Economia
las claves para que su dinero resista el 2026, en medio de la incertidumbre económica

El cierre de 2025 dejó un mensaje claro para millones de hogares y empresas: la incertidumbre económica llegó para quedarse. La combinación de presiones inflacionarias persistentes, altas tasas de interés, movimientos bruscos en los mercados financieros y un entorno global marcado por tensiones geopolíticas y desaceleración obligan a mirar el 2026 con mayor cautela y, sobre todo, con una mejor planificación financiera desde el primer mes del año.
Las proyecciones de varios analistas confluyen en que la inflación de 2025 se habría ubicado alrededor del 5,3 por ciento, un nivel todavía alto que continúa golpeando el poder adquisitivo de los hogares. En este contexto, el objetivo financiero de muchas personas deja de ser “ganar más” en el corto plazo y pasa a concentrarse en algo más básico: proteger el valor del dinero y mantener la estabilidad.
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Enero no solo marca el inicio de nuevos propósitos financieros, sino que también trae uno de los retos más frecuentes para los hogares: la llamada “cuesta de enero”. La combinación de inflación todavía elevada, gastos acumulados de fin de año y alzas en productos y servicios pone a prueba, desde las primeras semanas, la salud financiera de las familias.
En este escenario, los expertos en educación financiera de BBVA coinciden en que el control del gasto y la planificación de corto plazo son claves para evitar sobresaltos. Sus recomendaciones se concentran en cinco frentes: priorizar y renegociar deudas, organizar el presupuesto por semanas, hacer una pausa consciente en los llamados “gastos hormiga”, planificar con anticipación el regreso a clases y evitar el sobreendeudamiento como solución de emergencia.
La experiencia muestra que no se trata de sacrificios extremos, sino de ajustes puntuales. Acciones simples —como aplicar la regla de las 24 horas antes de una compra impulsiva o revisar suscripciones que ya no se usan— pueden liberar recursos, aliviar la presión de los primeros meses del año y devolver al hogar una sensación clave para 2026: el control sobre su dinero.
Analice qué hay detrás de las compras compulsivas. Tómese el tiempo necesario antes de actuar. Foto:iStockphoto
Mirando hacia adelante
Cuando la incertidumbre aumenta, el comportamiento de los ahorradores suele cambiar. Así lo explica Iván Torroledo, economista y cofundador de Littio, quien señala que el dólar vuelve a ganar protagonismo como una herramienta de resguardo frente a la pérdida de valor de las monedas locales.
“Cuando la incertidumbre aumenta, las personas buscan instrumentos que les permitan proteger el valor de su dinero. El dólar cumple históricamente ese rol, al ofrecer una referencia más estable y facilitar una planificación con mayor previsibilidad”, afirma.
El interés por ahorrar en divisas responde tanto a factores internos como a un entorno internacional complejo, influenciado por las decisiones de tasas de interés, la volatilidad financiera y las señales de desaceleración global. En ese escenario, contar con una parte del ahorro en una moneda fuerte funciona como un amortiguador frente a choques externos.
Las proyecciones cambiarias refuerzan esta visión. Según Torroledo, el dólar podría moverse hacia un rango cercano a los 4.020 pesos al cierre de 2026, con un posible ajuste hacia los 4.100 pesos en 2027, dependiendo de la evolución macroeconómica.
El dólar podría moverse hacia un rango cercano a los 4.020 pesos al cierre de 2026. Foto:EFE
Ahorro disciplinado
Impuestos, servicios públicos, matrículas, seguros y alimentos se concentran en los primeros meses y ponen presión adicional sobre las finanzas en el inicio de cada año.
Frente a este panorama, los expertos coinciden en que la clave no está solo en el instrumento financiero elegido, sino en la organización y la constancia. Cristian Knudsen, cofundador y presidente de Littio, lo resume así: definir metas claras de ahorro, automatizar aportes mensuales, ajustar gastos fijos y construir un fondo para imprevistos se vuelve fundamental en un entorno de mayor cautela económica.
Estas son las ventajas de ahorrar para su futuro. Foto:iStock
Diversificar para protegerse
Más allá de la divisa, algunos expertos recomiendan pensar el ahorro en función de los proyectos personales. Diversificar en otras monedas puede ser útil para quienes planean viajes, estudios o compromisos en el exterior.
“El euro puede resultar especialmente útil para quienes tienen gastos proyectados en esa moneda. Pensar el ahorro en función de objetivos futuros permite reducir riesgos cambiarios y tomar decisiones más coherentes”, explica Knudsen.
En ese sentido, el acceso a reservas en euros digitales con beneficios de corto plazo se convierte en una alternativa para organizar la liquidez sin perder flexibilidad, una característica clave en un año que comienza con señales de cautela.
El acceso a reservas en euros digitales con beneficios de corto plazo es una buena alternativa. Foto:EFE (Archivo)
Pensar en el largo plazo
La volatilidad no solo afecta el ahorro cotidiano, sino también la construcción de patrimonio y el futuro pensional. José Julián Martínez, gerente de portafolios de pensión voluntaria de Colfondos, insiste en que la gestión financiera debe apoyarse en tres pilares: visión de largo plazo, diversificación y acompañamiento experto.
“No se trata de reaccionar a cada noticia, sino de mantener una estrategia coherente con las metas personales. El patrimonio se construye con disciplina, incluso en los momentos difíciles”, señala.
En este contexto, los llamados activos refugio vuelven a cobrar relevancia. El oro, por ejemplo, ha mostrado un desempeño destacado en los últimos años, con una fuerte demanda por parte de bancos centrales e inversionistas institucionales. Aunque no garantiza ganancias constantes, su menor volatilidad relativa lo convierte en un complemento útil dentro de una estrategia diversificada.
Baja volatilidad del oro lo convierte en complemento útil dentro de una estrategia diversificada. Foto:iStock
El nuevo aliado financiero
El 2026 también marca un punto de inflexión en la forma en que personas y empresas gestionan sus finanzas. La inteligencia artificial, la automatización y la digitalización ya no son una promesa, sino una realidad que empieza a transformar la toma de decisiones.
En el ámbito empresarial, estudios de la Andi muestran que más del 70 por ciento de las compañías en Colombia cuenta con liquidez para menos de un mes, lo que ha llevado a adoptar sistemas de monitoreo en tiempo real del flujo de caja. Plataformas con agentes de inteligencia artificial permiten anticipar descalces financieros y reducir errores humanos, liberando tiempo para decisiones estratégicas.
Según proyecciones de Gartner, más del 70 por ciento de las organizaciones que incorporan IA en finanzas lo hace con foco en predicción y gestión del flujo, no solo en automatizar tareas.
Según Confecámaras, solo el 33,5 %de las empresas en Colombia sobrevive más de cinco años. Foto:MinCit
El reto financiero empresarial
La necesidad de una buena planeación financiera no se limita a los hogares. Para miles de pequeñas y medianas empresas, el inicio del año llega con decisiones clave en un entorno que combina mayores costos laborales, presión sobre la liquidez y una alta incertidumbre económica y el 2026 no es la excepción.
El alza del salario mínimo implica un aumento directo y permanente en la nómina de millones de empresas, en especial mipymes, que ya operan con márgenes estrechos y ciclos de recaudo largos. A este escenario se suma la emergencia económica.
La fragilidad del tejido empresarial es evidente. Según Confecámaras, solo el 33,5 por ciento de las empresas en Colombia sobrevive más de cinco años. En la mayoría de los casos, los cierres no se explican solo por una caída en las ventas, sino por problemas de caja, desajustes de liquidez y un uso inadecuado del endeudamiento, factores que se agravan cuando aumentan los costos fijos, como la nómina.
Desde esa realidad, Kapital Colombia recomienda que las decisiones financieras de 2026 se tomen con mayor rigor. La clave está en dimensionar correctamente el impacto del aumento salarial, alinear el crédito con el ciclo real de ingresos —muchas pymes pagan hoy y cobran a 60 o 90 días— y evitar respuestas reactivas que conviertan el endeudamiento en una carga adicional.
En este contexto, el reto para las pymes en 2026 no será solo acceder a recursos, sino usarlos con criterio, fortalecer la planeación financiera y reducir al máximo el margen de error en un año que exige anticipación y cabeza fría.
Los “gastos hormiga” pueden parecer inofensivos, pero representan una fuga importante de dinero. Foto:iStock
Errores financieros que conviene evitar en 2026
- Endeudarse para cubrir gastos cotidianos: usar créditos o tarjetas para pagar mercado, servicios o gastos diarios puede convertirse en una bola de nieve difícil de controlar, sobre todo con tasas de interés aún altas.
- Tomar decisiones impulsivas por miedo o euforia: la volatilidad de los mercados suele generar reacciones emocionales. Vender en momentos de pánico o invertir sin información suficiente puede afectar seriamente el patrimonio.
- Ignorar los pequeños gastos diarios: los llamados “gastos hormiga” —cafés, domicilios frecuentes, suscripciones olvidadas— pueden parecer inofensivos, pero al final del mes representan una fuga importante de dinero.
- No revisar las condiciones de deudas y contratos: muchos hogares pagan intereses más altos de lo necesario por no renegociar créditos, seguros o planes de servicios. Revisar y ajustar estas condiciones puede liberar recursos de inmediato.
- Dejar las finanzas en ‘piloto automático’: no revisar cuentas, extractos o movimientos durante meses aumenta el riesgo de errores, cobros innecesarios o desorden financiero. La supervisión periódica es clave para mantener el control.







