Colombia
Crisis Energética Caribe: Superservicios Demanda Cambio de Modelo

La crisis energética Caribe fue identificada por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) como un problema estructural que va más allá de la gestión de los operadores. Este diagnóstico, presentado el 16 de abril de 2026 en Barranquilla por el superintendente Felipe Durán durante el Congreso Nacional de Transición Energética, sostiene que la inestabilidad del servicio eléctrico en la región se debe a un modelo energético que no se alinea con la realidad social, económica y territorial del Caribe colombiano. La crisis energética se define como la incapacidad del sistema para proveer un servicio eléctrico estable, eficiente y equitativo a la población.
Durán enfatizó que, a pesar de los cambios de operador a lo largo de décadas —incluyendo Corelca, Electrocosta, Electricaribe, y ahora Air-e y Afinia—, los logros han sido mínimos. La Superservicios argumenta que la intervención actual de Air-e y la solicitud de escisión de mercado de Afinia son indicadores claros de que la promesa de estabilidad post-liquidación de Electricaribe no se ha materializado, haciendo urgente una revisión profunda del diseño regulatorio y tarifario del sector.
¿Qué desafíos presenta la crisis energética Caribe para los usuarios?
La situación del sector energético en la región se ve exacerbada por cifras que reflejan la fragilidad del sistema. Específicamente, en las zonas donde opera Air-e (Atlántico, Magdalena y La Guajira), se registran pérdidas de energía cercanas al 30 %, mientras que el recaudo promedio solo alcanza el 74 %. Estos datos, según Superservicios, son un reflejo de las complejidades socioeconómicas.
Una de las principales problemáticas es la composición demográfica de los usuarios:
Estratos 1 y 2: Alrededor del 60 % de los usuarios pertenecen a estos estratos, con menor capacidad de pago.
Barrios subnormalizados: Cerca del 13 % de los usuarios residen en estas áreas, donde el recaudo efectivo se sitúa aproximadamente en el 4 %.
Estas condiciones evidencian que el modelo actual traslada costos a poblaciones vulnerables, comprometiendo la sostenibilidad financiera y operativa de las empresas distribuidoras.
¿Por qué el modelo energético actual no es viable para el Caribe?
El superintendente Durán señaló que, aunque el sector de generación de energía es rentable —con utilidades superiores a los 18 billones de pesos en 2024 para las empresas generadoras en Colombia, de las cuales cuatro concentran el 78% de la generación—, esta rentabilidad no se traduce en equidad o estabilidad para la distribución en el Caribe. La Superservicios sostiene que el enfoque de solo cambiar operadores o aplicar planes de salvamento financiero es insuficiente, ya que el problema reside en la concepción misma del modelo. El debate se centró en la necesidad de un nuevo diseño que considere las particularidades regionales, tal como lo ha expresado la Superservicios en sus comunicados.
La urgencia es abordar esta crisis energética Caribe desde una perspectiva integral, buscando un modelo que garantice tanto la viabilidad económica de las empresas como el acceso a un servicio de calidad para todos los ciudadanos. La discusión sobre estos cambios estructurales continuará siendo un tema central para el futuro energético de la región.
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