Economia
alternativas con las que cuentan las empresas ante el inesperado aumento para el 2026
El incremento del salario mínimo en Colombia reconfiguró la discusión sobre compensación laboral y obligó a las empresas a revisar sus esquemas de remuneración.
Lo que antes se concentraba en el ajuste del salario base hoy se plantea como una decisión estratégica que cruza cumplimiento normativo, sostenibilidad financiera y bienestar de los colaboradores, con un impacto especialmente fuerte sobre las pequeñas y medianas empresas.
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Según Pluxee, compañía especializada en beneficios laborales, el alza salarial aceleró la necesidad de buscar alternativas que permitan absorber el incremento sin trasladar de manera directa todos los costos a la nómina. En un contexto de alta informalidad y presión sobre los márgenes, la empresa identifica un mayor interés por esquemas de remuneración que combinan salario y beneficios no salariales, conocidos como remuneración inteligente.
El incremento del salario mínimo en Colombia para 2026, fijado por decreto, quedó en 23,7 %. Foto:Salario mínimo
“Las pymes son las más expuestas al impacto del aumento del salario mínimo, porque enfrentan mayores presiones sobre sus costos y su capacidad de absorción es más limitada”, señaló la compañía. En ese escenario, los pagos en especie, los beneficios no constitutivos de salario y una gestión más eficiente del gasto laboral se posicionan como respuestas empresariales ante el nuevo contexto.
Un nuevo esquema de remuneración inteligente
Andrés Sierra, director de mercadeo de Pluxee, explicó que el entorno actual abrió una oportunidad para que las empresas revisen este tipo de esquemas, en medio de la reforma laboral y el incremento salarial. De acuerdo con el directivo, algunos beneficios, como los relacionados con alimentación y dotación, tienen impactos directos en este escenario por sus efectos tributarios y operativos.
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Sierra detalló que el beneficio de canasta de alimentos permite a las empresas apoyar el ingreso real de los trabajadores sin que el valor entregado haga parte de la base salarial. “El empleado no pierde liquidez, porque recibe un apoyo destinado a alimentación, y para la empresa ese monto no genera los sobrecostos asociados a la nómina”, explicó. Según el directivo, detrás de cada incremento salarial hay costos adicionales en salud, retenciones y otros conceptos que pueden representar alrededor del 50 por ciento del valor del aumento.
Los beneficios se entregan a través de tarjetas físicas o virtuales que se recargan mensualmente. Foto:iStock
En ese sentido, señaló que un incremento salarial nominal del 23 por ciento puede traducirse, en la práctica, en un aumento cercano al 35 por ciento para las empresas cuando se consideran todos los costos asociados. Bajo esquemas de remuneración en especie, ese sobrecosto puede reducirse. “Cuando se hace este ejercicio, se logra bajar el impacto para la empresa entre un 12 por ciento y un 18 por ciento”, afirmó.
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El modelo puede implementarse de distintas maneras: como un incentivo adicional al salario o como parte del ingreso total del colaborador, sin que se incorpore a la base salarial. Sierra ejemplificó que los gastos recurrentes como el mercado mensual o el transporte pueden ser cubiertos por la empresa mediante pagos en especie, lo que alivia la carga tributaria tanto para el empleador como para el trabajador.
Beneficios enfocados en necesidades
Desde la perspectiva de los colaboradores, Pluxee sostiene que estos esquemas permiten complementar el salario con beneficios enfocados en necesidades concretas, como alimentación y transporte, lo que mejora la capacidad de cubrir gastos cotidianos y reduce el estrés financiero. “El bienestar deja de ser una promesa abstracta y se convierte en un apoyo concreto para el día a día”, señaló la compañía.
El dinero cargado en las tarjetas puede usarse para comprar alimentos o cubrir el transporte. Foto:DANIEL MUNOZ
Angélica Gutiérrez, directora comercial de país de Pluxee Colombia, afirmó que el enfoque exclusivo en el salario resulta insuficiente frente a los retos actuales. “El bienestar de las personas no se resuelve solo aumentando el salario. Se construye diseñando esquemas de compensación que realmente alivien el día a día y permitan a las personas sentir que su trabajo les da estabilidad”, indicó.
Sierra, por su parte, explicó que los beneficios se entregan a través de tarjetas físicas o virtuales que se recargan mensualmente, y que pueden utilizarse en supermercados y restaurantes dentro de una red amplia de comercios. El acceso a estos beneficios está sujeto a topes máximos que dependen del nivel salarial de cada trabajador.
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Pluxee indicó que empresas como Ecopetrol y Bancolombia han utilizado este tipo de esquemas como beneficios adicionales, aunque su adopción como parte estructural de la compensación sigue siendo limitada. No obstante, el actual incremento del salario mínimo lleva a más empresas a evaluar estas alternativas como una forma de sostener el ingreso de los trabajadores y proteger su flujo de caja en un año marcado por mayores exigencias laborales y financieras.
