Este lunes 1.° de diciembre de 2025, comenzará la discusión para definir el incremento que tendrá el salario mínimo en 2026 e impactará directamente el bolsillo de más de tres millones de trabajadores.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) ha revelado una de los datos fundamentales para la negociación: la productividad total de los factores creció un 0,91 por ciento hasta el tercer trimestre de 2025.
Este indicador técnico mide la eficiencia con la que la economía nacional utiliza sus recursos para generar valor. Sin embargo, el panorama tiene matices, ya que la productividad laboral por persona empleada registró una caída del 0,32 por ciento.
Según explicó Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, este fenómeno ocurre porque el empleo creció un 3,5 por ciento, una cifra superior al crecimiento de la economía, que fue del 2,9 por ciento. “Por eso la productividad por trabajador ha caído en lo corrido del año”, precisó.
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Las proyecciones sobre la mesa
Para calcular el ajuste salarial, la fórmula ideal que defienden los académicos y técnicos suma la inflación causada (o proyectada) más la productividad. En este sentido, el comportamiento del costo de vida juega un rol crucial.
La inflación anual a octubre se ubicó en 5,51 por ciento, y las expectativas para el cierre de año oscilan entre el 5,01 por ciento y el 5,9 por ciento, según datos del Banco de la República y analistas del mercado.
Con estas variables sobre la mesa, surgen diferentes propuestas para llevar el salario básico, que actualmente está en 1’423.500 pesos, a un nuevo nivel.
José Manuel Restrepo, rector de la Universidad EIA y exministro de Hacienda, fue enfático al señalar a La República que “el ideal para calcular el mínimo de 2026 es inflación más productividad. Es el único dato óptimo que no distorsionaría el buen curso de la economía”.
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Los posibles escenarios en pesos
Dependiendo del porcentaje que finalmente se acuerde en la Mesa de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, el salario mínimo quedaría de la siguiente manera:
- Propuesta de Anif (7,3 por ciento): De acogerse la sugerencia de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), el salario llegaría a 1’527.415 pesos.
- Propuesta de los empresarios (7 por ciento): Si se concreta esta cifra, el monto se fijaría en 1’523.145 pesos.
- Escenario de inflación alta (6,5 por ciento): Tomando el techo de las proyecciones de inflación más productividad, el aumento dejaría el pago en 1’516.027 pesos.
- Escenario técnico base (6 por ciento): Un incremento conservador situaría la remuneración en 1’508.610 pesos.
- Escenario de inflación baja (5,91 por ciento): Si se usa la previsión más baja del costo de vida, el sueldo quedaría en 1’506.486 pesos.
Fedesarrollo considera que un rango entre el 6 por ciento y el 6,5 por ciento es lo técnicamente responsable. Mejía argumentó que “sería una cifra razonable técnicamente fundamentada para el aumento del salario mínimo el próximo año”, lo cual permitiría a los trabajadores formales recuperar el poder adquisitivo perdido, calculado alrededor del 5,2 por ciento.
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Los riesgos de un aumento desmedido
Más allá de la necesidad de mejorar los ingresos, los economistas advierten sobre los efectos colaterales de un alza desproporcionada. Germán Machado, docente de la Universidad de los Andes, señaló que “el presupuesto está hecho con un incremento del salario mínimo de un punto por encima de la inflación”.
El académico explicó que una subida excesiva golpearía las finanzas públicas debido a la indexación de las pensiones: “Al tener 45 por ciento de las pensiones con el valor de un mínimo, el costo pensional crecería 8 por ciento bajo un escenario de ajuste de 11 por ciento, lo que altera el Presupuesto y generaría un faltante de cerca de 1 billón de pesos adicional”.
Por su parte, Luis Fernando Mejía destacó la importancia de la prudencia para evitar presiones inflacionarias adicionales y proteger la creación de puestos de trabajo formales, recordando que cerca de la mitad de los nuevos empleos generados en 2025 pertenecen a la informalidad.
*Este artículo fue desarrollado con apoyo de Inteligencia Artificial (IA) y revisado por un periodista.

