Colombia
El colombiano que se dedica a la ‘rusa’ en España mostró que no le va nada mal: “Gano unos 60 euros diarios en la construcción”
La migración de colombianos hacia España sigue acumulando relatos personales marcados por la búsqueda de estabilidad y mejores condiciones de vida.
Uno de esos relatos es el de Martín, un trabajador colombiano que reside en Camarena (Toledo) y viaja a diario a Madrid para laborar en el sector de la construcción.
En Colombia, a los trabajadores se les conoce popularmente como ‘rusos’, y ‘la rusa’ se refiere al sector de la construcción, donde los salarios no suelen ser elevados. Por ello, Martín compartió detalles sobre sus ingresos diarios, demostrando que le va bastante bien.
Martín comentó que gana “unos 60 euros diarios en la construcción”, con los que afirma que le “alcanza”, lo que equivale a más de 250.000 pesos colombianos, según destacó El Español.
Decidió dejar su país natal e instalarse en Toledo, impulsado por la oportunidad de encontrar un trabajo que le permitiera mantener a su familia.
“El tema del trabajo aquí es relativo, puede haber como que no. Vamos dándole”, relató en el canal de YouTube La Blue Kombi.
Este testimonio refleja una preocupación común entre quienes, como él y miles de colombianos, han optado por la migración laboral: la incertidumbre sobre la estabilidad laboral, especialmente en sectores como la construcción, donde la demanda puede variar según la situación económica.
El testimonio de Martín enfatiza las condiciones laborales que enfrentan muchos migrantes en España.
El pago diario es común en la construcción, un sector que históricamente ha absorbido a gran parte de la mano de obra extranjera y requiere flexibilidad tanto de empleadores como de trabajadores.
Sobre cómo consiguió su trabajo, Martín mencionó que un amigo le ayudó a encontrar su primer empleo en una obra.
La experiencia de Martín no se limita al trabajo. La vida en Camarena presenta contrastes con la capital española.
“La vida aquí es muy tranquila”, describió el colombiano.
A pesar de tener que viajar a Madrid para trabajar, prefiere quedarse en el entorno rural, del que valora el ambiente y la convivencia en el municipio toledano.
“Es más tranquila la vida. La gente es muy amable y sociable. Para mis niñas es mucho más tranquilo, pueden salir a caminar a la plaza”, compartió en sus declaraciones el compatriota.
Este aspecto familiar y comunitario influye en la decisión de permanecer en localidades más pequeñas, a pesar del esfuerzo que supone el desplazamiento diario, además del costo de vida, que es más bajo en comparación con una ciudad.
Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que aproximadamente 7,2 millones de personas poseen nacionalidad extranjera en España, lo que representa el 14,6% de la población total.
Durante el último trimestre de 2025, el número de residentes extranjeros creció en 56.431 personas, alcanzando los 7.243.561 habitantes con nacionalidad extranjera, sobre una población total de 49.570.725 a principios de 2026, el máximo histórico para el país.
Dentro de este grupo, la nacionalidad colombiana es una de las más numerosas, con 36.600 personas registradas en el cuarto trimestre de 2025, según datos oficiales.
A esta cifra se suman ciudadanos de nacionalidades venezolana, marroquí, peruana, italiana, ucraniana, brasileña y hondureña, conformando un mosaico diverso de orígenes y trayectorias migratorias.
El acceso a la vivienda es otro de los desafíos para quienes llegan a Madrid y otras grandes ciudades.
Los precios en la capital siguen en niveles históricos, lo que ha llevado a personas como Martín a considerar alternativas en municipios cercanos, donde la calidad de vida y la convivencia comunitaria presentan ventajas frente a la presión inmobiliaria y la densidad urbana.
