Sin duda, Peter Jackson intentó excluirlo de los filmes para hacerlo considerablemente más simpático, ya que si realmente conociéramos cuál era su “tesssoooro”, Las dos torres nos resultaría extremadamente repulsivo.
Ser un erudito de JRR Tolkien también implica
Poseer un poco de creatividad. Por ejemplo, reflexionar sobre el origen del nombre de Gollum, que, según varios aficionados, proviene del antiguo idioma nórdico, donde “gull” se traduce como “oro”, y de acuerdo a otros, del golem, la legendaria criatura. Es más sencillo comprender el origen de Smeagol, ya que el mismo Tolkien mencionó en los apéndices de El señor de los anillos que era una versión de Trahald, un nombre de la Tierra Media. Todo esto para que al final, en 2025, la gente lo identifique únicamente como “Mi tessssoooro”.
¿Qué guardo en el bolsillo?
En este momento, en el intento de extraer más ganancias de una franquicia que (honestamente) no tiene mucho más que ofrecer, en New Line están desarrollando dos películas sobre Gollum. Con suerte, tendrán mejor recepción que el videojuego inspirado en el personaje que hace dos años resultó ser un fracaso tanto crítico como comercial, y hoy en día se considera uno de los peores videojuegos de la historia. Puesto que han decidido continuar, podrían, eso sí, corregir uno de los principales fallos de la trilogía original: hacerlo más simpático.
Cuando Gollum se encuentra con Bilbo en El Hobbit, lo que está en juego no es la libertad del personaje, sino que sea devorado por la bestia. De hecho, en el libro de El señor de los anillos se insinúa algo mucho más espeluznante: “Los Leñadores afirmaron que había un nuevo terror más allá, un espectro que bebía sangre. Escalaba a los árboles para buscar nidos, se introducía en agujeros para hallar a los jóvenes, se deslizaba por las ventanas para encontrar cunas“.
Warner
Así es: Gollum, en la obra de Tolkien, se alimentaba de bebés y, posiblemente, su guarida estaba llena de restos. Afortunadamente, Jackson decidió no espantar al público y omitió esta alusión, presentándolo como un monstruo loco obsesionado con su anillo. Su verdadero tesoro, independientemente de lo que digan los bebés que devoró.

