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Iniciar la vida crediticia sigue siendo uno de los grandes retos de la inclusión financiera en Colombia y aunque las cifras muestran avances importantes en el comportamiento de pago, el acceso al crédito formal continúa siendo limitado para una parte significativa de la población adulta.
De acuerdo con datos de Datacrédito-Experian, el 93% de los colombianos que ya están registrados en centrales de información crediticia presenta un buen comportamiento, pero más de 11 millones de adultos aún permanecen por fuera del sistema.
El punto es que muchas veces, esta exclusión no se explica, en la mayoría de los casos, por incumplimientos o problemas de pago, sino por la ausencia de historial crediticio, puesto que la falta de información previa dificulta que las entidades evalúen el riesgo de una persona, incluso cuando esta cuenta con ingresos estables y capacidad de pago.
Tener al menos un producto financiero es clave para mover la vida crediticia. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
Dicho de forma simple, no tener historial se convierte en una barrera tan restrictiva como un mal reporte y el impacto de no iniciar a tiempo la vida crediticia suele sentirse cuando surgen decisiones económicas clave.
Es por eso que arrendar una vivienda, financiar estudios, adquirir herramientas de trabajo o invertir en un emprendimiento puede convertirse en un proceso más complejo si no existe un registro previo y la postergación del primer crédito, lejos de ser una decisión neutra, termina cerrando puertas que podrían haberse abierto con una experiencia crediticia básica y bien manejada.
Según Alfonso Arango, Country Manager de PayJoy Colombia, “postergar el inicio tiene un impacto directo en decisiones futuras. Cuando llega el momento de arrendar, emprender o invertir, no contar con historial limita opciones que podrían haberse construido con anticipación”.
Para este analista, es importante tener en cuenta que el historial no se construye de un día para otro y requiere tiempo, disciplina y decisiones informadas, dado que la forma en que se asume ese primer crédito resulta determinante para el futuro financiero.
Tener al menos un producto financiero es clave para mover la vida crediticia. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“Un inicio adecuado puede sentar las bases de un historial positivo, mientras que una mala experiencia temprana puede generar reportes negativos difíciles de revertir. Por ello, comenzar con montos manejables y cuotas acordes a la capacidad de pago es clave para evitar tensiones innecesarias en el presupuesto personal”, agregó el vocero de PayJoy Colombia.
En ese proceso, revisar las condiciones del crédito cobra importancia, ya que conocer el valor total de la obligación, los plazos y las fechas de pago permite planificar mejor y reducir el riesgo de retrasos y el cumplimiento puntual desde el inicio es uno de los factores más relevantes para construir un historial sólido, ya que las centrales de información reflejan con rapidez los comportamientos de pago.
Otro aspecto central es el propósito del crédito. Utilizarlo con fines funcionales facilita su manejo y refuerza la disciplina financiera. Al mismo tiempo, evitar la acumulación de varias obligaciones en las primeras etapas ayuda a adquirir experiencia sin sobrecargar el presupuesto, reduciendo el riesgo de incumplimientos que puedan afectar el historial en construcción.
En la práctica, muchos colombianos dan su primer paso en el sistema financiero a través de productos de bajo monto, como servicios de telefonía móvil o la compra de un celular a cuotas; puesto que estas alternativas permiten asumir compromisos pequeños y controlables, al tiempo que generan un registro positivo ante las centrales de riesgo y con un manejo responsable, ese historial inicial puede convertirse en la puerta de entrada a otros productos financieros.
Tener al menos un producto financiero es clave para mover la vida crediticia. Foto:Imagen generada con inteligencia artificial.
“Iniciar con un producto de bajo monto permite dar el primer paso en la construcción del historial crediticio. Con un manejo responsable, este registro puede abrir la puerta a productos financieros que acompañen proyectos y metas personales”, concluyó Arango, quien agregó que más allá del acceso, el reto está en empezar bien y entender que el primer crédito no es solo una obligación, sino una inversión en el futuro financiero.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio
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