Un emblemático inmueble en el condado de Miami-Dade, Florida, que operó como corte civil desde 1928, será finalmente subastado tras el fracaso de las autoridades locales para hallar un comprador. La gestión de la alcaldesa Daniella Levine Cava intentó vender la propiedad, situada en 73 W. Flagler St., con la finalidad de conseguir 50 millones de dólares, pero el estado deteriorado del edificio desalentó a los posibles compradores.
La notoriedad de la edificación se debe, en parte, a uno de sus visitantes más célebres: Alphonse Gabriel Capone (Al Capone). El gánster estadounidense, famoso por encabezar el crimen organizado en Chicago durante la Prohibición, visitó el tribunal hace noventa años. En mayo de 1930, Al Capone fue juzgado allí por falso testimonio. Tras cuatro arrestos en ese mes, el magistrado lo absolvió, generando la euforia del público presente en la sala.
A pesar de su rica trayectoria, el edificio enfrenta un notable deterioro. Aunque se han destinado millones de dólares en los últimos años para su conservación, varias de sus plantas han sido cerradas por requerir reparaciones urgentes, lo cual complicó la venta directa.
Nadie ha querido adquirirlo
Solo un grupo inversor, GFO Acquisitions, dirigido por el desarrollador Russell Galbut, mostró interés real. Su propuesta incluía una combinación de terrenos en el centro de Miami y dinero en efectivo, además de 10 millones de dólares anuales para la conservación del juzgado. Sin embargo, la oferta no prosperó.
Después del fracaso de la venta, la administración de Levine Cava sugirió la subasta, una medida que fue aprobada en una votación el pasado martes 11 de noviembre. Las autoridades locales esperan que la subasta se efectúe en algún momento del próximo año.
Así se observa el emblemático edificio que buscan subastar en Miami-Dade. Foto:Averette / Wikipedia
La necesidad de deshacerse del antiguo edificio radica en que el condado está construyendo un nuevo juzgado civil, con una inversión de 267 millones de dólares, justo en el terreno adyacente. La intención inicial de vender el edificio antiguo por 50 millones de dólares era recuperar parte del capital invertido en la nueva y moderna instalación de 23 pisos.
Se anticipa que todos los jueces y el personal judicial se trasladen al nuevo inmueble antes del 31 de diciembre. “Ya estamos pagando por un juzgado”, declaró la alcaldesa Levine Cava al Miami Herald. “No necesitamos dos”.
La funcionaria busca ahora presentar el emblemático edificio como una atractiva oportunidad de reconversión para apartamentos, habitaciones de hotel o espacios de oficina.
*Este contenido fue reescrito con la ayuda de una inteligencia artificial*

