Economia
alertan por riesgos fiscales, gasto excesivo y mayor costo fina

El manejo reciente de la deuda pública en Colombia, impulsado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, ha reavivado el debate sobre la sostenibilidad fiscal y el impacto que estas decisiones tendrán en las cuentas del país en los próximos años, ya que para algunos analistas, estas operaciones han servido para generar liquidez en el corto plazo, pero lo han hecho a un costo mayor que recaerá sobre las finanzas nacionales desde 2026 en adelante.
En conversación con Portafolio, Jorge Restrepo, profesor de la Universidad Javeriana, sostiene que estas movidas financieras “en realidad no aliviaban la caja, pero al hacerlo aumentaban el costo de los recursos que tomaba en deuda el Gobierno nacional”. Según explica, se trata de un reciclaje complejo de obligaciones que despeja el camino inmediato para cumplir los pagos, aunque al mismo tiempo amplía el valor de los intereses que deberán cubrirse en los próximos años.
Para Restrepo, esta estrategia se traduce en un alivio efímero, pues “el aumento del costo de los intereses se iba a pagar en el futuro” y advierte que los efectos serán visibles rápidamente y señala que “en el 2026, en el segundo semestre y en el 2027, la acumulación adicional de costo al financiamiento, pues la vamos a tener todos”.
La falta de ingresos agudiza la crisis fiscal en Colombia. Foto:Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
Así las cosas, este académico plantea que el país tendrá que lidiar con este esfuerzo adicional como consecuencia directa de las decisiones que hoy priorizan el acceso inmediato a recursos, al tiempo que rechaza la idea de que esta situación responda a deudas heredadas, ya que considera que los problemas actuales tienen más relación con la pérdida de confianza y el aumento del riesgo país.
Según afirma, “no se trata de que el Gobierno no pudiera pagar porque tuviera que honrar las deudas o el pago de la deuda de los gobiernos anteriores, sino porque estaba aumentando el costo financiero de la deuda” y recuerda que el deterioro en la percepción sobre el futuro fiscal del país ha encarecido la financiación.

A esta dinámica se suma un fenómeno más amplio y persistente por cuenta de la incapacidad para realizar ajustes efectivos en el gasto público, punto en el que Restrepo señala que el Gobierno “se ha negado de manera reiterada a hacer ajustes del gasto” y que, por el contrario, ha presentado presupuestos con incrementos significativos y poco respaldados.
Desde su perspectiva, ese comportamiento envía señales equivocadas al mercado, pues sugiere que la prioridad no es corregir desequilibrios estructurales, sino continuar expandiendo el gasto. En su análisis, advierte sobre las implicaciones de estas decisiones para la economía real, especialmente a través del canal de las tasas de interés.
La crisis fiscal del país genera retos grandes para la economía. Foto:Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT
Para explicar mejor su punto de vista, Restrepo construyó una comparación ilustrativa con Argentina, enfatizando que el deterioro fiscal y el exceso de gasto llevaron a ese país a niveles críticos de endeudamiento y a decisiones extremas como la expropiación del ahorro pensional y si bien reconoce diferencias institucionales, alerta sobre los riesgos de replicar dinámicas similares en Colombia, especialmente al afectar el mercado de renta fija y el valor de los TES, que se resienten con el aumento recurrente de la deuda.
En ese sentido, explicó que emitir grandes volúmenes de deuda presiona a la baja el precio de los títulos y, por lo tanto, erosiona el valor de los portafolios en manos de fondos de pensiones, fiduciarias, inversionistas institucionales y trabajadores. Asegura que “al emitir tanta deuda el precio de esos títulos de deuda baja” y advierte que esta situación expone a los inversionistas de corto plazo a pérdidas más evidentes, mientras que los de largo plazo podrían encontrar oportunidades, siempre y cuando estén dispuestos a asumir mayor riesgo.

El debate incorpora, además, la reciente operación de venta directa de TES por $23 billones a un único inversionista extranjero, una transacción que ha generado polémica debido a la opacidad sobre tasas, comisiones y condiciones. Restrepo cuestiona que se haya realizado por fuera del mercado y sin mecanismos competitivos, lo que, en su opinión, vulnera la neutralidad y la transparencia. “Eso no es una muestra de confianza en la economía colombiana”, enfatizó, y subraya el impacto sobre el resto del mercado.
Para el académico, la dimensión de esta venta refuerza los riesgos y recuerda que se trata de un monto que equivale al 20% de las necesidades de crédito del país para el próximo año, y que representa cerca del 5% del Presupuesto General de la Nación actual. Esta magnitud, sumada a la falta de detalles, alimenta la incertidumbre sobre el costo real del movimiento y sobre los efectos que podría tener en la valoración de los TES.
Para Fitch, es necesario avanzar en la consolidación de la reducción de la deuda. Foto:Imagen de ChatGPT
De esta forma, Restrepo concluye que, sin responsables ajustes en el gasto y sin un manejo prudente de la deuda pública, la presión fiscal seguirá creciendo y los colombianos verán el impacto. Para él, el país enfrenta un reto enorme que requiere equilibrio entre liquidez inmediata y sostenibilidad financiera, y aunque reconoce que el mercado aún ofrece oportunidades para quienes tienen capacidad de ahorro, advierte que el costo del manejo actual de la deuda lo pagará toda la Nación en los próximos años.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio







