El racionamiento energía Colombia se perfila como una amenaza real para el segundo semestre de este año, según el diagnóstico presentado por el Dr. Milton Fernando Montoya, abogado y director del Departamento de Derecho Minero Energético de la Universidad Externado. Esta situación crítica surge de una combinación de factores que incluyen la pérdida de autosuficiencia en gas natural, un déficit en la generación eléctrica y la disminución de reservas petroleras. El racionamiento de energía es la interrupción programada del suministro eléctrico a consumidores para evitar un colapso del sistema ante una demanda que supera la oferta disponible.
La cercanía a un posible racionamiento ha sido confirmada por Montoya, quien en entrevista con La FM, indicó que se están reuniendo las condiciones para lo que él y otros expertos denominan una “tormenta perfecta”. Esta conjunción de eventos podría llevar al país a una crisis energética que afectaría a la población y a la industria.
¿Por qué Colombia enfrenta un riesgo de racionamiento de energía?
Colombia enfrenta un riesgo elevado de racionamiento energía Colombia por múltiples causas que afectan tanto la oferta como la demanda. La oferta actual de energía no logra cubrir una demanda que se incrementa constantemente debido a las altas temperaturas registradas en el país. Además, se prevé un fenómeno de El Niño extremo para el segundo semestre, lo que impactaría gravemente la generación hidroeléctrica, la principal fuente de energía del país.
El experto Milton Fernando Montoya detalla que las causas principales incluyen:
Sequía extrema proyectada para el segundo semestre.
Niveles bajos en los embalses, que aún no alcanzan el 80% de la capacidad necesaria para afrontar El Niño.
Deudas millonarias del sector público con la industria energética, que superan los 9 billones de pesos, de los cuales la empresa Aire acumula cerca de 4 billones.
Precios del gas en ascenso y escasez de gas nacional para la generación térmica.
Retrasos significativos en la entrada en operación de proyectos eólicos en La Guajira, que suman 4.000 MW y están estancados por problemas con comunidades y consultas previas desde 2019 o 2020.
Insuficiente desarrollo de proyectos térmicos e hidroeléctricos en los últimos cuatro años.
Limitado aporte de energía solar, con casi 2.000 MW operando y otros 2.000 MW en pruebas, cifra que resulta insuficiente frente a la demanda creciente.
Desafíos en los sectores petrolero y minero
En el sector petrolero, las reservas nacionales continúan en descenso, ya que en los últimos cuatro años no se firmaron nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos. El sector minero, por su parte, lidia con una alta carga impositiva y fiscal, así como con dificultades en el carbón por los precios internacionales y las restricciones ambientales. Montoya subraya un bajo desarrollo en la exploración de minerales críticos necesarios para la transición energética, lo que indica un rezago del país en esta área.
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