Colombia

Centro Democrático pide ajuste presupuesto y Cabal se escinde

El Centro Democrático solicitó la devolución del presupuesto 2027 al Congreso para que el gobierno De la Espriella lo ajuste. María Fernanda Cabal pide escisión del partido.

La bancada del Centro Democrático solicitó formalmente al Congreso el 8 de agosto de 2026 la devolución del proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, presentado por el gobierno de Gustavo Petro, con el fin de que sea corregido por la administración del recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella. Esta petición se suma a una jornada de importantes movimientos políticos para el partido, que también vio a la exsenadora María Fernanda Cabal solicitar su escisión para conformar una nueva agrupación política.

Centro Democrático pide ajustes al Presupuesto 2027 de Petro para el gobierno De la Espriella

La solicitud del Centro Democrático al Congreso para que devuelva el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, elaborado por la saliente administración de Gustavo Petro, marca una de las primeras grandes acciones legislativas del partido en el nuevo periodo gubernamental. La bancada argumenta que el proyecto presenta «graves problemas» y ha puesto el foco en la necesidad de revisar específicamente $60.2 billones del presupuesto total. Esta cifra, según el partido, sería crucial para garantizar la viabilidad fiscal y la alineación con las prioridades del nuevo gobierno.

La urgencia en la revisión del presupuesto se enmarca en un contexto de alertas previas. Expertos han señalado que el aumento del servicio de la deuda explicaría el 88.5% del crecimiento total del presupuesto para el 2027, lo que podría generar presiones fiscales significativas. La iniciativa del Centro Democrático busca que el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien tomó posesión como Presidente de la República el 7 de agosto de 2026 en Cali, pueda «corregir» y ajustar el proyecto a su visión de país. La posesión de De la Espriella fue un evento significativo, donde el Presidente del Congreso, Honorio Henríquez, miembro del Centro Democrático, fue el encargado de tomarle juramento e imponerle la banda presidencial, lo que subraya la influencia del partido en la actual cúpula legislativa y ejecutiva.

María Fernanda Cabal solicita escisión y critica la indefinición ideológica del partido

En un movimiento que sacude las estructuras internas del Centro Democrático, la exsenadora María Fernanda Cabal solicitó formalmente el 8 de agosto de 2026 la escisión del partido para crear su propia agrupación política. Esta decisión, que se venía gestando en los últimos meses, se debe a lo que Cabal describió como «profundas diferencias doctrinales» y a su percepción de haber sido «apartada del proceso de selección de la candidatura presidencial» dentro de la colectividad. La salida de Cabal, una de las figuras más reconocidas y combativas del uribismo, representa un desafío considerable para la cohesión y el futuro del Centro Democrático.

Cabal no dudó en criticar a otros líderes del partido, como Paloma Valencia y Álvaro Uribe, por su reticencia a identificar al Centro Democrático como un partido de derecha. «La derecha se volvió aburrida», afirmó Cabal, en una declaración que resuena con la controversia generada días antes. El 5 de agosto de 2026, Paloma Valencia, excandidata presidencial y excongresista, había declarado que el Centro Democrático no es un partido de derecha, sino «uribista», representando una visión de Colombia centrada en la seguridad, el desarrollo económico y una política social de fondo. Estas tensiones ideológicas internas parecen haber sido un factor determinante en la decisión de Cabal de buscar un camino político propio.

¿Cuáles son los desafíos y movimientos recientes del Centro Democrático?

Además de la solicitud de ajuste presupuestario y la escisión de María Fernanda Cabal, el Centro Democrático ha estado activo en otros frentes que delinean su estrategia política y sus desafíos actuales. El 8 de agosto de 2026, el partido anunció que está impulsando un proyecto de ley destinado a desmontar la política de «paz total» del gobierno de Gustavo Petro. Esta iniciativa surge tras el levantamiento de órdenes de captura contra 23 presuntos integrantes de estructuras criminales en Medellín, un hecho que ha generado preocupación en sectores de seguridad y orden público.

El partido, que a la fecha cuenta con 685,000 afiliados, también ha visto cómo uno de sus miembros clave, el senador Honorio Henríquez, fue elegido Presidente del Senado el 21 de julio de 2026. Esta elección fue notable por el apoyo inesperado del Pacto Histórico, la bancada de gobierno de Gustavo Petro, lo que permitió a Henríquez derrotar al candidato respaldado por el entonces gobierno, Alfredo Deluque. La presidencia del Senado en manos del Centro Democrático le otorga una posición estratégica vital para impulsar su agenda legislativa y ejercer control político.

En el ámbito de la conformación de fuerzas políticas, el 4 de agosto de 2026, el Consejo Nacional Electoral oficializó al movimiento «Defensores de la Patria» como partido político. Gabriel Vallejo, director del Centro Democrático, se refirió a esta decisión como parte de las reglas democráticas, evidenciando el reconocimiento de nuevos actores en el espectro político colombiano.

El Centro Democrático ante nuevos escenarios legislativos y políticos

El Centro Democrático se encuentra en un momento de redefinición y consolidación de su influencia en el panorama político colombiano. Con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia, el partido se posiciona como una fuerza clave en el oficialismo, lo que le permite impulsar su agenda con mayor determinación. La solicitud de revisión del Presupuesto General de la Nación para 2027 es un claro ejemplo de cómo buscará incidir en la dirección económica del país desde el inicio del nuevo gobierno.

Internamente, la salida de María Fernanda Cabal obligará al partido a replantear su estrategia ideológica y a gestionar la posible fuga de votantes y militantes que se identifiquen con la línea más conservadora y abiertamente de derecha que ella representa. La discusión sobre si el Centro Democrático es o no un partido de derecha, como lo planteó Paloma Valencia, continuará siendo un tema central en sus debates internos y en la percepción pública.

En el ámbito legislativo, el impulso al proyecto de ley para desmontar la «paz total» de Petro será una de las batallas más importantes en el Congreso, donde la presidencia del Senado en manos de Honorio Henríquez podría ser un activo invaluable. La capacidad del Centro Democrático para navegar estas aguas, consolidar su poder y mantener su unidad, definirá su rol en los próximos años de la política colombiana.