Economia
estos son los cuatro factores que ponen en riesgo el impulso de enero
El mercado automotor colombiano comenzó 2026 con el acelerador a fondo. En enero se matricularon 19.969 vehículos nuevos, un crecimiento del 38,7 por ciento anual y el mejor registro para un enero desde 2015. La cifra confirma que la demanda está viva, empujada por un dólar más bajo, mayor dinamismo regional y el auge de los híbridos y eléctricos.
Sin embargo, el fuerte arranque no despeja las dudas: el sector enfrenta un año en el que el crédito más costoso —el Banco de la República ya hizo un primer ajuste de 100 puntos básicos en su tasa de interés hasta 10,25 por ciento—, el aumento del salario mínimo y una mayor carga tributaria amenazan con convertir el repunte en un episodio pasajero.
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Los datos del 2025 y los del primer mes del 2026 muestran un sector automotor mejor posicionado, pero bajo un entorno macroeconómico y regulatorio mucho más exigente, donde el margen de error es cada vez más estrecho, advierten algunos analistas del mercado.
Uno de los principales vientos a favor sigue siendo la tasa de cambio, que cerró el año pasado alrededor de 3.757 pesos, lo que ayudó a moderar presiones de precios en un mercado altamente importador.
Para 2026, Bancolombia proyecta un cierre cercano a 3.878 pesos, lo que mantendría un “viento de cola” moderado para contener precios. Sin embargo, los analistas de la entidad advierten que el traspaso del dólar a los precios no es automático. Depende de inventarios, costos logísticos, volumen importado y, sobre todo, de la presión que impongan los cambios regulatorios y tributarios sobre el costo de nacionalización de los vehículos.
En enero se registraron ventas de 1.758 vehículos eléctricos (+82%) y 5.437 híbridos (+73%). Foto:Salón del Automóvil
El verdadero freno
Sin duda el mayor riesgo para las ventas de vehículos este año no está en el dólar, sino en el crédito. La demanda de vehículos en Colombia está altamente mediada por financiación, y ahí el panorama se complica.
En 2025, la tasa promedio del crédito para vehículos se ubicó alrededor de 18,8 por ciento, lo que permitió sostener la intención de compra, señalan los analistas. Sin embargo, para 2026 Bancolombia anticipa un aumento cercano a 600 puntos básicos, llevando la tasa a niveles cercanos a 19,3 por ciento.
Aunque no sería un retorno a los picos superiores al 22 por ciento observados en años anteriores, sí implica cuotas más altas y menor capacidad de endeudamiento justo cuando el ingreso adicional que trae el alza del salario mínimo podría diluirse entre inflación y costos financieros más elevados.
Impulso y amenaza
El incremento del salario mínimo del 23 por ciento juega en doble vía. Por un lado, podría sostener el ingreso nominal de los hogares formales y respaldar parte del gasto en bienes durables. Por otro, eleva los costos laborales, activa mecanismos de indexación y aumenta el riesgo de una política monetaria más restrictiva.
Para el mercado automotor, si el mayor ingreso es neutralizado por crédito más costoso o por un deterioro del empleo formal, el impacto positivo sobre las ventas será limitado.
Con actual coyuntura, Aconauto anticipa una transición hacia esquemas multimarca en posventa. Foto:Salón del Automóvil
A ese cóctel se suman las decisiones regulatorias. El Decreto 1432 de 2025 elevó el arancel para importaciones de vehículos de combustión hasta 40 por ciento, lo que presiona al alza los precios de las referencias a gasolina y diésel. Y aunque algunas medidas tributarias del Decreto 1474 quedaron en pausa tras la suspensión de la emergencia económica, el mensaje de incertidumbre persiste.
Desde Aconauto, el gremio de los concesionarios, el tono es mucho más duro. Pedro Nel Quijano, su presidente ejecutivo, advierte que el aumento del salario mínimo y de la carga impositiva está llevando la rentabilidad del negocio a niveles “inviables”.
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“Por fuera de toda lógica económica, los empresarios tendrán que repensar su estructura de costos. El desbordamiento del costo laboral y tributario reduce la rentabilidad a niveles críticos”, enfatiza.
Concesionarios bajo presión
El impacto no es menor. Los concesionarios emplean una alta proporción de trabajadores que devengan salario mínimo: técnicos, personal de contacto y vigilancia, entre otros. Con costos laborales más altos, muchos negocios se verán obligados a cambiar su modelo.
Pedro Nel Quijano, presidente de la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores Foto:Aconauto
Aconauto anticipa una transición hacia esquemas multimarca en posventa, lo que implica renegociaciones con fábricas e importadores, nuevas inversiones en infraestructura, equipos especializados, capacitación y mayores inventarios de repuestos.
A esto se suma el aumento del Impuesto al Consumo, que pasó del 8 al 19 por ciento en vehículos, una medida que —según el gremio— aleja al consumidor final en un mercado donde el precio sigue siendo el principal determinante de la compra.
El gremio cuestiona, además, que estas decisiones se tomen en un contexto de bajo recaudo, con una Dian que, según cifras oficiales, cerró 2025 con un faltante cercano a 11 billones de pesos, y pide una política más orientada a ampliar el mercado que a encarecerlo.
La apuesta de 2026
Pese a los riesgos, Bancolombia mantiene una proyección de crecimiento. En su escenario base, el mercado cerraría 2026 con cerca de 275.000 vehículos vendidos, un avance de 8,1 por ciento frente a 2025, pero más de 52.000 unidades por debajo del máximo histórico observado en 2014. Cerca del 40 por ciento correspondería a híbridos y eléctricos, reflejando una transición tecnológica que ya es estructural.
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Los expertos insisten en que la accesibilidad financiera será la variable crítica. Si las tasas suben más de lo previsto o si los costos regulatorios se trasladan plenamente a precios, el mercado podría perder tracción.
Aconauto insiste en que la salida no está en más impuestos, sino en políticas que incentiven la renovación del parque automotor, hoy con un promedio de 19 años de antigüedad, mediante subsidios a la tasa de interés y alivios tributarios que permitan ampliar el mercado y acercarse, de nuevo, al esquivo récord de 2014.
