Colombia
Voy y vuelvo | La pesadilla de ser secuestrados en un taxi
El infame ‘paseo millonario’ que creíamos extirpado de las calles de la ciudad ha vuelto. Y la modalidad se repite: un taxi, unos cómplices, una víctima. El posterior saqueo a sus cuentas, la amenaza constante, un secuestro que puede durar horas o días y su posterior liberación. O la muerte, como parece haber sucedido con otro caso reciente.
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Esta vez le tocó a Diana, una mujer que salió de un reconocido bar a las 3 de la madrugada.y cuando creía que había llegado a su casa sin novedad, fue abordada por dos sujetos que se movilizaban en otro taxi.
Ahí comenzó el drama: saquearon sus cuentas, la amenazaron, la aterrorizaron, la desaparecieron durante casi dos días. No hay buenas noticias en este episodio. Excepto que los delincuentes respetaron su vida y que ella hoy está con los suyos.
En cambio, el profesor Neil Felipe no corrió con la misma suerte. Él fue secuestrado, torturado, asesinado e incinerado en un paraje al sur de Bogotá. Horrible.
Neill Felipe Cubides, profesor víctima del paseo millonario en Bogotá. Foto:suministrada
Y más casos del ‘paseo millonario’ se han venido a conocer ahora. El aumento de las denuncias oscila entre el 200 y 300 por ciento, según fuentes como el Siedco y el Concejo de Bogotá.
Y siempre el mismo modus operandi: en la noche o la madrugada, a la salida de un bar o una discoteca; Por lo general, la víctima toma un taxi no solicitado a una central, sino que prefiere hacerlo en la calle.
El ‘paseo millonario’, nefasto nombre para un acto tan cruel, es de los pocos delitos de alto impacto que la ciudad había conseguido erradicar.
Diana Ospina Foto:archivo particular
Ese ha sido quizás el resultado más concreto en la lucha contra el hampa en el último cuarto de siglo. Por primera vez, la ciudadanía sintió que una conducta criminal era doblegada.
Y fue gracias a que hubo estrategias concretas: denuncias, alertas ciudadanas, la tipificación de esta conducta como un secuestro, la implementación de esquemas de seguridad urbana como cámaras, demarcación de zonas especiales para tomar un taxi de forma segura, campañas y controles en los lugares de mayor vulnerabilidad.
¿Qué nos pasó? ¿Cuándo se relajaron las normas? ¿Por qué resurge una práctica tan abominable? ¿De dónde salen estas estructuras delincuenciales? ¿Es seguro tomar un taxi en Bogotá? Son preguntas que ahora se hace la gente, con razón.
Los Setas, banda capturada dedicada al delito de paseo millonario. Foto:Mauricio Moreno
Una vez conoció el caso de Diana, muchos padres entramos en pánico. Volvió la zozobra de saber si nuestros hijos o familiares pueden salir de una fiesta sin correr peligro. Nosotros, que solíamos repetirles que tomaran un taxi por seguridad, hoy no podemos decir lo mismo.
No, al menos, hasta que haya una acción de las autoridades que dé con las bandas que están cometiendo este delito.
Ante lo sucedido, los taxistas han vuelto a quedar en la mira de los ciudadanos. Y también las aplicaciones, pues hay testimonios que las señalan a ellas.
Policía, Asobares y taxis se unen para prevenir los paseos millonarios en Bogotá Foto:Policia Mebog
Y tienen razón sus representantes en pedir que no se les estigmatice, pues es claro que se trata de asaltantes que aprovechan dicha actividad para atacar a ciudadanos indefensos. La única forma de evitar ese señalización es con cooperación.
El gremio de taxistas tiene el deber de apoyar a las autoridades denunciando cualquier actividad sospechosa.ayudando a identificar a los responsables y ejerciendo un control más estricto a la hora de contratar conductores.
De otro lado, Es urgente que las alcaldías revisen lo que está fallando, si es cierto que hay relajamiento en las estrategias que se han aplicado para prevenir el ‘paseo millonario’.como la identificación plena de conductores o la vigilancia constante en los alrededores de los lugares de fiesta y demás.
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Urge una revisión a lo que puede estar fallando en las labores de inteligencia que han permitido que estos criminales hayan vuelto a operar a sus anchas. Y una campaña de prevención sin tregua.
A riesgo de parecer aguafiestas, debo insistir en algo que ya he repetido: episodios como el ‘paseo millonario’ confirman que Bogotá no puede hablar de tener una rumba extendida si no existe un mínimo de seguridad para la ciudadanía.
Diana fue secuestrada en la madrugada, cuando salía de una fiesta en un sector que, paradójicamente, quedó incluido entre los lugares en los que la rumba se prolongó hasta las 5 de la madrugada.. Y ahí están las consecuencias.
ERNESTO CORTÉS FIERRO
Editor General EL TIEMPO
X: @ernestocortes28
erncor@eltiempo.com
