El Departamento Nacional de Planeación (DNP) reunió el miércoles 17 de septiembre de 2026 a viceministros, subdirectores de departamentos administrativos y jefes de planeación de todos los sectores ejecutivos para lanzar formalmente el proceso de construcción del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2026-2030, que el gobierno De la Espriella ha denominado “Patria Milagro”. Es la hoja de ruta que marcará la inversión y las prioridades del país para los próximos cuatro años.
La reconstrucción del terremoto: pilar central del plan
El PND 2026-2030 enfrentará desde su arranque un doble desafío estratégico. Por un lado, la atención inmediata de la reconstrucción y transformación de las zonas golpeadas por el sismo del 10 de agosto de 2026 —que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima costará al menos USD 14.000 millones— y la recuperación de territorios afectados por incendios forestales. Por el otro, impulsar un modelo de desarrollo basado en seguridad, mejoramiento de la calidad de vida, fomento a la inversión privada, saneamiento fiscal y eficiencia del Estado.
Según el DNP, la reconstrucción post-terremoto será un pilar prioritario del articulado y de la inversión plurianual del plan, lo que marca una diferencia de partida con los planes anteriores: este PND nace en medio de una emergencia nacional activa.
Metodología: regiones, participación y control del gasto público
El director general del DNP, Julián Buitrago Arango, presentó ante los altos directivos del Estado la ruta para construir el plan. En su intervención destacó la dimensión territorial como eje central: “Un Plan que une territorios donde la participación es un eje clave para construir la unidad de la Patria Milagro.” El funcionario subrayó que el PND no debe ser solo un instrumento formal: “Este Plan se debe entender como el vehículo unificador de la Patria”.
Como principal innovación metodológica, el PND 2026-2030 integrará de manera inédita el catálogo de productos de la Metodología General Ajustada (MGA) del DNP desde la etapa de formulación. Esto facilitará la medición física y presupuestal de las metas de gobierno y garantizará la consistencia fiscal y la trazabilidad del gasto público desde el inicio.
El plazo fijado para la recepción y concertación inicial de iniciativas sectoriales es el 30 de septiembre de 2026. Los ministerios y departamentos administrativos tienen hasta esa fecha para presentar sus propuestas al DNP.
El calendario hacia el Congreso y el contexto que hereda este plan
La Constitución colombiana obliga al Gobierno a presentar el PND al Congreso dentro de los seis meses siguientes a la posesión presidencial. De la Espriella se posesionó el 7 de agosto de 2026, lo que fija como plazo máximo el 7 de febrero de 2027 para radicarlo. El proceso lanzado esta semana busca tener un borrador consolidado con participación de todos los sectores antes de ese límite.
El plan anterior —el PND 2022-2026 de Gustavo Petro, titulado “Colombia Potencia Mundial de la Vida”— fue aprobado por el Congreso en mayo de 2023 como Ley 2294. El plan de De la Espriella llega en un contexto más urgente: con el déficit fiscal heredado, las secuelas de un terremoto que afectó 466.000 personas en 16 departamentos, los TES rondando el 13% anual y la necesidad de recuperar la confianza de la inversión privada.
El nombre elegido —”Patria Milagro”— conecta directamente con el programa de gobierno en territorio que el presidente ha desplegado en sus primeras semanas en el cargo, con visitas a regiones y actos de infraestructura en varias ciudades del país.