Economia
IVA del 19 por ciento a juegos de azar y a bebidas alcohólicas, entre las medidas de la emergencia económica

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmó que este martes serán expedidos decretos complementarios a la declaratoria de emergencia económica, con los que el Gobierno busca asegurar recursos para el Presupuesto General de la Nación de 2026.
Entre las medidas anunciadas se incluye un aumento del impuesto al patrimonio de hasta 5 por ciento para personas con patrimonios superiores a 2.000 millones de pesos, una sobretasa al sector financiero y el incremento del IVA al 19 por ciento para licores y juegos de azar.
En las medidas anunciadas por el jefe de la cartera de Hacienda, está el IVA para licores. Esta medida cubre a bebidas alcohólicas como el aguardiente, ron, whisky, brandy, vodka, vinos, aguamiel, y otras bebidas fermentadas, que pasarán de tener un IVA de 5 % a 19 %, pero excluye a la cerveza.
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De acuerdo con el Ministerio, este paquete de medidas permitiría un recaudo estimado de 11,1 billones de pesos. Ávila explicó que las decisiones hacen parte de un reordenamiento fiscal orientado a fortalecer el ingreso del Estado y garantizar la financiación de programas prioritarios en un contexto de restricción presupuestal.
El ministro también señaló que el Gobierno evalúa recortes al gasto público y la revisión de partidas específicas, entre ellas una prima especial para congresistas, considerada costosa para las finanzas públicas. Adicionalmente, anunció que avanza un decreto para obligar a los fondos de pensiones a repatriar cerca de 250 billones de pesos actualmente invertidos en el exterior, con el propósito de financiar proyectos de infraestructura estratégica.
En materia presupuestal, Ávila indicó que se analiza congelar o aplazar recursos asignados a proyectos viales que no presentan avances significativos en su ejecución, como parte del proceso de priorización del gasto.
En el marco de la emergencia económica, el Ministerio de Hacienda detalló que el IVA para los juegos de suerte y azar se mantendrá en 19 por ciento, pero con un cambio en la base gravable: el impuesto se calculará sobre la ganancia real del operador, descontando los premios pagados. La medida busca un recaudo más estable sin afectar la sostenibilidad del sector.
El Ministerio de Hacienda argumentó que su alto consumo y su presencia transversal en los hogares justifican mantener el tratamiento actual. Asimismo, se mantendrán las exenciones para productos destinados a la exportación y para el departamento de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, bajo esquemas de control y trazabilidad.
El Gobierno señaló que los recursos adicionales obtenidos con estas medidas se destinarán principalmente al financiamiento del sistema de salud y a cubrir necesidades fiscales derivadas de la emergencia económica, en un escenario de estrechez presupuestal y alta demanda social.
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Fundamentos del aumento del salario mínimo
Por su parte, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, explicó que el incremento del salario mínimo en 23 % se fundamenta en estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el concepto de salario vital y el costo real de vida de los hogares. Según esos cálculos, en 2024 el salario vital para un hogar de tres personas fue de 1.687.957 y, ajustado por inflación, alcanzaría 1.826.190 en 2026, lo que evidencia una brecha de 28,3 por ciento frente al salario vigente.
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Sanguino afirmó que el Gobierno decidió cerrar esa brecha de manera progresiva, en un contexto de inflación controlada del 5,3 por ciento, crecimiento económico cercano al 3 por ciento y una tasa de desempleo de 8,2 por ciento, la más baja registrada en el siglo. En rueda de prensa, el ministro sostuvo que el aumento del salario mínimo no genera inflación de forma automática y que su impacto sobre los precios es marginal, estimado en 0,6 por ciento.
“El salario es solo uno de los costos de producción, y su incremento tiene un efecto positivo sobre el consumo, las ventas y el empleo”, afirmó el funcionario. Agregó que el aumento supera el 23 % en el salario básico y el 24,5 % en el auxilio de transporte, y que no responde a una decisión política coyuntural, sino a criterios económicos y técnicos. Según Sanguino, Colombia inicia “una nueva era en la discusión del salario mínimo”, al referenciarlo al concepto de salario vital.
LAURA LESMES
Periodista de Economía y Negocios







