Colombia

Santa Marta enfrenta un desafío crucial con la crisis de basuras antes de la temporada turística

Crisis basuras Santa Marta — Santa Marta enfrenta un desafío crucial con la crisis de basuras antes de la tem
Crisis basuras Santa Marta — Santa Marta enfrenta un desafío crucial con la crisis de basuras antes de la tem

La ciudad de Santa Marta atraviesa una etapa crítica en su sistema de recolección de basuras, tras la devolución de la empresa ESSMAR al Distrito y la inminente finalización del contrato con el operador ATESA. Esta situación genera incertidumbre sobre la calidad del servicio y la sostenibilidad ambiental, justo cuando la ciudad se prepara para recibir turistas. La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios mantiene una supervisión activa para garantizar la prestación adecuada del servicio.

La crisis basuras Santa Marta entra en una fase decisiva que pone a prueba la gestión distrital y la calidad de vida de sus habitantes. Esta problemática se refiere a la recurrente acumulación de residuos sólidos en las calles y a las deficiencias en el servicio de aseo, un desafío que la ciudad enfrenta con la proximidad de una nueva temporada turística. El Distrito recuperó en agosto el control de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (ESSMAR), entidad que estuvo intervenida por casi cinco años por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios).

La devolución de ESSMAR modifica el panorama operativo y pone directamente en manos de la administración del alcalde Carlos Pinedo la responsabilidad de supervisar la recolección de residuos. Esta situación es crucial para los samarios, quienes han padecido durante años interrupciones y deficiencias en el servicio, afectando la salud pública y la imagen de la capital del Magdalena como destino turístico. La Superservicios, no obstante, mantendrá una supervisión especial sobre ESSMAR durante los próximos seis meses.

¿Qué implicaciones tiene la crisis basuras Santa Marta para los ciudadanos?

El operador actual, Aseo Técnico de la Sabana (ATESA), enfrenta cuestionamientos directos de la Superservicios. Entre el 24 y el 27 de marzo de 2026, la entidad realizó una inspección en terreno, revelando hallazgos que fueron comunicados a la empresa el 30 de junio. Además, el contrato de concesión que regula la prestación del servicio de aseo en Santa Marta, el Contrato 007 de 1993, termina el 11 de marzo de 2027. Esto deja menos de siete meses para definir un nuevo modelo de operación y afrontar la crisis basuras Santa Marta.

Las principales implicaciones para la ciudad son:

Incertidumbre sobre la continuidad y calidad del servicio de recolección y limpieza.
Desafío logístico para el Distrito al tener que estructurar un nuevo modelo de aseo en un corto plazo.
Potencial impacto en la salud pública y el medio ambiente debido a la acumulación de residuos.
Riesgo para el turismo, sector vital para la economía local, si la ciudad no luce limpia y ordenada.

Los próximos pasos para la gestión del aseo en Santa Marta

Ante este panorama, el Concejo Distrital ya facultó al alcalde Pinedo para adelantar los estudios y actuaciones necesarios que permitan definir el futuro modelo del servicio de aseo. La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, como autoridad nacional, continúa analizando las respuestas de ATESA y las actuaciones que correspondan para asegurar la prestación eficiente del servicio en la ciudad, según su portal oficial Superservicios.

La situación actual representa una oportunidad para Santa Marta de replantear un modelo de aseo que ha operado bajo el mismo esquema de concesión por más de tres décadas. La meta es garantizar una ciudad limpia, sostenible y atractiva tanto para sus residentes como para los visitantes, transformando esta coyuntura crítica de la crisis basuras Santa Marta en un catalizador de mejoras estructurales. Para conocer más noticias de Colombia, visite nuestra sección de actualidad nacional.