Según las evaluaciones técnicas, el nuevo esquema genera un ingreso al productor 9% menor que la metodología anterior, lo que contribuye a disminuir presiones de costo y mejorar la competitividad del etanol nacional.

“Por fin el precio del etanol responderá a sus verdaderos costos. Esta reforma corrige distorsiones históricas. Además, con este proyecto de resolución, también corregimos un problema silencioso pero profundo: el incentivo al monocultivo en tierras fértiles. El esquema anterior empujaba a que áreas destinadas históricamente a la producción de alimentos terminaran convertidas en extensiones para un solo cultivo, movidas por precios artificialmente altos del etanol. Hoy enviamos una señal distinta: la tierra fértil debe priorizar la seguridad alimentaria, y el etanol debe producirse con eficiencia, no a costa del campo colombiano”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea.