Colombia
Willie Colón y Rubén Blades: de la sociedad más exitosa de la salsa, a un pleito legal irreparable
En la historia de la salsa, hay numerosos innovadores que arriesgaron todo por preservar la integridad creativa, buscando algo más allá de las listas de éxitos. Sin embargo, los más exitosos de todos fueron Willie Colón y Rubén Blades.
Lo que comenzó como admiración mutua y el deseo de Colón de explorar nuevos caminos tras su etapa con Héctor Lavoe definió para siempre la salsa y la música latinoamericana, culminando en un conflicto legal que ha dividido a la comunidad salsera hasta hoy.
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El primer encuentro entre los dos artistas tuvo lugar en 1970 en la Ciudad de Panamá, cuando Willie Colón estaba de gira con su orquesta, que por aquel entonces contaba con Héctor Lavoe como vocalista. En ese momento, Blades era un estudiante de derecho que soñaba con adentrarse en la música, por lo que aprovechó la visita para acercarse al camerino de Colón y presentarle algunas de sus composiciones.
El impacto fue profundo, ya que el “Malo de la salsa” lo invitó a cantar junto a él, dejando una marca imborrable en el trombonista neoyorquino gracias al estilo y la lírica del panameño.
Años después, en 1974, el destino les volvió a unir en Nueva York en circunstancias muy diferentes. Blades se mudó a EE. UU. debido a la tensa situación política en Panamá, caracterizada por las desapariciones a manos del gobierno militar de Omar Torrijos. En su búsqueda por entrar en la industria musical, aceptó un empleo en la oficina de correos de Fania Records.
Por su parte, Willie Colón estaba en un momento de transición tras separarse profesionalmente de Héctor Lavoe por los excesos del puertorriqueño, sintiendo la necesidad de explorar nuevas fronteras musicales. Estaba en busca de un nuevo colaborador que le permitiera experimentar con sonidos más innovadores y letras más profundas, lo que le llevó a apostar por Blades.
La primera grabación de su sociedad fue El Cazanguero, parte del álbum The Good, the Bad, the Ugly (1975), lo que permitió que la nueva dupla grabara su primer trabajo conjunto, Metiendo Mano! (1977). Con temas como Pablo Pueblo, La Maleta y Fue Varón, ambos artistas obtuvieron éxito: Colón pudo recuperarse tras su separación de Lavoe, mientras que Blades presentó un primer vistazo a la carga social de sus letras, que alcanzaría su cúspide en su siguiente álbum.
La grabación de su segundo álbum fue un acto de rebeldía creativa por parte de Willie Colón y Rubén Blades frente a los estándares de Fania Records. Jerry Masucci, uno de los fundadores del sello emblemático de la salsa, mostró especial escepticismo respecto a las composiciones, considerando que las letras de Blades eran demasiado complejas, algo que chocaba con el enfoque bailable del género. Tampoco estuvo de acuerdo con la duración de siete minutos de Pedro Navaja.
Esto llevó a que el presupuesto fuera más limitado (de hecho, Siembra se grabó en solo tres días en La Tierra Sound Studios de Nueva York). Así, las sesiones dejaron espacio para improvisar. En Buscando Guayaba, Blades hizo un “solo de boca” ante la ausencia del trompetista asignado. Plástico coqueteó con la música disco en su introducción, mientras que Pedro Navaja permitió a Colón desplegar su ambición como productor y arreglista, incorporando efectos sonoros de la calle y sirenas policiales para enfatizar la narrativa cinematográfica de la canción, inspirada en Mack the Knife de Kurt Weill.
Con tres millones de copias vendidas a nivel mundial, Siembra confirmó las dudas de Fania Records, convirtiéndose en el álbum más vendido en la historia de la salsa. Su impacto fue significativo y dejó una huella imborrable en toda la música latina posterior, demostrando que el baile y el comentario social podían coexistir.
Sin embargo, detrás del éxito comercial y artístico, la relación entre Colón y Blades se mantuvo estrictamente profesional. Después de Siembra, lanzaron Maestra Vida (1980), considerada la primera “ópera salsa”, con Colón como productor, seguido de Canciones del Solar de los Aburridos (1981) y The Last Fight (1982).
Desde entonces, Colón y Blades siguieron caminos separados, en medio de crecientes diferencias del panameño con Fania Records que lo llevaron a firmar con Elektra Records para futuros trabajos en solitario. Al mismo tiempo, el “malo del Bronx” se lanzaba como cantante en Fania Records, logrando un gran éxito durante la década.
No volverían a colaborar hasta 1995, cuando grabaron Tras la Tormenta, del que surgió Talento de televisión, uno de los mayores éxitos de Colón en los 90. Sin embargo, esa grabación se realizó a distancia, sin que ambos artistas compartieran tiempo en el estudio, lo que presagiaba la ruptura final.
El quiebre definitivo ocurrió en 2003, tras un concierto de aniversario por los 25 años de Siembra, que se celebró en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico. Debido a dicha presentación, Colón interpuso en 2007 una demanda contra Blades por un alegado incumplimiento de pago que ascendía a 115.000 dólares.
Durante el proceso, Colón acusó a Blades de falta de transparencia y ética, afirmando sentirse traicionado por alguien a quien consideraba su socio. Por su parte, Blades siempre sostuvo que no era responsable de la gestión del dinero, sino la agencia de representación Morgalo & Martinez, afirmación que fue confirmada por la justicia.
En mayo de 2010, una semana antes de que comenzara el juicio en el Tribunal Federal de San Juan, Willie Colón desestimó su demanda contra Blades y llegó a un acuerdo confidencial con los promotores. Blades continuó su batalla legal contra los promotores, que culminó en 2013 cuando los tribunales lo absolvieron y ordenaron a Morgalo & Martinez pagar más de 133.000 dólares a Blades, mientras que Colón tuvo que abonar unos 10.000 dólares en costos judiciales a su antiguo socio.
A pesar de la resolución del conflicto legal, la relación personal y profesional entre Colón y Blades nunca se reparó. Blades expresó que el daño a su reputación fue irreparable y que la actitud de Colón, especialmente al demandarlo mientras él era ministro de Turismo en Panamá, cerró cualquier puerta a una reconciliación. Sin embargo, Blades siempre habló con respeto sobre su etapa junto a Colón, tanto en entrevistas como en conciertos.
En 2024, Colón expresó su descontento por el hecho de que Blades recibiera un Latin Grammy por su regrabación de Siembra con la orquesta de Roberto Delgado, considerando que era una “clonación” que ignoraba su contribución en los arreglos y la dirección musical original.
El fallecimiento de Willie Colón el 21 de febrero de 2026 puso fin a cualquier posibilidad de reconciliación en vida. Blades publicó un mensaje de condolencias reconociendo el impacto cultural de su trabajo conjunto, pero el silencio entre ambos durante las últimas dos décadas marcó el triste final de la unión más exitosa e influyente de la salsa.
