El presidente Abelardo de la Espriella ordenó el traslado del exgobernador del Valle del Cauca Juan Carlos Abadía Campo a la cárcel de Villahermosa, en Cali. La orden se ejecutó en la madrugada del domingo 20 de septiembre de 2026, luego de que Abadía presentara una descompensación cuando fue notificado de que sería enviado a un establecimiento penitenciario ordinario. Según el mandatario, se trató de una simulación.
“Juan Carlos Abadía se creía intocable. Desde el pabellón especial de la Escuela de Carabineros de la Policía en Cali hacía y deshacía: participaba en política, ponía y quitaba funcionarios y definía contratos”, escribió De la Espriella en su cuenta de X. El ingreso a Villahermosa se concretó a las 11:30 de la noche del sábado 19 de septiembre.
“Simuló un episodio cardíaco”
Cuando fue notificado del traslado, Abadía presentó una descompensación y fue llevado a una clínica. El presidente no aceptó esa condición como obstáculo: “Simuló un episodio cardíaco y terminó en una clínica; di la orden de sacarlo de allí y llevarlo a una cárcel de verdad”, afirmó De la Espriella. Las acusaciones sobre la presunta actividad política de Abadía desde el pabellón son declaraciones del mandatario y no se presentó documentación adicional al respecto.
Antes del traslado, el exgobernador había permanecido en la Escuela de Carabineros de la Policía —una instalación con condiciones de reclusión distintas a las de una cárcel del Inpec— pese a haber sido condenado por la Corte Suprema de Justicia el 10 de junio de 2026 a 21 años y 7 meses de prisión por contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación.
El caso: corrupción en la Gobernación del Valle
La condena de Abadía tiene origen en un convenio de cooperación firmado el 29 de enero de 2010 durante su gobernación, por $1.000 millones de pesos públicos, para dotar de bibliotecas escolares a diez municipios del Valle del Cauca. La Corte Suprema confirmó en segunda instancia su responsabilidad penal por los hechos ocurridos en esa administración departamental.
Abadía es uno de los exgobernadores más recordados del Valle. Gobernó el departamento entre 2008 y 2011 y estuvo vinculado a la política regional por años, incluso después de conocerse las investigaciones en su contra.
Una política que ya tiene otro precedente: Manzur
El traslado de Abadía no es un caso aislado. El excongresista Wadith Manzur, vinculado al escándalo de la UNGRD, fue trasladado días antes a la cárcel La Picota, en Bogotá. El gobierno De la Espriella está ejecutando una revisión sistemática de la situación de todos los condenados que cumplen sus penas en estaciones de Policía o guarniciones militares sin reunir las condiciones legales para permanecer en esos lugares.
La medida es coherente con la propuesta que el ministro de Justicia Iván Cancino hizo pública el mismo domingo: trasladar el Inpec al Ministerio de Defensa y construir diez megacárceles para los reos más peligrosos, complementadas con un posible buque-cárcel. El gobierno De la Espriella está apostando por una reforma profunda del sistema penitenciario como parte de su agenda de seguridad.