Economia
el modelo 996 de 72 horas semanales de trabajo, tendencia en empresas tecnológicas
La industria tecnológica global atraviesa una de sus etapas más competitivas con la explosión de la inteligencia artificial (IA). En este contexto, ha resurgido con fuerza una filosofía laboral que prioriza la velocidad y la entrega total: el modelo 996. Este esquema, que implica trabajar de 9 de la mañana a 9 de la noche durante seis días a la semana, está dejando de ser una exclusividad de las potencias asiáticas para instalarse en el corazón de la innovación en Occidente.
Empresas como Rilla, una firma con sede en Nueva York dedicada a la supervisión de ventas mediante IA, ya no ocultan esta exigencia. En sus convocatorias laborales advierten abiertamente que no buscan candidatos que no estén dispuestos a trabajar cerca de 70 horas presenciales a la semana. Will Gao, director de crecimiento de la compañía, justifica esta postura comparando a sus empleados con deportistas de alto rendimiento.
“Buscamos personas que sean como atletas olímpicos, con características como la obsesión y la ambición infinita. Son personas que quieren hacer cosas increíbles y divertirse mucho mientras lo hacen”, señaló Gao en una entrevista con la cadena BBC.
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El origen y la expansión de una idea polémica
Esta cultura del esfuerzo extremo no es nueva. Sus raíces se encuentran en China, donde hace una década fue impulsada por figuras de la talla de Jack Ma, fundador de Alibaba. Para el magnate, la oportunidad de seguir este ritmo no era una carga, sino un privilegio. “Personalmente, creo que poder trabajar 996 es una gran bendición”, afirmó Ma a través de un blog corporativo para sus trabajadores.
A pesar de que en el gigante asiático las autoridades comenzaron a vigilar más de cerca estas prácticas tras una oleada de quejas por el incumplimiento de leyes laborales, la mentalidad ha permeado en otros mercados.
En India, Narayana Murthy, fundador de Infosys, también ha expresado su respaldo a las jornadas extensas, argumentando que el progreso de cualquier comunidad está ligado intrínsecamente al trabajo duro.
En Estados Unidos, la carrera por la IA ha acelerado esta adopción. Según Adrian Kinnersley, reclutador de personal en Europa y Norteamérica, las empresas con financiación de capital de riesgo sienten la presión constante de lanzar sus productos antes que la competencia, lo que las lleva a creer que más horas de oficina equivalen a una victoria comercial.
El multimillonario chin Jack Ma. Foto:Getty Images
Productividad vs. riesgos para la salud
Sin embargo, la ciencia y los expertos en gestión humana plantean dudas razonables sobre la eficacia de estas jornadas. Estudios de organizaciones como la Universidad Estatal de Míchigan sugieren que después de un cierto umbral, el rendimiento decae drásticamente. Se estima que un empleado que cumple 70 horas semanales produce casi lo mismo que uno que trabaja 50, debido al agotamiento acumulado.
Además, el impacto físico es una preocupación latente. Un análisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que trabajar más de 55 horas a la semana aumenta significativamente el riesgo de morir por enfermedades cardíacas o sufrir accidentes cerebrovasculares. En Japón, esta realidad es tan palpable que existe el término ‘Karōshi’ para definir la muerte por exceso de trabajo.
Estrés Foto:ISTOCK
¿Pasión o necesidad?
Para los defensores del modelo, como Magnus Müller, cofundador de la ‘start-up’ Browser-Use, no se trata de una imposición dolorosa, sino de una inmersión total en proyectos que les apasionan. Müller, quien reside en una “casa de hackers” donde la vida personal y laboral se mezclan sin pausa, compara su labor con la adicción a un videojuego.
No todos comparten esa visión romántica. Deedy Das, socio de la firma de capital riesgo Menlo Ventures, considera que los fundadores jóvenes cometen un error al equiparar horas con eficiencia.
“Creo que el error que cometen los jóvenes fundadores es considerar que las horas trabajadas son en sí mismas necesarias y suficientes para considerarse productivos. Y ahí es donde radica la falacia”, explicó Das a la BBC.
Con jornadas de cuatro días han demostrado que es posible mantener la productividad. Foto:iStock
La paradoja de los resultados
Frente a la tendencia del 996, otros sectores abogan por el concepto de trabajar de forma más inteligente. En el Reino Unido, experimentos recientes con jornadas de cuatro días han demostrado que es posible mantener la productividad reduciendo el estrés y las bajas médicas.
No obstante, en el ecosistema de Silicon Valley y las nuevas empresas de IA, la sensación de urgencia parece imponerse. Mientras el mercado laboral siga premiando la inmediatez, el debate entre la salud del trabajador y la ambición corporativa seguirá siendo uno de los mayores desafíos de la era tecnológica actual.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
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