo de corrupción del gobierno Petro y plantea interrogantes profundos sobre la efectividad de los organismos de control, la transparencia en la contratación pública y la ética de quienes deberían representar los intereses de los ciudadanos más necesitados.
Colombia exige cuentas claras
La captura de Wadith Manzur y Karen Manrique marca un momento significativo en la lucha contra la impunidad en Colombia. La ciudadanía sigue de cerca cada audiencia y cada decisión judicial, exigiendo que ningún cargo público sea escudo para evadir la justicia. Lo que comenzó como una investigación interna se ha convertido en un proceso que define la credibilidad de las instituciones democráticas del país.










