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La muerte de un manifestante a manos de agentes federales en Minneapolis desata una crisis política nacional. Mientras el presidente Trump acusa al gobernador Tim Walz de “incitar a la insurrección”, el mandatario estatal exige el cese de operativos federales unilaterales para evitar una escalada de violencia. María Molina nos presenta las reacciones encontradas y el impacto que este trágico suceso está teniendo en el panorama político de Washington.
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