El control Estrecho Ormuz se convirtió en el epicentro de una disputa el martes 12 de agosto de 2026, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país posee la autoridad total sobre esta vital vía marítima, mientras que Irán lo negó categóricamente. El Estrecho de Ormuz es un paso estratégico que conecta el golfo Pérsico con el mar de Omán, fundamental para el transporte mundial de petróleo y gas.
Desde la Base Conjunta Andrews, el mandatario estadounidense declaró que “nuestra armada es increíble y las cosas van de maravilla para nuestro país” en relación con el Estrecho. Sin embargo, en Teherán, Mohsen Rezai, nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, aseguró que su nación mantiene el control y no lo reabrirá hasta que Estados Unidos cumpla con varias exigencias.
¿Qué implica el control Estrecho Ormuz para el comercio global?
La situación en el Estrecho de Ormuz ha escalado a un punto crítico con acciones militares. El Comando Central (Centcom) de Estados Unidos confirmó el 12 de agosto de 2026 que sus fuerzas dispararon contra un buque de carga con bandera panameña por intentar violar un bloqueo naval. Previamente, hasta el 11 de agosto, el Centcom había redirigido 55 buques comerciales que buscaban evadir el bloqueo, inutilizado tres embarcaciones y abordado otras dos, según cifras oficiales.
Irán, a través de Mohsen Rezai, ha establecido condiciones firmes para la reapertura del Estrecho de Ormuz, insistiendo en que estas deben cumplirse antes de cualquier negociación.
Fin de la guerra: Estados Unidos debe poner fin a los conflictos en la región.
Levantamiento del bloqueo: Washington debe terminar el bloqueo contra los puertos iraníes.
Desbloqueo de activos: Estados Unidos debe liberar los activos iraníes congelados.
Alto el fuego regional: Debe aceptarse un cese al fuego que incluya Líbano y Gaza.
Compensaciones: Teherán exige reparaciones por los daños causados por el conflicto.
Posturas divergentes y desconfianza mutua
La tensión entre ambos países se agrava por la desconfianza mutua. El presidente Trump manifestó: “No confío en Irán, soy la última persona que confiaría en Irán, me han mentido constantemente”. Esta declaración subraya la complejidad de cualquier posible diálogo o resolución, como lo reportan diversos medios internacionales, entre ellos El Tiempo.
La disputa sobre el control Estrecho Ormuz y las declaraciones cruzadas entre Estados Unidos e Irán continúan generando incertidumbre en el panorama geopolítico global. La comunidad internacional observa atentamente los desarrollos en esta región estratégica que impacta directamente la economía mundial. Para profundizar en cómo estas tensiones afectan el mercado global, puede consultar más noticias de economía.
