Rocío, una niña de 9 años que en 2023 residía en un hogar para niños sin cuidados parentales en Bahía Blanca, Argentina, conoció a la maestra Lucila Saredi en un centro de apoyo escolar. Desde aquel primer encuentro, expresó el deseo de que la docente se convirtiera en su mamá.
Tras un proceso de acompañamiento y resoluciones judiciales, la adopción plena fue concedida recientemente, una historia que su protagonista compara con la de ‘Matilda’. Madre e hija viven juntas desde fines de 2023 y continúan construyendo su nueva vida familiar.
El primer encuentro y el nacimiento del vínculo
Cuando Rocío llegó al Centro de Educación Complementaria (CEC) en abril de 2023, se presentó ante Lucila Saredi, entonces su maestra suplente. Según recuerda, “era rebuena como profesora. Yo soñaba con una mamá como ella”.
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Ese primer contacto marcó el inicio de un vínculo que creció con el paso de las semanas. Lucila, que trabajaba como acompañante terapéutica y era docente del CEC, sintió desde el comienzo la necesidad de cuidarla. “Las clases habían arrancado hacía unas semanas. Rochi venía de la mano de la directora y me preguntó: ‘¿Vas a ser mi seño?’. Y me abrazó”, recuerda.
Una historia como la de ‘Matilda’ y la maestra ‘Miel’. Foto:Redes sociales.
Las visitas al hogar y el fortalecimiento del lazo
Con autorización del hogar, Lucila comenzó a visitar a Rocío con regularidad. A menudo, después de las actividades del CEC, compartían tiempo en la casa de la docente. “Aprovechaba y le lavaba la ropa, o le arreglaba los útiles y la mochila. Después la llevaba para que cenara en el hogar”, relata.
En una de esas salidas, la niña expresó el deseo que cambiaría la vida de ambas: “Quiero que me adoptes”. Lucila, que no tenía conocimiento previo sobre los procedimientos de adopción, comprendió sin embargo que el pedido representaba un sentimiento compartido. “Las ganas de Rochi de estar conmigo son las mismas que tengo yo de estar con ella”, explica.
Una adopción que avanzó junto con la atención a la salud
A medida que pasaban más tiempo juntas, Lucila comenzó a ocuparse también del acceso a la salud de la niña. Rocío inició un tratamiento fonoaudiológico por dificultades en el habla y, tras diversos estudios, recibió el diagnóstico de un trastorno general del desarrollo global. “Soy técnica universitaria en acompañamiento terapéutico y psicopedagoga. Trabajar acompañando a niños con desafíos es lo que más me gusta hacer”, señala la docente.
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Rocío, una niña de 9 años que en 2023 residía en un hogar para niños y su maestra. Foto:Redes sociales.
Durante este proceso, Lucila mantuvo informadas a las autoridades del hogar mediante informes y comunicaciones constantes.
El paso a la convivencia y el inicio de la vida juntas
En noviembre de 2023, al finalizar la medida judicial de abrigo, el hogar propuso renovarla pero ya en la casa de Lucila. Desde ese momento ambas comparten la vida cotidiana.
La docente se tomó una licencia y se despidió de sus alumnos anunciando emocionada: “A partir de hoy yo soy la mamá de Rocío”, frase que reforzó nuevamente el paralelismo con la historia de ‘Matilda’ y la señorita ‘Miel’.
Rocío y Lucila se conocieron en abril de 2023 Foto:Redes sociales.
Hace poco más de un mes, la Justicia otorgó la adopción plena y reconoció el deseo de la niña de llamarse Rocío María Saredi. En la notificación, la jueza le escribió: “A partir de hoy te vas a llamar Rocío María Saredi, como lo pensaste, sentiste y pediste. Me alegra que después de caminar juntas este tiempo y de elegirse mutuamente para ser familia, ella también pueda nombrarte como su hija para cuidarte, sostenerte y asegurar tu bienestar integral”.
La vida cotidiana y los desafíos presentes
Hoy, Rocío tiene 11 años y está finalizando la primaria. Cuenta con el acompañamiento de una asistente que la ayuda a adquirir hábitos esenciales como desplazarse sola hacia la casa de su abuela, tomar el colectivo o realizar tareas domésticas básicas. “El año que viene voy a empezar la secundaria y me tengo que manejar sola. Eso me tiene un poco nerviosa”, reconoce.
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“Que tenga la libertad de elegir, con lo que le cuesta”, concluye la mamá, antes de recibir un abrazo de Rocío, quien interviene tímidamente: “Yo sí te digo que quiero comer fideos”. A lo que Lucila responde: “Si fuera por vos vivirías a fideos”.
Un libro basado en su historia: ‘Abrazos de un nuevo hogar’
A principios de este mes, la historia de Rocío y Lucila se convirtió en un libro infantil escrito por Lucía Belén Tola e ilustrado por Milu Ilustra. Se titula ‘Abrazos de un nuevo hogar’ y narra, en un lenguaje accesible para niños, el proceso que atravesaron hasta convertirse en familia.
La Nación (Argentina) / GDA.
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA), y contó con la revisión de la periodista y un editor.

