Las Pruebas Fiscalía CTI reveladas por la Fiscalía General de la Nación buscan demostrar que Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, esposo de la funcionaria del CTI Chirley Mildred Hernández Rojas, no se quitó la vida. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) es una entidad adscrita a la Fiscalía General de la Nación, encargada de apoyar las investigaciones judiciales en Colombia, lo que añade una capa de complejidad al caso. La fiscalía ha imputado cargos por homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego a Hernández, quien se declaró inocente de los hechos ocurridos en el apartamento de la pareja, ubicado en el edificio Catedral Plaza del barrio Boston, Barranquilla.
Este desarrollo representa un cambio significativo en la investigación, que inicialmente consideró la posibilidad de un suicidio. La solicitud de medida de aseguramiento en establecimiento carcelario para una investigadora del CTI resalta la rigurosidad con la que el sistema judicial colombiano aborda casos que involucran a sus propios miembros. El caso ocurrió el 21 de marzo, cuando el cuerpo de Avendaño fue hallado con heridas de bala.
¿Qué revelan las Pruebas Fiscalía CTI sobre el caso y su implicación para la justicia colombiana?
Las Pruebas Fiscalía CTI presentadas durante la audiencia de imputación son clave para el giro de la investigación. El fiscal 23 seccional de la Unidad de Vida, Adolfo Niebles Torres, expuso una serie de elementos que ponen en duda la teoría del suicidio. Estos hallazgos forenses y balísticos sugieren que la muerte de Avendaño Carrillo fue un homicidio.
Los principales elementos expuestos por la Fiscalía incluyen:
Residuos de disparo: Encontrados en prendas de la imputada, lo cual podría indicar su proximidad al arma al momento del disparo.
Características de las heridas: Avendaño, de 52 años, presentaba tres heridas de proyectil: en la región parietal izquierda de la cabeza, el pectoral derecho y el antebrazo izquierdo.
Lesión defensiva: La herida en el antebrazo izquierdo, con orificios de entrada y salida, fue interpretada como de “carácter defensivo” por el fiscal.
Distancia del disparo en la cabeza: Los análisis de Medicina Legal no mostraron características propias de un disparo por contacto o a muy corta distancia en la herida de la cabeza.
Posición del arma: La ubicación de la pistola en la mano derecha de la víctima fue cuestionada, dado que Avendaño era diestro, y las múltiples heridas no encajarían con un escenario de autoinfligido.
Análisis de las evidencias forenses
La interpretación de la lesión en el antebrazo como una potencial herida defensiva es un punto central en el argumentario de la Fiscalía. Esta evidencia sugiere que la víctima intentó protegerse de un ataque, lo que contradice directamente la hipótesis de un suicidio. Adicionalmente, el hecho de que la herida en la cabeza no correspondiera a un disparo de contacto o a muy corta distancia, como se esperaría en muchos casos de suicidio, refuerza la teoría del homicidio.
La multiplicidad de las heridas también fue un factor decisivo. El fiscal Niebles afirmó, según Zonacero.com, que “no cabe duda que no se encuentra dentro de los parámetros de un suicidio… Hubo multiplicidad de heridas”. Esta contundencia en los hallazgos forenses subraya la necesidad de una investigación exhaustiva, especialmente cuando la confianza pública en las instituciones está en juego. La resolución de este caso tendrá implicaciones importantes para la percepción de la justicia y la transparencia en Colombia.
Este proceso judicial es un ejemplo del rigor investigativo que se aplica incluso a funcionarios de la misma entidad encargada de la investigación criminal. El seguimiento de las pruebas forenses y la capacidad de reevaluar una hipótesis inicial demuestran la independencia y la objetividad necesarias para fortalecer la confianza en el sistema judicial colombiano. Para conocer más detalles de investigaciones judiciales en el país, consulte más noticias de unidad investigativa.
