Colombia
Francia Márquez denuncia racismo estructural en Colombia y tensiones con el Gobierno

Las denuncias de Francia Márquez racismo estructural en el Estado colombiano y dentro del propio Gobierno, así como sus tensiones con el presidente Gustavo Petro, fueron reveladas en una entrevista concedida al diario británico The Guardian. La vicepresidenta afirmó que “El Estado colombiano es un Estado racista” y describió su paso por la Vicepresidencia como “cuatro años muy desafiantes”, particularmente por su condición de mujer negra en un país conservador y racista. Las denuncias de Francia Márquez racismo estructural se refieren a la percepción de que las instituciones estatales y gubernamentales colombianas operan con sesgos y exclusiones basadas en el origen étnico.
¿Qué implicaciones tienen las denuncias de Francia Márquez racismo?
La vicepresidenta Márquez comparó su experiencia con la de otras figuras políticas como Epsy Campbell Barr y Kamala Harris, señalando que las tres “no pudimos asumir roles de liderazgo dentro de nuestros gobiernos. Por el contrario, nos bloquearon”. Esta declaración sugiere una estrategia de exclusión que trasciende las ideologías políticas. Márquez también indicó que “apenas hemos hablado durante más de un año” con el jefe de Estado, aunque afirmó mantener una relación de “respeto cordial”.
Uno de los puntos clave de la entrevista fue su salida del Ministerio de Igualdad, proyecto que ella lideró. Márquez aseguró que dedicó dos años a estructurar esta cartera “desde cero”, enfrentando “falta de financiación y desafíos burocráticos”. Sin embargo, cuando el Ministerio estaba listo para mostrar resultados, la vicepresidenta declaró que fue apartada: “Cuando estaba a punto de mostrar los resultados, me eliminaron”.
Limitaciones y ataques: los desafíos de la vicepresidenta
En un consejo de ministros televisado en febrero de 2025, la vicepresidenta cuestionó la falta de recursos y el nombramiento del ministro del Interior, Armando Benedetti, situación que, según su versión, precipitó su salida del cargo dos días después. “Me sentí muy triste, herida, porque pensé en mis antepasados que trabajaron para que otros pudieran atribuirse el crédito”, expresó. Sus denuncias de Francia Márquez racismo también se extendieron a ataques en la opinión pública y medios de comunicación, que descalificaron sus viajes a África y la acusaron de “safari”, además de insultos racistas en redes sociales.
La vicepresidenta identificó varios desafíos que enfrentó:
Falta de financiación y burocracia en la estructuración del Ministerio de Igualdad.
Limitación del liderazgo de mujeres afrodescendientes en altos cargos gubernamentales.
Ataques públicos y mediáticos, incluyendo descalificaciones racistas y escrutinio sin precedentes.
Exclusión interna y deslegitimación de su equipo por parte de otros funcionarios del Gobierno.
Pese a las dificultades, la vicepresidenta defendió logros como el impulso a las exportaciones hacia países africanos. Concluyó su intervención destacando el valor simbólico de su presencia en la Vicepresidencia: “En unos meses, en este pasillo, habrá una foto de un rostro que no es el que se suele ver en estas instituciones, y eso me enorgullece”. Encuentre más noticias de Colombia.












