Hoy, 10 de septiembre de 2026, se cumple exactamente un mes desde que el terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia a las 7:34 de la mañana, con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Lo que comenzó como una emergencia de las más devastadoras en la historia reciente del país se ha convertido en una larga y exigente tarea de reconstrucción que apenas empieza.
El balance de la UNGRD a un mes de la tragedia
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) presentó el balance oficial con corte al 9 de septiembre de 2026, y las cifras dimensionan la magnitud del golpe:
- 331 personas fallecidas, 4.505 heridas, 111 desaparecidas y 364 rescatadas.
- 16 departamentos y 498 municipios afectados, con 296.738 familias y 466.709 personas afectadas.
- 202.002 viviendas averiadas y 36.326 destruidas.
- 6.005 edificios averiados y 743 colapsados.
- 400 centros de salud, 4.313 centros educativos y 521 vías afectados.
- 141 acueductos, 5 aeropuertos y 102 puentes vehiculares con daños.
El sismo, de tipo deslizamiento a 103 kilómetros de profundidad según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), se sintió principalmente en Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío.
Chocó: el departamento más golpeado
El epicentro estuvo en territorio chocoano y ese departamento cargó el mayor peso de la tragedia. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó 14 personas fallecidas y al menos 139 heridas en el departamento, con más de 17.000 familias damnificadas y cerca de 23.400 personas afectadas.
Los daños en infraestructura fueron severos: 365 centros educativos y 80 centros de salud afectados, 9 vías alternas dañadas y 8 puntos críticos en la vía principal que conecta el Chocó con el interior del país.
A un mes del sismo, más de 305 toneladas de ayuda humanitaria han llegado a los 30 municipios habitados del departamento. La gobernación formalizó además un Banco de Materiales con un fondo de $1.000 millones para iniciar un piloto de reparaciones menores de viviendas en Quibdó, y avanza en la recuperación de instituciones educativas con la meta de que el 80% de la población estudiantil vuelva a la presencialidad.
La gobernadora Córdoba estimó que la reconstrucción del Chocó podría requerir alrededor de $4 billones de pesos.
El Plan Marshall para el Chocó y las ayudas del gobierno
El gobierno de Abelardo de la Espriella anunció el llamado Plan Marshall para el Chocó, compuesto por ocho grandes proyectos. Entre los más destacados están la construcción del Malecón del Chocó, un Capital Semilla para 1.000 emprendedores afectados por el terremoto, el estudio de viabilidad del Canal Interoceánico y un paquete de infraestructura y conectividad por $1 billón.
En cuanto a la atención a víctimas, a partir del 9 de septiembre de 2026, la UNGRD comenzó a entregar hasta $1.050.543 mensuales durante tres meses a los hogares cuyas viviendas fueron destruidas o declaradas no habitables. Para acceder a este subsidio, los afectados deben estar inscritos en el Registro Único de Damnificados (RUD) y contar con la certificación del estado del inmueble por parte de las autoridades.
El gobierno de De la Espriella también firmó 11 decretos para acelerar la reconstrucción tras el terremoto, según reportó Caracol Radio.
Las zonas en recuperación: Pereira y Cali
En Pereira, más de 54.000 personas resultaron damnificadas. La ciudad continúa con labores de evaluación de inmuebles y atención a las familias afectadas. Organizaciones humanitarias como World Central Kitchen (WCK) han estado presentes con brigadas de ayuda.
En Cali y el Valle del Cauca, los trabajos de remoción de escombros y evaluación estructural continúan, mientras la ciudad atiende a miles de familias que aún requieren apoyo.
En Chocó, la administración también implementó ayudas psicosociales en los municipios más afectados: Pogodó, Santa Bárbara, Quibdó, Unión Panamericana y Tadó, buscando acompañar a comunidades que además del daño material enfrentan el trauma de haber perdido hogares, vecinos y referentes de su cotidianidad.
A un mes del terremoto, Colombia enfrenta la transición de la emergencia a la reconstrucción, una etapa que, por la magnitud de los daños, se medirá en años, no en semanas.
